10 Creación y población del mundo Tierra

  Un desprendimiento del mundo que conocemos con el nombre de Marte (los astrónomos llaman aerolito), fue el origen del mundo en que nos hallamos; en aquella época Marte tenía atmósfera, y al pasar el desprendimiento por ella se incendió; mas cuando llegó al punto que debía ocupar se detuvo; pero girando siempre como en el día lo verifica creó la atmósfera terráquea, y luego quedó encerrado en su centro (el fuego). Cuando la costra estuvo bastante preparada salieron de ella los vapores acuosos en fuerza de la acción del fuego interior y se formó la atmósfera que la circunda. Una acción análoga formó los mares, principio vital del vegetal y animal que pronto poblaron la parte seca.

  Cuando estos dos espíritus (el vegetal y el animal) habían tomado su material envoltura y forma,, vino el humano, tomando por Madre material la Tierra como en los demás mundos lo verifica; el vegetal y el animal habían traído sexo conocido para, en compensación de los sufrimientos, gozar deleites, ya que ellos no eran castigados; pero el humano vino castigado y no trajo sexo conocido para que, prohibiéndole los goces, pudiera con más acierto meditar. De esta manera pobló la Tierra el espíritu humano sin que la procreación existiera; bastaba entonces al humano una sola encarnación. Vivía feliz, si comparamos aquel modo de ser con el que disfrutamos nosotros: el vegetal y el animal daban para cubrir todas sus necesidades, no conocía lo tuyo ni lo mío, como no conocía tampoco los padecimientos morales ni materiales; no había fronteras porque el mundo entero era su patria; por consiguiente, no conociendo lo tuyo ni lo mío y no teniendo sexo, tampoco le podía dominar el egoísmo como en el día sucede.

  En toda la primera época de la Tierra se vivió de esta forma, pero no conformándose los espíritus humanos con el castigo que se les había impuesto, y recordando que en otros mundos habían disfrutado de los goces sensuales, y viendo que el animal disfrutaba de ellos tuvieron envidia y pidieron al Padre que les concediera también a ellos poderlos disfrutar; el Padre, que por la Ley de Amor, Bondad y Misericordia concede a sus hijos cuanto le piden, les concedió lo pedido; mas para que los humanos pudieran disfrutar de lo que deseaban fue preciso que la Tierra pasara por un cataclismo total; a tal efecto la Tierra se incendió, y se redujo a cenizas todo.

  Hasta aquí la primera época terráquea, que concluyó con el cataclismo único total porque ha pasado, pues aunque luego ha pasado por cuatro más, sólo fueron parciales; con los que, y transcurridos muchos siglos de unos a otros, todo el globo ha disfrutado de la parte seca y de los mares.

  Comprenda, pues, la humanidad que la Tierra ha pasado por cinco cataclismos, uno total de fuego y cuatro parciales de agua, y está pasando por el sexto para obtener el ascenso que le pertenece por ley natural de progreso.

    Segunda época, o sea, lo que se explica por el pecado original

  Manifestada ya la concesión que el Padre Espiritual hizo al espíritu humano por su Ley de Amor, Bondad y Misericordia, diremos lo que hizo por la Ley de su Justicia.
Después de la catástrofe y en fuerza del poder de la materia, volvió a concentrarse el fuego en el centro terráqueo, y pronto la costra estuvo dispuesta para recibir las tres clases de espíritus, como en la primera época: de la misma manera, y siguiendo el mismo orden tomaron las materias respectivas; mas los humanos, que habían pedido los goces sensuales, trajeron esta vez sexo conocido, no así los que se conformaron, pues vinieron con los dos para no gozar de ninguno. De este modo se pobló la Tierra en las dos épocas que han sido necesarias a la humanidad desterrada para el cumplimiento de su castigo con la pena del Talión. Todos se encarnaron sirviéndoles de Madre la Tierra; dejando de verificarse así cuando los varones y las hembras llegaron a la pubertad y se conocieron; entonces empezó la procreación material que en el día conocemos.

  Ved como el hombre, estando en el paraíso terrenal en la primera época, y siendo feliz, comió de la fruta que hasta entonces se le había prohibido, pero no por engaño de la Serpiente, como han dicho, sino por haberlo él pedido, sin que se haya de culpar a la mujer en absoluto, como se nos ha hecho creer; lo mismo que la salida del paraíso, que no fue otra cosa que el paso de la primera a la segunda época. No estoy conforme por lo tanto, con que a esto se llame pecado original, no habiendo pecado en ello, ya que fue concedido por quien lo había quitado antes como castigo a los desterrados; creo que estaría mejor comprendida la palabra pecado original entendiéndose por pecado nuestro orgullo y egoísmo, por ser la causa primera, ya que los tenemos desde la Creación de nuestro espíritu.

  En la segunda época tenemos al género humano disfrutando de los goces sensuales que pidió y que el Padre no podía negarle por su Ley de Amor, Bondad y Misericordia; pero debía por Ley de Justicia privarle de algo y le condenó a sostener su materia, con su propio trabajo material, y a los padecimientos morales y materiales.

  Habrá quien diga que el castigo fue duro, mas yo por mi parte lo creo justo. ¿Por qué el humano no había cumplido la Ley impuesta por el Creador? ¿No había comprendido? Habiéndola comprendido, ¿por qué tuvo celos del animal? ¿Cómo supo que antes había disfrutado de los goces sensuales? Lo sabía por las relaciones que constantemente tenía con sus guías protectores. ¿Pues así como comprendió la parte egoísta no comprendió la caritativa? El animal debe llevar siempre consigo los goces para conmutarlos con las penas, ya que en todas partes ha de ser sumiso al humano (por más que como él ascienda a mundos que no son destierro), y el humano sólo tenga padecimientos en el destierro; ¿por qué pues, tenía celos de él?

  Esto mismo sucede al hombre en la actualidad: materialmente comete una pequeña falta y como es tan fea la oculta si puede, mas en cuanto ocultó la pequeña comete otra mayor y otra hasta que tiene que ser castigado por la Ley… ¡Qué pocos son los que procuran enmendarse! Pues tenga presente el hombre que lo mismo le sucede tiempo ha con respecto a la Ley Divina, que por no haberla cumplido en otros mundos fue desterrado, y no conformándose con el castigo impuesto (que era leve) tuvo que cargar con otro más pesado, aunque no tanto como el que tiene en el día.

   En aquel tiempo el hombre era libre, y sabía que cuanto en la Tierra existía era para todos; mas habiéndose conocido el varón y la hembra empezó lo tuyo y lo mío, formándose las familias y comenzó la superioridad e inferioridad y, por consiguiente, quien mandara y quien obedeciera. De las familias vinieron las caravanas; y con ellas los fuertes y los débiles, o sea los orgullosos y los sumisos; de las caravanas vinieron los ejércitos. ¿Por qué? Porque los nuevos desterrados no podían avenirse con las Leyes naturales, que en el destierro regían, y con su orgullo trataban de hacerlas. ¿Qué fruto sacaron? El de nacer grandes de la Tierra y su orgullo quedaba satisfecho sacrificando si era menester a sus semejantes, gozaba la materia, mas el espíritu ganaba el cautiverio con los desterrados, pues del destierro no han podido salir sin sufrir la pena del Talión (Ley de causa efecto). ¿Han sido o son felices los egoístas y orgullosos? No, porque su ambición no podía ni puede quedar satisfecha jamás, y cuando en la Tierra no hallaban se crearon un cielo y se inventaron dioses.

  Al orgullo y egoísmo siguió su compañera la vanidad, así es que, no satisfechos con las pieles de los animales para resguardarse de los rigores del frío y del calor, fabricaron tejidos con vegetales, y estos han aumentado en riqueza cuanto aumentó la variedad también. Los frutos naturales les disgustaron y los cultivaron para mejorar y los condimentaron para comerlos. De este modo el hombre se ha hecho esclavo de las necesidades que él mismo se ha creado.

   Creadas las necesidades, forzosamente, para satisfacerles, vino el comercio, verificándose por el cambio de productos, pero siendo luego dificultoso se creó la moneda, siendo este, fomento de las malas pasiones de los egoístas, incentivo constante de los ambiciosos o de los fuertes. Reconocidas sus ventajas fue aceptada en seguida y se le tributó un culto, como en el día sucede. Si por la facilidad de las transacciones fueron útiles los metales, fueron también perniciosos, pues dotaron al hombre de una segunda fuerza (armas) dio lugar a la lucha y la conquista; cuando un pueblo orgulloso tenía noticia de un terreno rico por sus metales o frutos y animales, se arrojaba sobre él sin reparar que los que lo habitaban eran sus hermanos, y les debía respeto como ellos a él. Este fruto, el hombre sacó con no haberse conformado con el castigo que en un principio trajo a la Tierra o destierro… ¿Por qué, pues, pide libertad si él por sí se ha hecho esclavo? En el principio fue la fuerza la que se hizo esclava a sí propia y a los débiles, en la actualidad todos a la vez la practican, puesto que el orgullo se halla en toda la escala social. ¿Durará mucho tiempo? No, pero dejemos al tiempo que nos lo diga.

Pedro.__ Me has dicho que la Tierra fue creada para destierro, luego no es creada de toda eternidad?
Jesús.__ No, su creación es después de muchos mundos.

P.__ ¿Cómo se formó
J.__ En principio fue fuego.

P.__ ¿Cómo debo comprenderlo?
J.__ Vosotros llamáis aerolitos a los desprendimientos de otros mundos que llegáis a ver como cuerpos luminosos en el espacio cuya iluminación la deben al roce de su velocidad corriendo por la atmósfera a que ha pertenecido; esto fue lo que llamáis tierra en principio.

Con el transcurso del tiempo creó la costra que la cubre encerrando en su centro la parte luminosa, con los varios cataclismos porque ha pasado ha adquirido su volumen poderoso que hoy conserva.

P.__ Los cataclismos ¿fueron totales?
J.__ Solo uno fue total; los demás fueron parciales con los cuales formó su verdadero equilibrio.

P.__ ¿Han sido numerosos?
J.__ Cinco y falta uno

P.__ ¿En todos había espíritus encarnados en ella?
J.__ Si.

P.__ ¿Cómo aparecieron los primeros?
J.__ Como en los demás mundos.

P.__ ¿Conocían sexo o procreación?
J.__ No.

P.__ ¿Cómo verificó la encarnación?
J.__ Sirviéndole de madre la tierra donde reposaba.

P.__ Se cubría con la tierra?
J.__ Se envolvía con el polvo; dormía y al despertar se hallaba ligado con su propia envoltura (cuerpo).

P.__ ¿Tenía la misma forma que hoy conserva?
J.__ Sí, pero más voluminosa.

P.__ Me has dicho que no tenía sexo ¿cómo resulta luego el varón y la hembra?
J.__ Atiende bien para que comprendas y hagas comprender con tu palabra como yo lo hago contigo: Dios cuando lo desterró le quitó los goces que en otros mundos disfrutaba puesto que los goces debían marchar en armonía con las penas, y el destierro podía haberse concluido con una sola encarnación: al contrario del animal que les dio los goces carnales para conmutar con las penas.
El humano celoso de tal diferencia pidió los goces como aquel. El Padre que por los Atributos de Amor, Paz, Caridad, Bondad y Misericordia concede a sus hijos todo cuanto le piden en conjunto, El los concedió; mas también les concedió la obligación de comer el pan con el sudor de su rostro y quedar sujetos a los padecimientos materiales y morales como ley de Su Justicia.

P.__ ¿No fue castigada con demasiado rigor la petición del espíritu humano puesto el animal la disfrutaba?
J.__ No, por cuanto el animal penas y goces todos concluyen en la Tierra, y el humano cumpliendo su destierro debe gozar de grandes beneficios al Lado del Padre.

P.__ ¿Cuándo se conocieron el varón y la hembra?
J.__ En la segunda época.

P.__ ¿Fue general la llegada de los espíritus a la Tierra?
J.__ La Tierra, o mejor dicho, destierro, fue poblada en varios tiempos, según el estado del calor se lo permitía.

P.__ El espíritu cuando encarnó materialmente en la Tierra ¿comprendió mejor los mandatos Divinos?
J.__ No, por cuanto aumentó en ella la parte moleculosa y se ligó más al periespíritu y por consiguiente aumentó más el egoísmo, el orgullo y la vanidad.

P.__ ¿Cómo debo comprenderlo?
J.__ Comprende que, encarnando en materia se une a la substancia del periespíritu de que se compone anteriormente, y por lo tanto, da fuerza a los enemigos con quien debe combatir el alma o esencia divina.

P.__ ¿No le es más fácil comprender el amor, paz y caridad siquiera sea por el roce que le une a los que llamamos parientes hermanos y en la materia?
J.__ Lo que de esa manera comprende es material, obligatorio por lo tanto egoísmo: tú sabes que no es así como debe comprenderse la encomienda del Padre; el Amor debe ser para todos los hermanos en general; el universo entero es una sola familia espiritual, y a la unión de toda ella debe dirigir sus esfuerzos.

P.__ ¿Podemos aspirar a tal unión en el destierro?
J.__ Sí, tal llegará a ser dentro de lo que llamáis siglo y medio.

P.__ ¿Cómo se formaron las primeras familias?
J.__ Cuando el varón y la hembra se conocieron empezó el amor material y por consiguiente la formación de ellas; estas fueron aumentándose según los desterrados fueron tomando reencarnaciones: cuando las familias fueron numerosas formaron grupos, luego lo que llamáis caravanas, pueblos, etc.

P.__ Los hermanos espíritus ¿han venido en todo tiempo a ilustrar a los desterrados?
J.__ Sí, pero han sido poco comprendidos; porque el egoísmo y el orgullo dominó pronto a los que algo comprendían y encerraron debajo del celemín lo que debían haber sembrado.

P.__ ¿Conservan algún recuerdo del Padre esencial los que por primera vez encarnan en el destierro después que dejan la materia?
J.__ No, el espíritu olvida todo tan pronto toma encarnación.

P.__ ¿Cómo forma las religiones?
J.__ El instinto que conserva de su propio ser le obliga a reconocer que su esencia no pertenece al destierro de toda eternidad: de aquí que hermanos desterrados, por ignorantes que sean, filosofan más o menos, acuden a la protección de los libres y de su corta o larga comprensión forman su idea religiosa con más o menos acierto.

P.__ ¿Por qué el hombre le dio a las cosas terráqueas nombre de tuyo y mío? ¿es acaso que cada desterrado vino destinado a ser más rico o menos pobre?
J.__ Sí, puesto que todos debéis pagar la pena del talión, mas en principio no fue esa la legítima causa.

P.__ ¿Puedo saber cuál fue?
J.__ Sí, el hombre por su egoísmo se creó grandes necesidades, puesto que no se conformó con el castigo impuesto en principio; todos tampoco se conformaron con el segundo, y orgullosos de sus fuerzas propias trataron de dominar a los débiles; estos empezaron a formar unión entre muchos para vencer a uno; luego hubo más fuertes y egoístas que con pretexto de defender a los débiles llegaron a dominarlos y hacerlos esclavos suyos; entonces tomaron el nombre de tuyo y mío las cosas y personas que el Padre había colocado en el suelo terráqueo para todos.

P.__ ¿Según eso el hombre se hizo esclavo a sí mismo?
J.__ Sí, pero el hombre no podrá tener esclavo al hombre y pronto dejará de serlo el que llamáis bruto (animal).

P.__ El hombre en materia y en el destierro ¿podrá llegar a tal perfección?
J.__ Ya te he dicho que eso llegará a ser después, siglo y medio, y vuestra simple razón ¿no os anuncia el gran progreso? Considerar el gran número que hoy hay capaces de conocer el Amor, Paz y Caridad espirituales como recomendación del Padre que solo las comprenden materialmente, tú debes explicarlas como son espirituales, para que el desterrado comprenda de dónde procede, por qué vino a la Tierra, y a dónde debe marchar, y no dudes, que conseguirás en poco tiempo que una sola religión preocupe al desterrado, puesto es la única verdadera.

P.__ ¿Sería conveniente dar algunas reglas para que el desterrado pueda comprender sus deberes con claridad por ignorante que sea?
J.__ Sí, hay una segura y debes dársela.

P.__ ¿Cuál es?
J.__ No hagas a tu hermano lo que no quieres que te hagan a ti, ámalo que en él amas al Padre, en esencia nuestro Creador.

P.__ ¿No puedo amar al Padre de otro modo?
J.__ No, como no puedes ofenderle sino ofendes a uno de tus semejantes; por tanto, cuando hayas de obrar con ellos considera como quieres que ellos obren contigo.

P.__ ¿No podemos ofender al Padre con nuestras palabras?
J.__ No, como no ofendas a tu hermano con completa intención espiritual.

P.__ ¿Qué es para el Padre nuestra materia?
J.__ Ya lo has dicho, materia y cárcel de sus hijos.

P.__ ¿Luego es justo lo que los hombres hacen que llamamos ajusticiar o herir en ella como sucede en las guerras?
J.__ De ningún modo; el que mata o hiere la materia de su hermano mata o hiere la suya propia por eso las varias reencarnaciones y la pena del talión.

P.__ Debemos tener juntos a los que faltan a las Leyes humana y divina con las que las cumplen?
J.__ No, pero debéis tomar ejemplo de la justicia divina. Destierra al hombre para que se ilustre en el destierro a donde debéis acudir los hermanos ilustrados y dirigirlos por el verdadero camino, pero no destruir la obra que solo el Padre tiene poder para ello.

P.__ ¿Podrás darme reglas para mejor comprender el Amor Paz y Caridad?
J.__ Sí, como para conocer el egoísmo orgullo y vanidad.

                                                   Del Amor Paz y Caridad

   El verdadero Amor querido Pedro, es inseparable de la Paz y Caridad.

  Debéis amar a todos vuestros hermanos tanto en espíritu cuanto en materia; a todos debéis el mismo amor.

P.__ ¿Debo amar a los espíritus pesados de la materia por ignorantes y que no quieren comprender la verdadera Luz?
J.__ Sí, como debes obrarles caridad con la tuya para que ellos puedan disfrutar de los beneficios que tu disfrutas desde que tus ojos espirituales fueron abiertos.

P.__ Y si ellos se obstinan en no querer ver ¿qué debo hacer?
J.__ Avisarlos en nombre del Padre que recibirán el galardón que se merecen en justicia esto en cuanto a los de la materia; en cuanto a los espíritus libres ponlos presos y edúcalos en la filosofía hasta que vean claro y comprendan su estado; entonces los remites al juzgado por los hermanos caritativos.

P.__ ¿Qué es Caridad?
J.__ Enseñar a los cortos de inteligencia a conocer la encomienda del Padre.

P.__ ¿No puede también hacerse caridad con materiales?
J.__ Hermano Pedro no tomes por caridad lo que es deber de Justicia: comprende que Dios nuestro Padre puso en el destierro todo lo que los desterrados pudieran necesitar pero todo para todos; por tanto todos deben disfrutar de ello con el sudor de su frente; mas a ninguno le es permitido por Ley Divina retener el sobrante mientras otros hermanos lo necesiten.

P.__ Y si el hermano está necesitado por no trabajar ¿qué debemos hacer?
J.__ Todo hermano que no trabaja según sus fuerzas y facultades debe ser desterrado por egoísta y orgulloso a donde la necesidad le obligue a ser diligente.

P.__ ¿Debemos tomar por caridad socorrer al desvalido?
J.__ Sí, siempre que en ello no tome cabida el egoísmo del necesitado.

P.__ ¿Qué agradecimiento debe el socorrido al que lo socorrió?
J.__ Ninguno, puesto el llamado socorro no es otra cosa que cumplimiento del deber que a cada uno le corresponde.

P.__ ¿Debemos desatender nuestra materia propia por salvar la de otros hermanos que se hallan en peligro de perderla?
J.__ Dios ha dado a cada cual la suya y no debéis exponerla.

P.__ ¿Si veo a mi hermano que peligra su vida no debo exponer la mía para salvar la suya como acto de caridad?
J.__ No, por el contrario; cuéntalo por suicidio; nunca expongas tu materia sin contar con tres probabilidades de salvarla y una dudosa; además ¿tú sabes si el hermano en peligro está pagando la pena del talión?

P.__ ¿Debemos más cuidados a los hermanos llamados parientes que a los que no lo son?
J.__ Sí, en cuanto a lo material, mas no en lo espiritual.

P.__ ¿Según eso debemos atender a sus necesidades materiales con preferencia a los demás hermanos?
J.__ Sí, en cuanto no son capaces de comer el pan con su propio sudor, luego no.

P.__ Me has dicho que no estás conforme con la retención de materiales? ¿no estás conforme con las grandes obras que el hombre fabrica para mayor comodidad pues no es posible llevarlas a cabo sin la mencionada retención?
J.__ El hombre como material está en su justo derecho de grandes fábricas y comodidades siempre que en ello no dañe a sus hermanos; hay más, puesto que los materiales los halla en el destierro tiene deber de utilizarlos en beneficio de sus hermanos en general.

P.__ Puesto me dices que debemos utilizar los materiales ¿hay alguno que nos esté prohibido su uso?
J.__ No, de todos debéis usar, pero tenéis prohibido el abuso y sobre todo, si en el dañáis, con intención alguno de vuestros semejantes.

P.__ ¿Cómo es que en la ley de Moisés prohíbe que hagamos uso de ciertos animales?
J.__ ¿Qué dice esa ley en su mandato 5 y 6 y como los usaban los que en el día se empeñan en sostener y enseñar tan grande error?

P.__ ¿Luego no debemos seguir tales mandatos?
J.__ Sólo seguirás este, ama a tu prójimo como a ti; no des a él lo que no quieras para ti que en ello amas al Padre.

P._ ¿En qué consiste que siendo tu explicación tan comprensible para mí no se ha comprendido anteriormente por dodos los que con los espíritus se han comunicado, o es que no explicasteis la encomienda con tanta claridad?
J.__ Todos los que hallándonos en la envoltura material hemos hablado de la encomienda del Padre nos hemos explicado según los conocimientos que habían llegado hasta nosotros; las facultades que teníamos, y el adelanto del progreso terráqueo; el egoísmo mató nuestra palabra por algún tiempo, porque nosotros éramos anunciadores tú eres regenerador por lo que tienes facultades que ninguno tuvimos; tú debes decir a los hermanos que respondes ante el Padre se verdad cuanto les enseñas como yo lo hago de ti que soy el verdadero responsable espiritual; que soy tu maestro y profesor sirviéndome tú tan solo de instrumento para que ellos me comprendan.

P.__ ¿Me has dicho que soy instrumento?
J.__ Sí, puesto por tu mediación me doy a comprender de los hermanos en materia que por Ley de Justicia pueden y deben comprenderme.

P.__ ¿Pueden todos los de la materia en la Tierra llegar a comprenderte?
J.__ Sin duda alguna podrán comprenderlo espiritual y por consiguiente a mí, todos los que comprendan, practiquen y enseñen la encomienda del Padre en esencia.

P.__ Me has hablado algo del pasado en el globo o mundo terráqueo ¿puedo saber algo del porvenir o final, a que según nos han enseñado está llamado?
J.__ Debes saber algo para que en materia tomes posesión, de la que debes ejercer cuando tu espíritu quede en libertad.

P.__ ¿Los mundo son regidos por hermanos espíritus o lo son por el Padre espiritual?
J.__ El Padre en Esencia es lo que llamamos Potencia poderosa que a su Voluntad marcha todo el Universo: los espíritus sus hijos toman cargos que deben regentar según los adelantos en los grados superiores que hemos adquirido con el cumplimiento de la encomienda. Así yo alcancé el destierro, hasta que consiguiera regenerar a mis hermanos en su mayoría; esto está próximo; te llamé para elegido y me has contestado por elegido entre los elegidos; sigue querido Pedro en tus cumplimientos y pronto serás mi segundo para pasar después a primer puesto que por mi ascenso debo dejar esta primacía.

P.__ Si, como supongo, tal misión me es concedida por el Padre dispuesto estoy a seguir la marcha que me has marcado como obedecer a otro si menester fuere, para beneficio del género humano en la Tierra, como más necesario.
J.__ Cumple hermano, y no dudes que gozarás pronto de la Ley de Justicia a que te has hecho acreedor.

P.__ ¿Qué marcha señalaremos para lo sucesivo en el destierro?
J.__ El destierro debe ascender a mundo de espíritus desencarnados, puesto que el nuevo destierro (mundo en preparación) está ya formado.

P.__ ¿Luego dejará de haber reencarnaciones en la Tierra?
J.__ Sí, será exclusivamente para espíritus libres.

P.__ ¿Y los vegetales y animales?
J.__ Pasarán al nuevo destierro para servir a los humanos, que se hagan dignos de pasar allá.

P.__ En la Tierra ¿no quedará procreación de ninguna clase?
J.__ No, a medida que vayan marchando los espíritus de ella quedará estéril.

P.__ ¿Esta desaparición será repentina o pausada?
J.__ Habrá de todo, el gran cataclismo ha dado principio ya, y como a la Tierra sólo vendrán los llamados y elegidos, estos adelantarán el progreso en gran manera, además, como con ellos se concluirán las reencarnaciones se irán constantemente aminorando hasta llegar al fin.

P.__ ¿Y los hermanos que deban reencarnar?
J.__ Lo verificarán en el nuevo destierro.

P.__ ¿Puedes fijarme algunas señales en que conozcamos el gran cataclismo?
J.__ Sí, el principio es ya visible, puesto que los egoístas y orgullosos ya no se entienden: pronto unos a otros se devorarán: y cuando los más fuertes se crean señores de sus hermanos, otro suceso al que le daréis de dictado de peste, concluirá con ellos, quedando los llamados y elegidos en el destierro para que la regeneración marche con el verdadero Amor, Paz y Caridad hasta que los fuegos queden apagados, que es cuando llegará la completa esterilidad.

  Basta con esto querido Pedro par que todos cuantos saber deseen comprendan el porvenir terráqueo. Procura tú ser todo lo vulgar posible para que te comprendan todos los que sea su voluntad y recibirás el galardón que te espera y un abrazo de tu hermano.
Jesús de Cafarnaúm

                                                         Una advertencia
Al leer el adjunto escrito obsérvese, que nos fue dado en tiempo que el progreso del alma estaba bastante más atrasado y lenguaje no se conocía, ni nosotros estábamos acostumbrados a tales relaciones, razones por las cuales nos educaron tan vulgarmente; pues de otra manera no lo hubiera comprendido; porque todo lo que nos enseñaban nos parecía dudoso de creer si en ello no acompañaba la facultad Divina; por esta razón y al avance del progreso se hallará alguna diferencia progresiva y aclaratoria en las intimas enseñanzas, sobre todo, en la parte que más nos relacionamos con Dios; pues han pasado veinte y cuatro años y nos encontramos con que el carro del Progreso que entonces estaba atascado… hoy marche por seis leones y un cordero, diferencia que a todo y a todos alcanza, cuando acompaña una buena voluntad en la conciencia.          P.
Continuador

Iostako Maraltrix