26 Sin vencedores ni vencidos

     Hacia una sociopolítica sin vencedores ni vencidos

  Todo cambia, todo se transforma. El progreso, inexorablemente actúa, puesto que está dentro del organigrama de la evolución de los mundos. Está evidentemente constatado, dentro de la investigación espiritual, en base a la revelación del Espíritu de Verdad, que el planeta Tierra está pasando por la última fase de desarrollo, puesto que tiene que dejar de ser destierro. Por tal causa, el movimiento sociopolítico actual en su nueva trasformación, está siendo llevado por la mano inteligente de la Coordinadora Cósmica por la fuerza de los hechos. Y aunque en lo puntual, el tal movimiento tenga en algunos puntos un carácter de recesión y desolación, en el conjunto, mirado desde una perspectiva macro social, el cambio tiende hacia un progreso unificador, aunque sea a base de traumas drásticos, por no poner el humano un buen entendimiento de relación educativa y justiprecio social.

   Así pues, y dado el sistema de gobierno actualmente establecido democráticamente, ya tiene que efectuar un rotundo reajuste que exige el mundo, puesto que tal sistema todavía se basa en vencedores y vencidos; y en parte también se debe al sistema de creencias religiosas que se originaron en el tiempo. Por eso podemos ver, como en la mayoría de conflictos y desavenencias, el síndrome religioso está detrás, justificando y dogmatizando verdades reveladas supremas, que ponen a los humanos unos contra otros, y a través del sistema de partidos políticos, adhiriéndose al macro neo liberalismo transnacional, se hacen mandatarios como macro neo religiosismos, al dejar sus orígenes como doctrina liberal servidora.

   En la actualidad, puesto que la polaridad de las ancestrales tendencias en sociopolítica, tienen que convivir al formar parte integrante de lo social, hay que ir dejando la idea de vencedores y vencidos, cuanto más, por la estrategia del macro neo liberalismo reinante, en parte condicionante de los procesos legislativos en sociopolítica. Por lo cual, el diálogo y acuerdo consensuado entre la polaridad de partidos políticos legalmente constituidos, debería ser la tónica correspondiente, puesto que ya llegó el momento del cambio. Lo podemos ver como ejemplo, en las últimas elecciones en España (9-3-2008) donde todo apunta a un reajuste unificador dentro de sus tendencias autonómicas reinantes, con la participación de todos.

Iostako Maraltrix