16 Corrupción, Evasión y blanqueo

     Barcelona 27 de Junio 2015

POLÍTICA DE INVESTIGACIÓN CIUDADANA

  En el mundo, con su expresión Bíblica de demonio y carne, el ciudadano trabajador y precario impotente ante la evasión, corrupción y blanqueo, se queda atónito cuando ve que la crisis provocada, todavía enriquece más a una minoría, águila en la tecnología e ingeniería financiera, y cómo se le ayuda con disminución de impuestos para que su blanqueo evasor se haga legal.

   Pues bien: Ya que en el día de hoy, el pastel está a disposición de esa absoluta y disoluta minoría, con su tecnología, y no hay una solución a corto plazo, que es donde se encuentra la penuria de una mayoría de la población mundial, expectante de la guerra fría entre poderes, al menos que pueda tener derecho también a rebajas y exenciones fiscales legalmente constituidas, para acceder en igualdad de condiciones a dicho paste.

   Sabido es, que los bancos centrales dominan el mundo, y estos son los garantes de la moneda en curso, como resultante de la riqueza generada, legal o ilegalmente. Pero cada vez son menos soberanías que disponen de su propio banco central para ser autónomos en su distribución y participación ciudadana en el pastel.

Sabido esto, la solución es sencilla: Los ciudadanos, cobayas de la escoba limpiadora, reclamamos los mismos derechos, ya que nuestros deberes son impuestos. La misma gratificación fiscal tiene que ser para todos de forma indistinta si la hay. Eso es el principio básico de justicia

   En el día de hoy, los ingenieros evasores, tienen los paraísos fiscales a su disposición para moverse por el mundo, pero los ciudadanos cobayas no tenemos esa posibilidad, dado que nuestra situación y medio de vida, es local en nuestra ciudad económicamente hablando, pues no trasciende mundialmente, por eso no necesitamos paraísos fiscales interactuantes mundisocialmente, apoyados por soberanías interesadas.

   Por lo tanto, necesitamos también tener nuestro propio banco central soberano de nuestra moneda ciudadana, que garantice nuestra supervivencia, sin los embates macroeconómicos depredadores y especuladores, ya que nuestra moneda no necesita salir de nuestro entorno de vida cotidiana local-nacional, y podamos al mismo tiempo convivir con la moneda global establecida por los superpoderes financieros. Nuestro pastel es para el día a día, no para especular ni prevaricar. La justicia ciudadana exige monedas para vivir y convivir en el entorno legalmente constituido.

   Con esto se consigue, que el blanqueo evasor si lo hay, a través de la moneda ciudadana, no salga al exterior, se quede en el entorno ciudadano de su propio país, para crear riqueza y empleo puntual.

   Ese es el objetivo: si hay blanqueo y evasión, que sea para todos de forma indistinta ya que no nos queda otra opción; no solo para unos pocos.
Hagamos legal la ilegalidad, para que la ilegalidad no sea ilegal, y ¡Pastel para todos!

  Iostako Maraltrix, mensajero social humanista universal.

Iostako Maraltrix