24 Categorías de los espíritus

 Premio y castigo después de este mundo.__ Categorías de los espíritus.__ Tránsitos.

   Cuando en la Tierra dejáis las materias quedan vuestras inteligencias (1) tan turbadas que, no sabéis daros cuenta de donde ni como estáis; el que fue orgulloso cree estar en el pleno uso de sus facultades materiales, y se venga aun de sus hermanos; si fue homicida, huye de la justicia material, y en todos los momentos tiene a sus víctimas delante de sí, y cree que van a devorarlo. Si fue suicida, o fue muerto por otro hermano (por orgullo de los dos), (2) se halla con los mismos padecimientos que cuando dejó la materia. Si fue avaro, lo hallaréis en todos los momentos sobre sus tesoros, padeciendo horriblemente, y, cuando los materiales usan de ellos quisiera detenerlos, y, hasta deshacer sus materias cada vez que del tesoro hacen uso. Si fue vanidoso, contempla su materia sin ver su podredumbre, y cuanto más lo era, más acude a los sitios materiales, o a lo menos, con tanta frecuencia como lo hacía cuando en materia se hallaba (3).
 (1) La inteligencia del espíritu es más elevada que la del hombre, o sea que la del mismo espíritu en materia. Aunque el cerebro es el órgano material de la inteligencia no es que resida exclusivamente en él.
(2)
Muerte en desafío.
(3) Tiene las mismas pasiones, los mismos defectos que cuando vivía materialmente, y son sus dolores más duros por la dificultad de obrar materialmente.

  Muchos, reconociendo su error, se someten humildes, y su protector los conduce al hermano Regentador del destierro el cual después de haberlos juzgado en nombre del Padre, son conducidos al mundo de los espíritus en donde sus protectores, los ilustran para que, cuando vuelvan al destierro, puedan dominar la materia que les ha de servir de cárcel.

  Otros, cuando sus guías les sacan del estado de turbación, vuelven a sus rebeldías hasta que por caridad, son cogidos de la misma manera que vosotros lo hacéis con vuestros criminales y conducidos ante el Regentador, por hermanos caritativos, son juzgados en justicia como los anteriores y llevados a estudiar.

  Cuando los espíritus se hallan en el mundo de estudio, (1) (el cual solo ha sido hasta ahora ocupado por ellos) cambia mucho su situación; no padecen pero tampoco gozan; saben que allí están retenidos para volver a ser desterrados; no ven la Luz del Padre y ven la oscuridad de la Tierra. Triste es su situación, aunque siempre más ventajosa que en el estado de erraticidad; gozan de libre albedrío y pueden elegir entre que materiales deben encarnar (2); pero han de esperar para esto, que los materiales preparen la substancia a la cual ellos deben dar forma y vida, para volver el espíritu a empezar la carrera y cumplir lo que antes no cumpliera.
 (1) El mundo de estudio, es habitado por los espíritus inferiores, los que necesitan instrucción; pueden los elevados estar en él, pero su estancia es voluntaria y tiene por objeto dar instrucción, no recibirla.
(2) Pueden elegir la madre, o mejor la familia en la cual quieran pertenecer y por lo tanto, la condición social, provincia, población, etc.

   Ya veis, hermanos míos, los sufrimientos de los que no cumplen la Ley del amor, paz y caridad, para con sus semejantes; y ahora os diré las ventajas de los que saben cumplir para que elijáis a vuestra voluntad; pues el momento llegó ya de separar la cizaña del buen grano y debo cumplir mi misión; pero antes de pasar adelante, creo conveniente prepararos con palabras materiales para que podáis comprender mejor.

  Debéis saber que, para los espíritus, no existen grados, pues que todos comprendemos el lenguaje espiritual, y nos amamos con el verdadero amor; fácil nos es comprender a quién debemos ser obedientes por amor y a quién por caridad; pero ¿estáis los materiales en igual caso? No! ¿Cómo podríais dirigiros con acierto si no os lo explicara con palabras materiales, y términos vulgares? Así, pues, os digo que debéis reconocer cinco clases de espíritus, desde nuestro destierro hasta llegar al Padre Creador.

__ 1ª Los espíritus Ignorantes, o ciegos que, no han podido atravesar la muralla atmosférica de vuestro destierro.

__ 2º Los espíritus Prófugos que, habiéndola atravesado y visto la Luz leyeron en el gran libro y comprendieron que, pasando más adelante, no podrían volver a tomar encarnación en vuestro mundo, y comprendido que encarnando, pueden adelantar mucho más que siendo libres, piden volver a él; pero no habiendo cumplido ni podido adelantar, por cuanto faltaron a lo que prometieron, temen volver y no se presentan a su Regentador a dar cuenta de sus actos. Estos hermanos quedan sujetos a tomar nueva encarnación en el destierro; mas si no cumplieron y se presentaron, pueden encontrar otro hermano en materia que cumpla por él y él mismo continuar ascendiendo siendo libre.

__ 3º Desde este grado, o sea los espíritus que están algo más lejos de vuestra atmósfera, debéis conocerlos por espíritus instructores, o mandados por vuestros guías, los cuales se encargan de educaros cuando empezáis a practicar lo espiritual: mas son pocos los que reciben permiso para usar los artefactos, o sea castigar vuestras materias. No obstante su amor hacia vosotros es tan grande, que en general, se hacen caritativos de los libres ignorantes con los cuales obran la caridad en su esencia.

__ 4º Espíritus Mayores, a esta clase pertenecen los hermanos que en general debéis conocerlos por guías protectores, caritativos, misioneros y regentadores; los caritativos o misioneros tienen facultades para presentarse a los materiales de todos los mundos, en formas que crean más conveniente para enseñarlos a meditar, único medio para que puedan llegar a conocer al Padre Creador. (Luego nos ocuparemos de los Regentadores).

__ 5º Espíritus Superiores, son los encargados de transmitir los mensajes a toda la pluralidad que el Padre dirige, tanto a los Regentadores como a los reelegidos entre los elegidos; haciéndose también guías absolutos de estos últimos cuando ellos lo piden, para cumplir grandes misiones en beneficio de la humanidad.

  Explicadas las categorías o clase de los espíritus, hablemos de las ventajas y goces que disfrutan, desde que han cumplido la Ley o mandato Divino.

  Desde el momento en que el espíritu es elevado, y puede estar constantemente en la presencia del Padre, en los instantes que deja la materia, se remonta y empieza a gozar de las grandes delicias, y cuanto más sea su cumplimiento mayores son los goces que disfruta en su libertad. Muchas veces recordándolos estando en materia desea dejar esta por completo. Durante sus ascensiones estudia y se fortalece para resistir los combates materiales, (sobre todo si es desterrado) (1).

  Cuando llega el momento de quedar libre de la materia, el espíritu lo presiente con bastante anticipación, y su turbación es tan leve, que apenas se apercibe de ella, además que, muchos son los hermanos que esperan el último instante de la materia, para ayudarlo a pasar las tinieblas atmosféricas y acompañarlo hasta el lugar de elevación que ganó con su trabajo. Nada le turba, todo lo ve, todo lo oye, y sus goces son tan grandes cuanto más grande sea la elevación que ganó; solo si, en general, sienten no haber podido llevarse consigo los hermanos que dejan en el destierro, y si por su elevación se les permite usar de los artefactos, son los que más castigan las materias de los que fueron sus deudos, para que se despojen de todo orgullo, y egoísmo puesto que la materia es lo que les retiene en el destierro.
  (1) Hay espíritus elevados que se encarnan por voluntad propia o por la del Padre y van a habitar los mundos, para cumplir en ellos una misión beneficiosa para los espíritus que habitan aquellos ya por orden de ascenso ya por castigo. No es extraño, pues, que el Pastor nos hable de espíritus elevados que están en el destierro, no es esto una contradicción.