6 ¿Votar en elecciones, opción o deber?

               ¿Votar en las elecciones es una opción o un deber?

  Todo ciudadano por el hecho de serlo, tiene a su disposición una serie de posibilidades, y sin entrar en valoraciones de diversa índole, puesto que interactúa con los valores existentes, teniendo en cuenta de que todo ciudadano es un valor en potencia y en esencia, porque la oferta y la demanda sea más o menos legal o explícita, existe por su propia naturaleza, y de ello muchos ciudadanos extraen su beneficio, tanto en acorde con su picaresca, como con las posibilidades socioeconómicas del momento, siendo y redundando en gran medida siempre como más perentorio en su aspecto como denominador económico.

   Si tenemos en cuenta todas las múltiples posibilidades que la vida de las urbes urbanas permite, deberíamos llegar a la justa conclusión de que votar no es solo una opción como hasta el presente, al menos en España se ha contemplado, sino una justa y equitativa obligación, porque teniendo en el voto las dos opciones, tanto la definitoria como la del voto en blanco, nadie debería tener excusa para no hacerlo, como contribución y justificante de ciudadanía.

   Algunas iglesias denominadas cristianas, sin dar nombres para no prejuzgar, tienen establecido que sus feligreses no voten en las elecciones, aunque por supuesto en España no sea este el caso de la iglesia católica. Por lo que el no votar con la excusa de que se sigue un supuesto establecimiento del Reino de Dios, y de que el Cristo no lo hacía ni se metía en política es falso, puesto que ejercía una divulgación doctrinal de cumplimiento moral social, y sabido es, que el ejercer cualquier idea en el ámbito social es también una forma de ejercer política; por eso dijo: “Dar a DIOS lo que es de DIOS, y al Cesar (como poder material político vigente en ese momento) lo que es del Cesar”, pues utilizaba en su evangelización las calles, las plazas y los caminos que estaban bajo la gestión del Cesar como poder político material. Por lo tanto, estaba votando continuamente el establecimiento del llamado Reino de Dios sociopolíticamente.

   Y la otra excusa arbitraria esgrimida por algunos que predican sin medida, tanto por las casas como en la vía pública, es que el ser humano no tiene suficiente inteligencia para el vivir en acorde al Reino de Dios, y eso es otra falacia descabellada, como bien se deja entrever en las Escrituras, al haber dado DIOS al hombre inteligencia a su imagen y semejanza para ello (aunque este se deje llevar no obstante en muchos casos por su egocentrismo, como posibilidad en su desarrollo, también dada por DIOS), como dijo Jesús a los fariseos en aquellos tiempos, porque le reprochaban que se comparaba con DIOS, y Jesús les respondió, ratificado en Juan 10:34 “Respondióles Jesús: No está escrito en vuestra Ley: Yo dije, dioses sois?” Por lo tanto no es la excusa de la falta de inteligencia en el humano, sino de su mala política:

  Si aclaramos este hecho, ¿cuándo Jesús y en qué momento dijo esto? Pues se refería a que Jesús lo había dicho por revelación al profeta de turno en su momento, cuando el Espíritu de Jesús estaba en la preexistencia, es decir, todavía no había venido a la Tierra a tomar cuerpo de carne, y una vez estuvo en la Tierra, les pudo decir a los fariseos, que anteriormente ya lo había dicho en Espíritu, a los profetas en la Tierra. Por eso les dijo que éramos dioses, aunque solo como parte de DIOS, y desterrados en el planeta Tierra como destierro.

   La profundidad de este versículo solo es asequible bajo es estudio Teológico correspondiente, cosa poco común en la predicación evangélica de las iglesias, que su mayor hincapié es traer ovejas a su rebaño, más que establecer el auténtico Reino de DIOS entre todas las creencias y religiones, que todavía la humanidad es este momento tiene que madurar para ello.

   Por lo tanto, la votación política como hoy en día está establecida democráticamente, debería de ser una obligación ciudadana, como lo es el pagar los impuestos inherentes.

  Tengamos en cuenta, que DIOS como VIDA, no es un DIOS por la cara, es el primer trabajador ejemplar y la semilla original fructificante en sus tres procesos con su estado Latente, estado de Embrión y estado de Vida con Su LUZ radiante.

  Estamos en el siglo XXI y la ciencia está introduciéndose poco a poco en los auntos de DIOS con la visión cuántica del Universo. Luego toda la predicación efectuada por la diversidad de iglesias en base a unas determinadas escrituras, no siempre desarrolladas en su justo sentido, puesto que no se contempla la resurrección como vínculo encarnativo en la pluralidad de existencias, pues en vez de acogerse al conjunto de sentidos que lo avalan, se denigra una Ley de la vida, como es la Ley de encarnación y reencarnación de las almas para su desarrollo.

  Por eso se dice en las Escrituras «Cuando El apareciere…….» refiriéndose al trabajos efectuado de regeneración humana, según su arquetipo establecido por su dotación como germen de vida, en su unidad dualista de esencia.

  Así pues, es un punto clave el darse cuenta todos, de que el DIOS no cuestionable, no lo es por la cara sin más preámbulo, pues eso ni es justo ni científico, ya que se obvian todos los movimientos previos efectuados por tal Principio de Creación en la organización de Su Naturaleza y Universo, con SU Ley de materialización y desmaterialización, como movimientos de Ley de la propia vida, a la hora de expresarse existencialmente en toda la amplitud de diversidad como multiplicidad.

  Por lo cual es preciso en el día de hoy el establecimiento Teológico y cabalístico a la hora de definir y desarrollar los Atributos que de tal Principio de vida se desprende, puesto que en Su expresión explícita, es representado en una Estrella radiante de LUZ, Sol Central Casa Paterna en Su propia Galaxia Kiome. Es la LUZ de DIOS haciéndose visible en toda Su Naturaleza y Universo.

  Como todo se hace implicativo en la Vida de DIOS, también todo en cuanto al cumplimiento moral social debe ser y resultar al mismo tiempo como reflejo en el humano en su implicación socio política de los pueblos, cuanto más los que nombran a DIOS, puesto que Jesús con su exponente doctrinal se implicó sociopolíticamente al divulgar su doctrina del Reino de DIOS y con DIOS, pero no escondió la cabeza debajo del ala dejando que DIOS solucionara el cambio político, sino que se mojó al divulgar la buena nueva. Así también los feligreses de las llamadas iglesias deberían mojarse con su voto, para compensar los votos de aquellos religiosos que se hacen partidarios de partidos políticos con corrupción sin justicia social participativa, para un progreso justo y evolutivo en el orden mundisocial.       Barcelona 30 de Noviembre de 2014

Iostako Maraltrix