25 ¿Qué es terrorismo?

  Una pregunta que para muchos es muy fácil de contestar, puesto que solamente lo ven desde el extremo de la violencia y la extorsión, pero no profundizan en sus raíces, puesto que, la tendencia natural egoica en el ser humano, es la semilla promotora que da paso al terrorismo, y tal tendencia estamos llamados a disolver, puesto que son los agregados de esencia de materia adheridos al espíritu-ser-humano, a través del tiempo y el espacio en sucesivas encarnaciones.Y este es precisamente el trabajo que todo ser humano tiene que verificar, el desprendimiento, la regeneración y la transmutación del factor como conjunto moleculoso de esencia de materia, no ponderable para la ciencia humana puesto que es anterior como sutil, al átomo físico base para la formación de cuerpos. Siendo tal conjunto moleculoso, en conjunción con el cuerpo físico, lo que da fuerza al desarrollo del ego humano.

   Por lo que, según el planteamiento en base a la formación del ser, la semilla del ego como tendencia, no es para hacerla fructificar, porque no es la dotación de semejanza-Luz (Alma), sino para el comprender sus manifestaciones, única forma y manera de acceder al desprendimiento y regeneración, como medio de transmutación y reivindicación álmica.

   Si  todo esto no es comprendido por una mayoría, es por varias razones, la primera por la falta del correcto conocimiento de la formación del ser, y sus procesos verificados por la pluralidad de mundos de descenso hasta llegar a la Tierra: Segundo, por la falta de desarrollo psicofísico y madurez espiritual. ¿O es acaso que el desarrollar una actividad terrorista, solamente lo es en base a apretar un gatillo, o poner una bomba?

   En verdad es, que existe una variedad de terrorismos, pues hasta incluso los que condenan el terrorismo, han participado o participan de alguna manera para sostenerlo: lo que ocurre es, que mentalmente no lo tienen catalogado por no ser delitos de sangre, ya que algunos de los delitos solapados y justificados socialmente, como puede ser el terrorismo informático que se lleva a cabo, el terrorismo periodístico en muchos casos encubridor y manipulador de la verdad  según hechos; El terrorismo como apología; El terrorismo macroeconómico derivado de el libre comercio entre los países más poderosos; El terrorismo legal (al apropiarse de la riqueza del subsuelo que pertenece a la sociedad), por el derecho de propiedad; El terrorismo por conceptos religiosos, pues todo el que está en el poder condicionado por alguna forma solapada de terrorismo, se esconde anónimamente. Por lo que, tendríamos una larga lista para descubrir, que todos ellos de una forma u otra, llevan el síndrome del terror, con mayor o menor grado, puesto que, hay terrorismos que resultan a medio o largo plazo, por eso no son catalogados como terrorismo, pero que ejercen sus efectos semejantes.

   La mente, como vehículo de manifestación con su inteligencia, si no está regulada en conciencia, es muy hábil para justificar, sea en base a un ideal, tanto político, religioso, como de cualquier otra índole, todo acto de tipo terrorista, puesto que el uso del justo juicio, exige una atención meditativa al toque de conciencia original, antes de ser la mente deformada por planteamientos alienables.

   O sea, la semilla del terrorismo es semejante al machismo en el hombre, pues este no se hace machista, ya que lo es por condición natural, es genuino, no es un justificativo como puede ser el feminismo, utilizado como reacción. Por eso es preciso, que tal semilla no trascienda fuera de la sempiterna fórmula de Ley de «no hagas a los demás lo que para ti no quisieras en igualdad de circunstancias», pues la cuestión es, el saberse situar mentalmente en las mismas circunstancias, para no perder el centro de nuestro orden interno.

   Por todo ello, podemos ver y observar la existencia de una serie de hechos y circunstancias que conllevan en sí mismas el síndrome del terrorismo, aunque sean socialmente contempladas y aceptadas al no ir asociadas a delitos de sangre, como puede ser el caso de una forma de terrorismo informático o periodístico, presentándolo con dibujos digamos poco decorosos, pero que los justificamos  en base a una mal llamada libertad, autorizada por una parte por el morbo colectivo, que gusta de tales hechos cuando se trata de otros, pero no con ellos mismos. Y por otra parte, los beneficios económicos que tales informaciones y bocetos aportan, ya que la utilización del morbo como factor económico, denota la baja calidad ética que todavía ostenta en general la sociedad, con sus medios de comunicación.

   Reconozcamos la verdad de los hechos en puertas (sin justificaciones de mal pagador, y sin exacerbar el morbo colectivo y mantenedor de una forma solapada de terrorismo), como contribución a una mejor ética social que a todos nos enaltezca.
Julio 2007

Iostako Maraltrix