31 Actual política económica según el Orden Natural

   Barcelona 13 de Octubre 2015

POLÍTICA DE INVESTIGACIÓN CIUDADANA

  La política actual de los pueblos, debe de enfocarse hacia una armonizada riqueza sustentable y soberana, sin posibilidad prevaricadora. ¿Es esto posible, dada la mundial vorágine dictatorial prevaricadora existente? Puesto que estamos todavía por una parte en el enfrentamiento de bloques; y por la otra, el dominio económico subyacente, sin control ni fronteras, dando por resultado que lo externo siempre incide de forma dominante sobre lo interno de los pueblos. La única salida dentro del “Orden Natural de las cosas”, es el equilibrio como “Balanza de Justicia”, permitiendo que exista en la unidad de los pueblos, la parte de compensación favorable con justa aprobación democrática de sus instituciones, que cada nación constituida como región, pueda mantener su gobernabilidad soberana sin injerencia externa. Y eso solamente es posible en el día de hoy como resultante, manteniendo cada parte soberana como región, su propia representación como riqueza por sí misma sustentable.

   Por lo tanto, no existe en el día de hoy más posibilidad dadas las circunstancias actuales, que tener y jugar con “dos exponentes representativos”: Uno de unión global, y otro de representación y salvaguarda soberana; para que este mundo no se convierta en un caos económico interminable depredador de los pueblos. Y estos dos exponentes son la representación actual de riqueza, que no es nada más y nada menos que dos monedas actuando en conjunto, una representativa de unidad global, y otra soberana de cada pueblo; habida cuenta, de que la desgracia del mundo fue el no sujetarse permitiendo la depreciación de la riqueza convertida en moneda, dando posibilidad de emitir moneda fiable no sujeta y respaldada con su riqueza como valor real.

   Por eso mismo, todos los pueblos deben tener la posibilidad de defenderse con su propia moneda soberana, en conjunto con la moneda soberana unitaria, a semejanza del euro en Europa, puesto que esa es la norma establecida en este mundo para distribuir sus posibilidades de vida e intercambio.

   Este planteamiento en afinidad con el “Orden natural de las cosas”, nos lleva a que cada país como región establecido en este Nuevo Orden Mundial, tenga dos monedas soberanas, apoyadas por sus dos bancos centrales: El banco representativo de la moneda soberana global, y el banco de su propia moneda soberana con la que pueda jugar y establecer sus propios ajustes de riqueza.

   Aunque esta idea según exigen los tiempos parezca inviable, el fundamento es básicamente compensador, para que los pueblos tengan su propio control de reajuste, y no se convierta este mundo en un experimento de unos pocos jugando a dominadores y amos implacables de los pueblos a su servicio.

Iostako Maraltrix