19 Humanizar el sistema sociopolítico

  Como humanizar el sistema sociopolítico democrático, según el orden natural creador

  Si echamos un vistazo sobre los distintos sistemas políticos que rigen en todo el orbe, nos daremos cuenta de las diferencias existentes entre unos y otros, siempre y cuando buscando sus causas, mantengamos el norte como fiel regulador, en el origen del ser humano, con sus tendencias y su polaridad psicológica natural consecuente con la pluralidad de sexos, que es lo que como trasfondo siempre está presente, aunque se mantenga velado al ojo psicológico humano, acostumbrado a trabajar con los efectos, y no las causas subyacentes que los producen.

  El sistema sociopolítico de los pueblos en la humanidad terráquea, ha evolucionado por la fuerza de los hechos, más que por propia voluntad en el reconocimiento de una Justicia de Ley social-humanista. Estando involucrado al mismo tiempo en muchos casos, el poder religioso que deviene en civil de su propia idea dominante.

   Y puesto que actualmente, todavía la diversidad de partidos políticos se mantiene vigente como medio de vida y carga social, el cambio a verificar en el ámbito político, hace preciso el humanizar una nueva forma de hacer política, permitiendo que las tendencias políticas ejercidas como partidos, puedan tener y tengan independientemente de que los votos no les hayan dado una oportunidad para gobernar en solitario, una opción como Cartera a desarrollar. Puesto que la implicación conjunta en el campo político, de las decisiones, independientemente de los votos adquiridos y de los posteriores pactos consensuados, podría ser una nueva manera de gobernar establecida en principio, e ir desarrollando nuevos valores social-humanistas, sin exclusión, puesto que la verdad absoluta en sociopolítica dentro del orden natural, como sería un Gobierno Social humanista universal, todavía no existe en este mundo.

   Pues si iniciamos la investigación humanista, tomando como base de edificación, el origen de toda vida con sus procesos, tenemos que tal Principio latente bipolar o Unidad Absoluta original creadora, deviene en sí misma como «Principio de Creación con dos polos», trabajando en conjunto en una sola Unidad. Por lo que si establecemos una semejanza con tal «Principio en sus dos fases», y las dualidades humanas a nivel físico, que actúan también en unidad, como por ejemplo el corazón, y como es el caso también de la esencia interna de una semilla, que externamente se ve perfectamente en muchos casos como una unidad dual, pero que no se pueden las dos partes disociar, puesto que, como bipolaridad tanto externa como interna, actúan dando vida de interno a externo.

  Según este «Principio», y con su analogía de semejanza, podemos hacernos una mejor idea de lo que significaría una unidad en sociopolítica, dadas las similitudes dentro del orden natural. Cosa esta en los momentos actuales algo difícil de aceptar o asimilar, porque la política se mueve en una disyuntiva polarizada, pues casi siempre acaban siendo dos fuerzas políticas que entran en juego del poder gubernamental. Por lo que el camino a seguir según el orden natural marcado por tal «Principio origen creador», sería el retorno psicológico consciente hacia la bipolaridad sociopolítica como partido único, aunque mantenga en sí mismo una diversidad, según las reglas democráticas establecidas. Siendo en este caso como partido único o unificado, donde no haría falta votar partidos sino propuestas. De esta manera, sí que el ciudadano se vería mucho más motivado a participar con el SI, el NO, o bien la Abstención. Este reto que a simple vista parece imposible, no lo es tanto, puesto que al final todo se traduce en el factor económico.

   En el sistema democrático actual, se da el caso paradójico, de que un partido tenga la mayoría y en cambio pierda o se quede en la estacada, por los pactos y consensos posteriores verificados por otros partidos menos votados, porque esta posibilidad de coalición es contemplada democráticamente, por lo que los intereses de poder y los golpes bajos están a la orden del día. Esta actual forma democrática de actuar, todavía dista bastante del humanismo. Y esto nos abre una puerta de reivindicación en el orden social humanista, para que los partidos perdedores puedan participar al menos con una Cartera, aunque no sean votados. Esto obligaría en cierta manera al partido mayoritario, a consensuar la forma y manera de legislar y hacer política junto con los demás, abriendo un camino experimental, hacia un partido único dentro de su diversidad.

   Según este preliminar planteamiento, de todo ello surgen las siguientes preguntas:

__ ¿Son imprescindibles los partidos políticos para el desarrollo de programas sociales? o bien, ¿pueden desarrollarse justos y equitativos programas sociales, sin que existan una diversidad de partidos?

__ Dada la actual diversidad existente, ¿es posible el desarrollo sociopolítico, hacia una bipolaridad como partido único?

__ ¿Pueden votarse programas, sin que estos estén adheridos a un partido político?

__ ¿Sería posible el establecimiento de un partido único, sin el desarrollo de una idea federativa al mismo tiempo?

__ En el supuesto de una serie de núcleos diversos autonómicos, establecidos a través de un proceso histórico, ¿es posible la autodeterminación de todos ellos dentro de una unidad sociopolítica, sin que exista al mismo tiempo un proyecto federativo?

__ En vez de votar partidos en las elecciones, ¿no sería mejor de que entre todos los programas elaborados por las diversas tendencias políticas, sin que estas estuvieran sujetas a votación, se hiciera una síntesis resultante, para que los ciudadanos votaran sobre tal programa en conjunto elaborado?

   Todo lo en este mensaje expresado, no es nada más que una idea contributiva al acervo cultural sociopolítico de los pueblos en su régimen democrático, y al mismo tiempo como propuesta representativa de todos aquellos ciudadanos que necesitan ver un cambio en la manera de hacer política, de acuerdo a los tiempos de transformación en que vivimos ya por todas partes y en todos los órdenes, tanto políticos como de naturaleza.                 Enero del 2007

Iostako Maraltrix