04 El pacto: Revelación 1ª

El pacto

   El pacto que la Cabaña hizo con el “Pastor (Jesús)” fue el de servir de intermediario entre él y su rebaño humano, para que éste le pudiera comprender por medio del lenguaje del alma, punto primero para la regeneración que los dos nos proponíamos y los mensajeros venían trabajando hacía algún tiempo; y me propuse trabajar para poder comprender y cumplir con fidelidad cuanto había prometido; pero si grandes eran mis deseos de cumplir grandes fueron también los de mis instructores en ayudarme y enseñarme, por práctica cuanto me habían enseñado por teoría hasta la llegada del que firma la parte transcrita “arriba”:
Entonces empezaron los trabajos de publicidad, que como podrá comprenderse no pudo ser dictada por quien como yo no tuvo otras instrucciones que las recogidas por medio de la mendicidad, la primera revelación adjunta:

Revelación 1ª

 A la humanidad viviente en el Mundo Tierra y particularmente a los Sacerdotes de todas las religiones, a los sabios en filosofía, teología, ciencias físico-químicas, etc. , y digo en particular, por cuanto sois los directores del resto de la Humanidad, puesto que, como ignorantes, todos esperan vuestras palabras para tomarlas, unos por sagradas, otros por verdaderas hasta el punto de fanatizarse ciegamente sin procurar cada uno por sí mismo, averiguar lo cierto o lo en verdad sagrado, respecto al humano ser:

   No vengo entre vosotros para deshacer vuestros edificios, no; vengo para daros nuevos estudios, nuevos trabajos; y preparándoos el gran camino, para que me acompañéis, en la gran obra de la regeneración del desterrado, a fin de que todos puedan ser tan felices como su voluntad desea:

   Estudiad por medio de vuestros alcances intelectuales, y desarrollad vuestro deseo de saber de veras que, quien así cumpliere, pronto obtendrá la recompensa.

   Comprended, queridos hermanos, que la humanidad está dormida, mejor dicho, aletargada, sin haber llegado a entender lo que más la interesa; ¿Cuál es la causa de esto? Vosotros lo sois, sin que os hayáis dado cuenta de ello. Y, ¿en qué consiste? En que habéis fijado vuestros estudios en aprender las tradiciones, sin cuidaros de estudiar, por vosotros mismos, los errores que otros pudieran cometer; sin comprender que ninguno fue infalible, y sin pensar que, como progresa todo arte material, también progresa lo esencial en el ser humano.

   ¿Habéis creído, acaso, que el Ser Creador Universal, cierra sus puertas a ninguno de los seres humanos, que por ellas tenga voluntad de entrar? No; el que todo es Amor, Caridad, Paz, Bondad y Misericordia, siempre espera que alguno de sus hijos, llame a ellas, para acogerlo en su seno, aunque hubiere sido pródigo (1). ¿No comprendéis que, si no obrara de esta manera, no podría tener los atributos mencionados, y que todos en masa le concedéis? pero es, también Justicia Infinita, y solo llegan a sus puertas, los que cumplen la Ley que nos impuso a todos, esto es, tratar a nuestros semejantes como queremos que ellos nos traten a nosotros: (tened presente y practicad esto).

   Algunos de vosotros que os tituláis materialistas, y todo lo atribuís a la materia, no haréis ningún caso de este aviso que os da un hermano que os ama; mas yo os ruego, que meditéis con profundidad, y, muchos de vosotros, me lo agradeceréis después.

   Decidme, ¿no es verdad que, cuando salís al campo, y veis al vegetal y al animal cumplir las Leyes de la naturaleza os causa un efecto tan maravilloso, que no acertáis a comprenderlo? ¿No es verdad que lo propio os sucede cuando contempláis el mar? Decidme también, ¿no es verdad que, cuando veis una obra de arte que os maravilla, procuráis saber el nombre o conocer personalmente al autor de la obra que tanto os ha maravillado? ¿De dónde partirá, pues, para indagarlo, vuestra inteligencia que tantos conocimientos os ha dado?

   Vosotros sabéis de que substancias se componen los cuerpos, tanto animal como humano, (2) pero ¿habéis podido formar alguno igual a los naturales?__ No!__ ¿Habéis podido detener alguna inteligencia, cuando decís que tenéis muerta la materia? ¿Por qué, al menos, no habéis hecho pasar aquella inteligencia a hombres fabricados por vosotros con materia y artefactos? ¿Qué sois pues? ¿De dónde proceden vuestras inteligencias? ¿Por qué estáis aquí? ¿Cómo debéis obrar para salir del caos en que os encontráis? ¿A dónde podéis ir para poder gozar de la bienaventuranza eterna?

    Estudiad profundamente con los medios que os da la escuela que os presento, y, comprenderéis, con ella, la causa de la agitación en que vive la raza humana en los actuales momentos: ¿a qué es debida tal agitación? ¿Será acaso el presentimiento de que han de venir lo que llamáis tiempos calamitosos? No hay duda alguna; pero si el hombre fuera solo materia, no tendría tales presentimientos, ¿de dónde le vienen pues? ¿será acaso, que ya hace cuarenta años vienen anunciándolos vuestros hermanos de ultra-tumba?. Y si es esto último,¿por qué todos no os halláis preparados para recibir con valor los acontecimientos? ¿Es, quizás, que os consideráis con saber bastante para detenerlos? Pues, si fuese esto, en verdad os digo que, todo lo decretado por el Ser Supremo debe cumplirse, porque la Ley Natural (3) es inmutable, y vuestro mundo debe pasar por el sexto cataclismo para obtener el ascenso que en Ley de justicia le corresponde.

   He aquí lo que vengo a deciros: Regeneraos en la Ley de Amor, Paz y Caridad o más claro, que os améis como hermanos que sois, y que tratéis a vuestros semejantes como queráis ser tratados por ellos, único medio de amar a vuestro Dios, como no dejaréis de ofenderlo si ofendéis a uno de aquellos.

   Un padre material tenéis conocido, y él os da un lenguaje para comunicarse con vosotros; un Padre Espiritual tenéis, y también tenéis otro lenguaje para entenderos con EL. Os daré instrucciones, pero antes invoquemos con fervor, y EL nos oirá y nos contestará a cada uno, con su Justicia y según nuestro cumplimiento con su Ley.      El Pastor

(1) Téngase presente que los espíritus, hechos por Dios, han de sufrir una serie de encarnaciones en diferentes mundos, que, en cada una de ellas, han de obrar bien y caminar siempre hacia su perfección, de manera que, pronto puedan llegar al término del viaje, esto es, volver a la morada de Dios, purificados, perfeccionados. En aquellas palabras se quiere manifestar que no existe la prescripción eterna, que Dios, no castiga, no aleja de sí para siempre a sus criaturas por malas que hayan sido; porque siempre llega un momento más o menos temprano en que, conociendo sus faltas, y enmendadas por los castigos a que se han hecho acreedores, tratan de perfeccionarse y purificarse y lo logran siempre.__ La voluntad y constancia lo pueden todo, y Dios no es tan vengativo como lo pintan ciertas religiones, que le hace condenar a las almas por toda la eternidad; siendo bueno y misericordioso siempre ofrece un cable, una tabla salvadora, esto es, un momento de lucidez al espíritu, para que comprenda su error y pida trabajar para su enmienda, y poder después, como los justos, gozar de la presencia del Padre.

(2) Muchas cosas materiales ignora aún el hombre; muchos secretos guarda aun la Naturaleza que, el hombre, no ha podido descubrirlos. Tal sucede, por ejemplo, en saber que es la esencia del oxígeno; por más que químicos de fama han procurado averiguarlo, no les ha sido posible descubrirlo.

(3) Aunque se diga Ley Natural no es que se prescinda de la Divinidad. DIOS al hacer el Universo-Mundo, le dio un número de Leyes a las cuales toda la gran máquina está sujeta, y, por ser las que gobiernan a la Naturaleza, se llaman naturales, no porque no hayan emanado de DIOS. Así pues, están tan dentro de la Ley natural el trigo que nace de la semilla que se enterró en la tierra, como los grandes cataclismos que se observan en los mundos al pasar de un estado a otro; como de estado vaporoso a ígneo, etc.