20 Orden económico internacional

     Política, y orden económico internacional

  En el sistema mundi-socio-económico  actualmente establecido, todos los seres humanos de una u otra manera se hallan implicados, tanto para bien como para mal, puesto que las salpicaduras adquieren una especie de pandemia colectiva.

  La megapolítica actual, está al mismo tiempo sujeta al orden económico internacional, puesto que depende de él, por eso, los sistemas políticos, aún contemplando sus diferencias según sea su establecimiento, acaban siempre legislando sobre el cauce hecho de la mega-ego-economía, por ser esta la que acaba imponiendo su juego, apoyada por la ignorancia humana, y mantenida en sus vertientes de estatus social, unida a la moda que le da aire, y una multinacionalidad cada vez más impuesta sin control, campeando a sus anchas, dada la división humana mantenida  por fronteras, no ya por cultura étnica, sino por los sistemas de poder implacable de todo tipo, y de creencias religiosas como sistemas sociales de asociación establecidos como multinacionales en la sombra, no obstante adheridas al sistema de poder económico del que no se pueden despegar, y que en poco contribuyen a decantar la balanza hacia una mundi-sociedad más equilibrada. Puesto que, si miramos todo mensaje original crístico, y puesto en practica comunitaria en su primitivo origen, dista mucho de la actual forma de vivir.

  Luego, para mejorar, o adecuar un sistema sociopolítico humanista a escala global, es imprescindible como justa solución a las necesidades comunes de los pueblos, el cambiar el Orden económico internacional, montado con sus organizaciones gestoras, como pueden ser:
__ El Banco mundial, __ El Fondo monetario internacional, y La Organización mundial del comercio, para que una minoría de la humanidad se reparta el pastel, producto del usufructo común del trabajo de todos los ciudadanos contribuyentes a escala mundial. Prueba de ello son la multiplicidad de peces que se muerden la cola como circulo cerrado, como lo son las guerras generadas, que mantienen una economía bélica imparable, causante esta a su vez de más guerras por el tráfico de armas.

  Una idea a desarrollar por los economistas, sería la legislación del suelo como generador de trabajo, por lo tanto de riqueza, siendo el suelo  supeditado al trabajo, y no el trabajo supeditado al suelo. Por lo que una buena parte de los impuestos estuviera derivada del suelo como generador de trabajo, y no sobre el trabajo. 

  Actualmente, el sistema de ayuda para paliar las necesidades del mundo, necesita de una multiplicidad de ONGS y hombres de buena voluntad, como medio de cubrir una serie de necesidades que el tal sistema internacional no es capaz de cubrir, y porque la causa y origen de tales necesidades se mantiene inmóvil. Por lo que las ONGS, son la prueba del nueve de una vergüenza mundi-social, y de que tal sistema todavía no es mundi-social-humanista.

  En base a un carácter social humanista del mundo, para cubrir las necesidades de la infancia y de alimentación básica de sus ciudadanos, deberían ser repercutidas entre todos los trabajadores del mundo. Y si esto no es viable en la actualidad, es dada a la división y poca concienciación del mundo como unidad espiritualmente interdependiente como mundo de destierro, ya que es un mundo común a todos aunque no todos estén en el mismo estado de desarrollo. Por lo que la división existe como visión en el plano mundi-social-humanista, pero no en el desarrollo económico multinacional, porque de eso ya se espabilan los que desean medrar a través del mundo sin fronteras económicas.

  Por lo tanto, ¿qué contribución puede hacer el ciudadano del mundo, para que el mundo sea mejor? después de la premisa de mejorarse a sí mismo, siendo coherente en su acción tripartita de pensamiento- sentimiento-acción, el mantener la idea vigente de la causa origen de los porqués del sistema actual, que ya es mucho, para producir los efectos compensadores a tal idea, y dar su apoyo a todo lo que signifique unidad mundi-social-humanista.  Febrero 2007             

Iostako Maraltrix