13 Marcha filosófica de los humanos en la Tierra

  Los espíritus humanos filosofan en todo tiempo, tanto encarnados como desencarnados, y el hacerlo con más o menos acierto consiste en el grado de elevación que poseen fuera de la atmósfera terráquea.

  En la primera época filosofaban y les era más fácil la comprensión elevada, porque estaban menos expuestos al egoísmo, por no conocer lo tuyo y lo mío; sus relaciones con los libres eran también más comprendidas, porque las religiones no eran numerosas; que, si bien no se practicaba en un todo la Ley Divina, tampoco era desatendida del todo, y prueba de ello es que al pedir los goces muchos fueron los que volvieron sin sexo conocido, porque se conformaban con el castigo impuesto por aquella.

  Nuestra razón nos induce a creer que en la segunda época hubiera sido más fácil comprender el Amor y Caridad que nos debemos mutuamente, por medio de la procreación material, pero lo tuyo y lo mío que el hombre conoció le hizo tan egoísta que poco se acordaba de la caridad, y si algún amor practicaban era material comúnmente; por lo cual sus maneras de filosofar eran exiguas y pocos los que comprendían el lenguaje espiritual. No obstante, algunos humildes empezaron a comprender, y al participar sus comprensiones a los fuertes eran maltratados por estos y obligados a callar, pero tantos fueron los débiles que hablaron, que entre ellos formaron sus ideales filosóficos con más o menos acierto; pero los fuertes, celosos de que los humildes se hicieran fuertes y numerosos en filosofía, participaron de sus creencias. ¿Para qué? para apoderarse más de toda la humanidad, no para seguir el adelanto moral filosófico.

  Muchos débiles crearon ideales bastante buenos, mas, como mataban al orgullo y egoísmo, pronto la fuerza orgullosa consiguió deshacer cuantos aquellos habían creado, y en su lugar con los mismos ideales formó su sistema que conservó el orgullo y egoísmo y creó, la humanidad, tantos Dioses y creencias, cuantos fuertes y orgullosos se fueron presentando.

  Los cuatro Diluvios por los que ha pasado la Tierra modificaron mucho las creencias y algunos pueblos llegaron a comprender al Dios verdadero, pero la fuerza orgullosa pudo un día velar aquellas luces, que pronto serán de nuevo descubiertas. Las obras religiosas descubren gran luz a todos los que sin pasión ni rencor quieren leerlas y meditarlas; tomemos por base la Biblia, como la más conocida. ¿De cuántas maneras se puede comprender? De varias. ¿De cuántas maneras se comprende la verdad? Siendo Dios uno la verdad ha de ser una, La Biblia nos da a Noé como único elegido para la regeneración del género humano de aquel tiempo, el cual recibió de Dios el precepto creced y multiplicaos, y más tarde Moisés la recibió contradictoria, según el sexto mandamiento, siendo Moisés también elegido. Esto sucede entre los que solo siguen el Viejo Testamento; entre los que siguen el Viejo y el Nuevo sucede mucho más.

  ¿Cómo definiremos los Atributos que a Dios se le conceden? ¿Dijo nuestro hermano Jesús (a quién nosotros secundamos), que él era Dios? No, puesto al enseñar las maneras de orar a los hombres dijo en las primeras palabras Padre nuestro, y con estas palabras ya dio a comprender que él era un hijo de Dios como lo eran cada uno de los humanos. ¿Por qué, pues, los que pretenden llamarse cristianos lo hacen Dios? Jesús dijo a Pedro apártate de mí Satanás, y con tal dicho dio a comprender que Satanás demonio, o como queramos llamar al tentador, es el hombre, y no el Espíritu libre, como nos dice la Biblia; dijo también que con dos de los diez Mandatos de Moisés bastaban, con lo cual revocó el sexto, y al revocarlo aceptaba lo dicho por Noé; creced y multiplicaos, y tuvo sus razones para decirlo, diluviosdecir. ¿Por qué no la dijo? Porque la humanidad no estaba preparada para comprenderla. También dijo que vendría en espíritu y diría en otra época lo que entonces no podía comprender la humanidad.

  Entonces recomendó la Ley Divina diciendo; Amor, Paz y Caridad os recomiendo con vuestros hermanos, para que la humanidad se fuera preparando, y hoy que se halla más preparada le dice que no ha comprendido estas tres palabras, pues falta a la caridad en su esencia con aceptar y continuar el sexto Mandato de Moisés.

  Consideraciones.__ La Biblia dice que Dios habló a Noé, y le dijo: creced y multiplicaos, que Dios escribió con su propio dedo los Mandatos de Moisés sobre las tablas de piedra, pero que Moisés las rompió, en un arranque de cólera contra su pueblo. Que Jesús al ser preguntado cuáles eran los dos Mandatos más grandes contestó Amar a Dios sobre todas las cosas y a tu hermano como a ti, meditemos sobre esto, pero antes observemos de qué manera seguían sus prácticas Noé, Moisés y Jesús. Veamos a Noé procreando para que la Tierra se poblara en cumplimiento del mandato que había recibido; vemos a Jesús practicando el Amor, Paz y Caridad, que recomendaba, y Moisés ¿qué hacía?

  Medite la humanidad y comprenda quien pueda; por mi parte no me es dado dar más explicaciones por el momento sobre si cumplía o no; pero sí me es dado repetir lo que dijo el gran Filósofo, al cual tengo la honra de secundar aclarando y vulgarizando sus dichos esenciales, mas revocando lo que es revocable por Ley, puesto que la Biblia no es exacta.

  Jesús dijo: ama a tus hermanos como a ti, que en ellos amas al Padre, no des a ellos lo que no quieras para ti, pero haz con ellos lo que quisieres que hagan contigo, no de otro modo puedes amar a tu Dios que está en los cielos.

  Jesús sabía que a Dios por la Ley de Amor, Bondad y Misericordia no lo podemos ofender si no ofendemos a uno de nuestros semejantes: como no le podemos amar sin que no amemos a todos en general; con lo cual declaró que solo uno de los Mandatos de Moisés es necesario: ¿qué mejores Leyes puede imponérsele a la humanidad ni más comprensible en tan pocas palabras? ¿No dijo también que era preciso pagar la pena del Talión? Se dice que estando en la cruz dijo: Padre, perdónalos, que no saben lo que se hacen. Es verdad que habló, pero sus palabras fueron éstas: Padre, perdónalos en cuanto quepa a la Ley de tu Justicia; porque sabía que pedir perdón al Padre, tanto para sí como para otros en absoluto era lo mismo que pedirle que no fuera justo en su Divinidad; cuando hablaba de Dios nunca dijo la palabra Mi Padre, como se le atribuye, sino Padre, con lo que daba a comprender que era hermano de los hombres. ¿Cuál pues, ha sido el objeto de hacerlo Dios y misterioso cual nos ha hecho creer? Yo en su nombre digo a la humanidad que todos pueden llegar a ser Dioses como él, tan pronto cumplan su mandato, que para los que como él saben dominar el orgullo y egoísmo no hay misterios en el destierro, que hombre fue como los demás hombres, y que todo su misterio consistió en ser fiel intérprete entre el Espíritu Regentador de aquel tiempo y los desterrados encarnados para recomendar la Ley Divina como quedó demostrado en el monte cuando algunos de los Apóstoles vieron y oyeron al Espíritu.
Jesús como Espíritu adelantado vino a la Tierra elegido por el mismo Regentador, su guía protector, y por su adelanto pronto dominó la materia que los desterrados habían preparado y que él como todos notros le había dado forma y vida; comprendió el lenguaje espiritual y cumplió su misión. He aquí todo cuanto nos han dado por grandes misterios: dejó la materia en la Tierra y como todos sus hermanos que pueden ascender desde ella a mundos más elevados, se encarnó en el mundo que se designa con el nombre de Venus, para proseguir el progreso y por su amor a los desterrados se estacionó, ha sido Regentador del destierro mientras la Ley de progreso se lo ha permitido, mas se ha vuelto a estacionar y no llegará al Padre hasta que consiga la regeneración de los desterrados que ha principiado ya.

  Cumplido el más sagrado deber como intérprete del que me guía, para que la humanidad salga del estacionamiento en que se halla sumida, veamos siquiera sea a grandes rasgos a la humanidad en su marcha después del gran Filósofo.

  Los que precedieron al Maestro, unos hablaron, otros escribieron según lo que habían oído, visto y comprendido de los espíritus libres que los guiaban. ¿Mas que se ha hecho de sus escritos y palabras? Un comercio a gusto y antojo de los mercaderes. ¿Dónde se hallan sus escritos? ¿Por qué la humanidad no los ve? ¿Por qué sus guardadores el hombre no puede penetrar la verdadera Filosofía? ¿Creen acaso, que por toda la eternidad ha de estar oculta? Pues se equivocan, porque desde el momento en que al hombre le es dado comprender el lenguaje universal, nada hay oculto para él cuando trabaja por caridad para sus hermanos, porque los Espíritus, invisibles, cuando conviene, penetran en todas partes y avisan cuando es necesario.

  El Ante-Cristo sabía todo esto y pudo por algún tiempo velar la luz a la humanidad (y en la actualidad él mismo la busca a pesar de haber sido canonizado su cuerpo) formando diablos, brujas y hechiceros, despreciando la amenaza de ojo por ojo, diente por diente, mas ya el momento ha llegado que las tinieblas dejen paso a la luz y que la cizaña sea arrojada al fuego…. ¡Pobre Babilonia del siglo! ¿Por qué no evitas parte de lo que ha de venir?¿Tú sabes que el séptimo sello está roto ya? ¿Por qué no descubres la luz que por tanto tiempo vienes ocultando? Descúbrela, por caridad, y mucho podrás salvar de lo que ha de caer al fuego que la tea del Ángel debe encender, mas si te resistes serás pasada por el fuego después de haber salvado la luz que guardas debajo del celemín.

  Muchos son los que después del Ante-Cristo se han propuesto decir la verdad y sus materias has acabado en manos de los orgullosos. ¿Pero qué importa si después de haberlas dejado han servido de guías a otras para seguir el progreso en el cual ellos han progresado mucho más? Adelante pues, y hagamos la regeneración por la parte que a cada cual nos ha sido concedida con el lema de Amor, Paz y Caridad Universal, dejando a las tradiciones que cuenten todo lo demás hasta nuevo aviso.