05 LUZ Y TINIEBLAS

  Un foco de Luz sois al venir por primera vez a los mundos astrales. Un sol de esos de que anteriormante os he hablado. Sois como dioses, pues acabáis de salir de Su Seno, y no estáis contaminados por ninguna reencarnación. Vuestro espíritu es joven, y lleno de Luz y de vigor; tiene prisa, pero se vé refrenado en su vertiginosa marcha, por su materia, por infinidad de espíritus de tinieblas. El espíritu nuevo, lucha, se desespera, aún lleva en su retina las inconmensurables maravillas que en un momento se le mostraron; aún va bañado de la gran LUZ del SOL del padre, y este espíritu se ahoga entre tanta oscuridad, entre tanta maldad. ¡Pobre espíritu!, lucha espíritu, sé valiente, no te dejes oscurecer, que tú no has sido creado para arrastrarte para siempre en un destierro, tu fin es muy alto:

   Dios te dio esa chispa de Luz, tu alma. ¿Y qué es un alma? Un alma, c omo lo más parecido al Padre Creador, es la esencia de El; tiene cuerpo y ojos esenciales; es un átomo de la Luz Divina, es una blanquísima paloma al crearla el Padre: ¿Y para qué fin se te dio? Sencillamente pero grandiosamente, para primero, recordarte que llevas en ti la chispa de Luz del Creador y por lo tanto una Luz altísima, santísima, que te iluminará durante tu peregrinación por los mundos bajos. Segundo, para que veas en ella la pureza de que tienes que rodearla, ya que si oscureces esa chispa de Luz con bajas pasiones, la apagas, y si la apagas, ¿cómo podría iluminarte durante tu peregrinación? Mira hermano, que esta blanquísima paloma salió de su nido y no puede volver con las alas manchadas, mira que su nítida blancura es símbolo de pureza y en la presencia del Padre no tiene cabida la falta de pureza; todo tiene que ser limpio como EL nos crea: Palomita, no te dejes ensuciar por el pecado, consérvate pura, que tu pureza atraerá Espíritus puros a tu alrededor, y ellos embestirán a los espíritus de tinieblas que pudieran ensuciar tus alas.

  Purifícate, y cuando seas puro, esa Luz se reflejará en todo tu ser aunque vayas vestido de harapos. Sí, cuanto más purificados, cuanto más vayáis limpiando vuestra materia, más Luz hay en vosotros, pues la chispa de Luz, vuestra alma, recibe más Luz, ya que ella, a medida que vosotros váis soltando el fardo de las pasiones, ella se va elevando, y así, elevándose, se vá acercando a los Soles del Padre, y aquella chispa de Luz se va engrandeciendo a medida que vosotros le dáis fuerza para ello. Por eso, los hermanos muy purificados en la Tierra, se les ha visto rodeados complétamente de Luz, y es que su alma ya está toda iluminada por los Soles del Padre. Se puede decir que, aún cuando su materia permanece en un destierro, su alma, con anticipación ya bebe, ya se embriaga con la grandiosidad de la Luz del Creador. No empañes nunca tu Luz, mira de agrandarla que a eso has venido, para eso estás en un destierro, para hacerte merecedor ya aquí en la Tierra, de la Luz del Padre:

   Pues el SER Supremo no existe tal como algunos terrenales lo interpretáis . SOL de los Soles, SOL Central, Centro del Universo, Fuerza Creadora y todo SU Conjunto; un ESPIRITU que, SU Sola Fuerza mueve todo el Universo. ¿Me has comprendido hombre terrenal? A tu alma no se le apaga jamás esa chispa de Luz porque es la Luz misma, y como es dada, por el ESPIRITU de LUZ Eterna. Los espíritus, caen o adelantan en su carrera, pero esa chispa permanece inalterable como la Esencia de donde procede. Compréndelo hermano querido, cuida con amor esa Luz, ama con dulcísimo afecto a tu alma que es el tesoro más grande que el Padre te ha regalado, y la blanca paloma de la Paz, te desea que esa Luz sea la que pueda unirme a vosotros eternamente. Medítalo despacio hermano, que yo he procurado poner esta enseñanza al alcance de tu cerebro terrenal. Los Espíritus Superiores ya se les dá esta enseñanza con más claridad, pues están en condiciones de captarla en toda su grandeza. Puros, hermanos, pureza y Amor os deseo, y con solo esto, un Sol de Amor infinito os iluminará eternamente. Animo y valor que mucho necesitas para vencer a los enemigos de tu alma.