29 Una escala de valores en sociopolítica

     Una escala de valores en sociopolítica humanista 

   Si tomamos una escala de valores según el orden natural de las cosas, aplicado a los asuntos humanos, es necesario atenerse por una parte, al orden natural como fundamento de creación y vida, y esto es la tierra que nos sustenta y alimenta, y cuyo único propietario es su Creador, que lo puso para el sustento y desarrollo humano. Puesto que, la propiedad de aquello que no fue generado por el ser humano, es una distorsión inequívoca de todo orden social, mantenido por el exceso y acumulación de capital.

  Si establecemos el septenario (7) como  escala de valores, es decir del uno al siete, tendríamos el tres (3), representado por todo tipo de orden social inquisitorial y dictatorial: Y siendo el cinco (5) el régimen democrático, aunque manteniendo en parte el ancestral y viejo sistema de propiedad del suelo, donde todavía no existe un orden Social Humanista Universal, puesto que este correspondería al siete (7).

  Actualmente, el estado de cosas todavía tergiversa el orden natural, puesto que mantiene el libre enriquecimiento con la consabida propiedad del suelo, que es lo que no ha generado el humano. Pues solamente se debería tener acceso de modificación y cambio, con aquello que el ser humano ha generado por sí mismo como producto de su trabajo, que es donde debería fundamentarse toda clase de riqueza como renta.
  Y si aplicamos el criterio filosófico de la vida continuada, con su Ley de reencarnación de las almas, y de que el espíritu-ser-humano viene a este mundo a efectuar un trabajo de perfeccionamiento como desarrollo, y naciendo desnudo no trae bajo el brazo ningún título de propiedad de una parte de este mundo del que no es propietario, sino usufructuario por un corto tiempo, razón de más para que el trabajo a efectuar de legislación social, esté en coordinar un sistema de riqueza  y de medio de vida, donde los recursos naturales mantengan una base rentable justipreciada de la sociedad en su conjunto, y donde las diferencias extremas existentes en la actualidad, entre riqueza y pobreza se acorten, y todo vaya más acorde al orden natural, como corresponde al proceso evolutivo del planeta Tierra en el siglo XXI.

Iostako Maraltrix