32 Legislación para eliminar corruptelas

      ¿Es posible una legislación para eliminar corruptelas? 

  Todos hemos visto en las sucesivas legislaturas, la atracción que ejerce el enriquecimiento por medio del poder político, que ya no es un mero regalo, sino miles o millones de monedas de curso legal, que pasan a los bolsillos de los que nos representan de forma ilegal.

  Si enmarcamos este fenómeno dentro de la condición natural humana, en su estado de desarrollo hacia un perfeccionamiento espiritual, nos podemos dar cuenta que el potencial económico en juego a desarrollar, del que dispone toda comunidad, no puede estar a merced de individualidades. Por todo ello, los hechos reiterativos de corrupción nos hacen pensar, de que es preciso un mejor control de la disponibilidad económica. Por lo que toda facturación y pagos sobre el presupuesto, deberían ser encauzados a través de un ministerio legislativo, como unidad diversa auto responsable, y formada por una comisión de las tres fuerzas políticas más votados en cada comunidad, como representantes del haber social:

  Tenemos el caso típico de Marbella, en España, con sus secuelas, por poner un ejemplo. Este caso de corrupción se termina cuando se establece una comisión legisladora para administrar los fondos públicos de la comunidad. Eso nos apunta, que desde el punto de vista de Ley de la unidad en la diversidad, micro-macro, todo se desarrolla según el orden natural de las cosas, en unidad diversa. Y cuando esta diversidad que forma la unidad, trabaja en común acorde, como unidad conjunta diversa, da sus buenos frutos, al estar organizada dentro del orden natural de las cosas.
   Dicho esto, los políticos de turno solamente deberían organizar sus acuerdos, y pasarlos a la comisión de las obras sociales a desarrollar, pero no el tomar decisiones con su firma sobre los pagos a efectuar, sino que fuera el tripartito, la comisión administradora de fondos públicos, la encargada de cara al exterior de efectuar las obras, las resoluciones, las facturaciones y pagos de acuerdo al presupuesto.

   Esto visto así, parece ser cosa muy simple, y es que en tal simplicidad, están los argumentos legislativos sociales a llevar a cabo, para frenar la posibilidad de enriquecimiento personal con el haber social. No ya porque sean más o menos honestos, sino porque establecida tal norma de ministerio o comisión, sea un freno mental para que los pensamientos no varíen a la posibilidad de corrupción.            1­-10- 2009  
                                           

Iostako Maraltrix