06 CUERPOS Y ALMAS

  Espíritu encarnado: Ya te han dado una materia, ¿qué harás con ella? Su misión es poder ser morada de un espíritu, de un alma. Cuidado espíritu, que tienes que enfrentarte con tu peor enemigo. Has penetrado en ella, te has vestido con ella y, como todos los enemigos es traidora. Los padres terrenales dan vida a estas materias, de las cuales se posesiona un espíritu que lo mismo puede ser joven que viejo:

  De un espíritu joven ya os he dado razón en mi enseñanza anterior. Veamos el espíritu viejo: Si el joven ya sabe su misión al darle una materia, mucho más la sabe el espíritu viejo que, quién sabe los siglos y siglos que lleva de reencarnaciones, y por esto tiembla al posesionarse de una materia nueva, ante el temor de que esta materia no lo arrastre nuevamente atrás. Son espíritus poco valientes, son espíritus que poco han entrevisto de las maravillas estelares, pues de su primera reencarnación casi yacen olvidados y nada recuerdan. Y así véis a esos hermanos terrenales que siempre tuercen su camino, y aunque se les tienda la mano no adelantan. Son perezosos, refractarios a enfrentarse con la verdadera Luz, y no progresan nunca o tan poco, que les cuesta siglos el despertar.

  Hermanos, ¿por qué os hacéis sordos a las llamadas de vuestros ángeles tutelares o de vuestros guías protectores? Dejad por unos momentos diarios vuestros negocios, vuestros trabajos y reconcentráos, y escucharéis a estos benditos hermanos Superiores que el Padre de Amor ha puesto a vuestro lado para aconsejaros y ampararos. Busca sin parar el contacto con tus espíritus guías, no te apartes de la fuente de Vida, tu Padre; busca a la blanca paloma de la Paz, y sáciate de su Luz y de sus enseñanzas; no desmayes, no te amodorres, no te duermas. Mira que la materia, como susceptible tiene alianza con espíritus de tinieblas, y si te duermes, te asaltarán, te oscurecerán. Vigila desde el hermoso faro de la espiritualidad, se un vigía siempre alerta para entablar batalla en cualquier instante:

  El Creador sabía desde el primer instante de la creación del Universo, que todo lo creado tendría sus enemigos, y en todo puso su contrapartida para defenderse. Cuánto más no había de velar por el hombre; por eso destacó Sus mensajeros Celestiales, para que cuando lo viesen en peligro y fuesen llamados con fé, los socorrieran. No lo dudes ni por un momento, y si en alguna ocasión parece que te halles solo, que te han abandonado, es que tienes que pasar por aquel dolor, por aquella prueba, y hacer despertar tu espíritu dormido.

  Espíritu que te hallas en el planeta Tierra, sé valiente, pues la materia que te acompaña cuando reencarnas es impura, es tosca, es pecadora. Busca un refugio seguro contra sus embestidas, no desmayes, que la blanca paloma de la Paz te ayudará, no lo dudes, si con fé la reclamas. Medita y en la meditación de esta lección, tu espíritu se fortalecerá y tal vez despertará. La paloma de la Paz te lo asegura.