1 CULTURA Y POLITICA

  La cultura y política, como factor connatural en el humano ser, exige un ejercicio de facultades, entre las cuales entra por supuesto la meditación. Pero como en todas las cosas, la cultura se puede cristalizar y dogmatizar, y entonces se convierte la cultura en locura por el fanatismo que la cristalización de esta cultura encierra.

  La Cultura, la Religión y la Política están en estrecha relación, puesto que, todo el que divulga una idea primero tiene que aprender o establecerse una cultura, y después divulgarla. Pero tenemos que, todo lo que sea divulgar una idea es política. He aquí que, existen muchos planteamientos culturales en su divulgación, sean estos de carácter político, religiosos, etc. que se convierten en políticas, con la cultura de la locura de su predicación.

  La mejor cultura es la comunicación. Cuando hay comunicación la cultura es viva, porque en ello no hay decadencia, por ser algo real en la realidad de la vida. Si seguimos el sendero de consecución tenemos: Comunicación-Atención-Amor.
Con la Comunicación se genera una Atención a nuestro prójimo y con esta se desarrolla el Amor, como el Alfa y el Omega de nuestra existencia.

  Según la visión esotérica, la cultura universal se gesta por medio de la emigración de las almas (emigración en todos los niveles). Pues un alma desarrollada como demócrata, si emigra a un país donde existe un régimen dictatorial, contribuye con su genio rebelde a la ósmosis Social Universal, pues el progreso siempre va hacia adelante aunque en las formas nos haga ver lo contrario. No obstante existen unos valores universales que nos igualan y nos sirven como reconocimiento en la unidad humana, como son: La música; los números; el instinto genésico; los amigos y los enemigos del alma, como el amor, paz y caridad, y el orgullo, egoísmo y vanidad, como contrapartes en lucha. Y las también consabidas facultades innatas mas o menos desarrolladas a flor de piel, como son, el conocimiento matemático; el conocimiento intuitivo y la facultad de imaginación.

  No debemos confundir tampoco la idea, talante o Cultura Universal, con lo que son las culturas que como focos aislados unos de otros en el proceso histórico, se gestaron a través del tiempo. Por eso, toda cultura tiene su propio arte y sentimiento religioso; pero todo evoluciona de forma inexorable en el tiempo. Y para eso está el espíritu de la Filosofía Científica al servicio de la humanidad en su proceso de desarrollo como un todo. La verdadera Cultura Universal, es el concepto de que existe una Unidad en toda la diversidad, por ser la diversidad la perfección de la Unidad. Pues, semejante a la propia naturaleza, así debería de ser la universalidad de la cultura.

     ¡Ecología de la cultura, evolucionando según el Orden Natural de las cosas!

Iostako Maraltrix