16 RAMA POETICA Y PENSAMIENTOS

       LA BOLA DE LUZ DIVINA, ES SEMEJANTE A DIOS POR SER ALMA LUCIDA.

REENCARNACIÓN O LUZ ESPIRITUAL

El “Cielo” es el Arca Bendita,
que a todos “El”, en Ella, nos recoge,
porque nos quiere y protege,
para que al retornar a Ella, se repita,
al dejar nuestra envoltura,
y el abrirse el Arca Bendita,
cuando nos dan sepultura,
y ver, que en “El”, se resucita.

Por Ley de reencarnación se viene,
a vivir aquí en la Tierra,
y comprender, en hacer guerra,
a la incomprensión, y en la ceguera,
cuando en la Tierra se vive,
porque Amor, Dios, EL prefiere,
a todos los de la Tierra,
y por esto, el Cristo, aún vive.

El, Paz quiere de que exista, hermanos,
aquí, en todo, a este Mundo,
y el de hallar Amor profundo,
por darnos, todos, las manos,
siendo en el Cielo acogidos,
y todos, por Dios consolados,
al subir, uno por uno,
al Arca, a poder ser salvos,
de incomprensión y ceguera,
cuando hacia el Cielo, volvamos.
                               13-9-77

   Sin Ley de ENCARNACIÓN  y de REENCARNACIÓN, no puede haber, CREACIÓN, ni PROCREACIÓN, en la vida, de tu vida; porque nuestra salvación no está solamente en el decir, yo creo en Dios, ya que la encontramos, cuando a EL miramos de ObedecerLE en todas nuestras buenas acciones con Obras. Si no es así, a Ley de Condenación, que es a Reencarnación para Purificación y Perfección del espíritu en el hombre.

   Busca en ti el saber cumplir bien el Amor al prójimo, ya que Dios te sabrá EL ascender por tus buenas obras; porque el hombre que sacrifica su vida en bien al prójimo, es saber dar a su hermano, el Don de Dios.

 MISIÓN, AMOR, Y SUFRIMIENTO DE JESÚS,
DICIENDO:

Santa Espina es mi Corona,
que de zarzas me pusieron,
ensangrentando a mi cara,
por eso, fui un Nazareno,
y con la Cruz en mi espalda,
por ser humilde, y muy bueno.

La gente a mí me miraba,
los unos, decían, ¡Maestro!,
y los otros, Clavarlo en vivo,
en la Cruz, hecha, con la madera de pino,
y que sea escarnio de todos,
cuando pasé por el pueblo,
y que así, la gente murmure,
se burla, del Padre Eterno.

¡Oh, Dios mío, Tú del Cielo,
Padre, del Gran Universo,
el venir contigo ya quiero,
y que mi Misión se cumpla pronto,
y deje de ser Nazareno,
que morir, pronto prefiero,
para el unirme Contigo,
para estar contigo en el Cielo,
en donde sé, que jamás muero,
y si muero, es porque vivo,
estando contigo siempre,
por ser de TI, Yo tu Hijo,
que me das vida y consuelo,
por esta Misión que Yo vine,
llena de Amor, y Sufrimiento!
¡Oh PADRE, mío BENDITO!
¡Oh Padre, Vuelvo a Tu Reino!
acoge, bien a tu hijo,
después, de lo que he Sufrido.

Dada, el día 31, mes 7, del 63

   El hacer bien al prójimo, es la Gran Virtud de AMOR A DIOS, al saber respetar el hombre, todo cuanto a él le rodea, por el AMOR que al prójimo siente.

 Si nuestra vida, viene del Espíritu, y no de lo Terrenal, y vagamos en no conocer lo que lleva nuestra vida interna, ¿Cómo podrá darse ella a conocer, si no miramos de ir sacando lo que en su interno contiene? Abre a tu Bendita Puerta de Manifestaciones, para que puedas conocer la Gran Sabiduría de Dios en ti, que no tiene fin.

  EL JARDIN DE JESUS

Flores caídas desde el Cielo,
y que la Tierra yo os recojo,
y de ellas, no me despojo,
para darme a mí gran consuelo,
con alegría, y no enojo,
porque me vienen del Cielo,
que yo contento os recojo,
y os guardo: ¡No os desprecio!

Sois flores, bellas, y hermosas,
sois, las que Jesús me está dando,
para que lleve cuidado,
de recogerlas bien a todas,
porque de Su jardín, sois vosotras,
que os llevo, por ser hermosas,
e incluso, a todas sus hojas.

De Sus hojas, yo te doy,
si en verdad, tú eres mi hermano,
desde aquí en donde yo estoy,
para que vayas, tú a donde yo voy,
con este mi Amor Cristiano,
que, esta Flor te doy a tu mano,
y sepas saber tú quien soy.

Muy feliz soy con Sus Flores,
no sé si a ti, ésta te gusta,
si es, que sí, como yo disfruta,
y déjate de tus rencores,
llenándote de Sus Perfumes,
y de sus perfumes, disfrutes,
al gustar, de Su Jardín, Sus flores,
por ser Jesús, quien me empuja,
diciendo, que tú, en Su Amor bien disfrutes,
y entregues de éstas Sus flores,
con gran Amor y dulzura,
tanto a ricos, como a pobres,
igual que yo, con fiel ternura.

  El hombre, que no se sacrifica en bien al prójimo, no puede decir que Ama a Dios, al no apreciar con hechos a su semejante.