31 Las ballenas y los delfines

     ¿Qué pasa con las ballenas y los delfines?

   Esta pregunta expuesta, la podríamos situar como un botón de muestra de una diversidad de casos similares, puesto que denota lo que está oculto, y como un acuerdo tácito, implícitamente asumido por ambas o todas las partes implicadas, puesto que están en la misma línea autodefensiva.
  Tiempo ah que los hechos van demostrando la existencia de una causa no natural, sino provocada por el humano, en su vorágine armamentística, por causa de un temor generalizado y prepotente. Pues si tomamos el ejemplo manifiesto, sobre las ballenas y los delfines que van embarrancando en las costas de muchas playas, nos apunta este hecho de forma ineludible, al desequilibrio en su natural sintonía migratoria, puesto que pierden la orientación natural propia de estos espectaculares anfibios, que tanto estudio y sustento nos han dado en sus respectivos ámbitos.
  Este relevante hecho nos apunta a lo que durante siglos y de forma indiscriminada el ser humano viene realizando en los mares, donde parece ser no existe ninguna manera de legislación, puesto que los mares, como la casa de todos, cada cual hace lo que quiere, y durante siglos ha soportado una polución excesiva, siendo las fugas de energía nuclear de los submarinos atómicos, una de las más graves, por el impacto en los peces y mamíferos acuáticos, como pueden ser la ballena y el delfín, puesto que, ¿quién controla tales emisiones? Cosa difícil esta, en un medio tan majestuoso como es el mar. Pues durante decenios desde el inicio de los submarinos atómicos, las emisiones que los países poseedores de tales armas de destrucción, han venido vertiendo impunemente en el mar, generando desequilibrios en la sensibilidad de la fauna marina. Pues, si no se pone remedio a los desacatos originados por toda case de vertidos tóxicos y hostiles al medio ambiente marino, continuaremos sufriendo cada vez más sus graves consecuencias.       Diciembre 2008

Iostako Maraltrix