36 Un mundo celestial de gloria infinita

  Una morada resplandeciente a la cual no se puede llegar sino es ya llevando mucha claridad; no se puede llegar sin haberse desprendido antes de la materia. ¿Cómo llegaríais pobres terrenales, de sopetón, si antes no se os preparara para ello? Tenéis que llegar a eso, Soles, ya sabios por haber estudiado en diferentes reencarnaciones la Ley del Universo, y preparar vuestro espíritu a las claridades de los Soles del Padre. El espíritu terrenal acostumbrado a las oscuridades de un mundo bajo, no puede remontarse de golpe a esos Soles. Ni está preparado espiritualmente, ni está en condiciones de momento para comprender la inmensidad de la Obra de la Creación: Sois como un ciego de nacimiento al cual de momento se le disiparan las tinieblas y se le enfrentara con la Luz del Sol. No podría resistirla y por eso, cuando se da este caso en la Tierra, los doctores poco a poco le van mostrando la claridad, le van acostumbrando a la Luz del astro Sol. Pues exactamente pasa espiritualmente con los espíritus. La Luz esplendorosa de los infinitos Soles del Padre no pueden mostrársele de improviso, y como además de claridad son Sabiduría, tampoco un espíritu venido de un mundo bajo está preparado para comprender a la suma Sabiduría.

  Los espíritus cuando llegan a los Soles del Padre ya se convierten en focos de Luz resplandeciente. Estos Espíritus pueden relacionarse con vosotros: En videncia, a menudo los contempláis materializados o en fenómenos que ellos pueden producir, porque ya les está permitido y sobre todo y en particular, venir para enseñaros y daros Luz y progreso: Toman figuras humanas cuando se presentan en mundos bajos, y así, esos Celestiales mensajeros, toman las vestiduras con que vistieron sus materias en esos mundos, o se presentan con vestiduras blanquísimas. Todos ocultan las grandes Luces en que se ha convertido su Espíritu ya completamente purificado, porque en vez de un ser solamente, veríais un foco potente de Luz, no sabríais comprender que aquellos focos de Luz son seres ya altísimos.

  Es un gran Don la videncia y el Padre lo ha concedido para dar fe de la verdad de nuestras visitas a los mundos. Sin la videncia podríais dudar de ellas, pero con la contemplación de los videntes no podéis engañaros. El poder de las tinieblas es el Don que más aborrece, por cuanto no solamente sirve para la contemplación de los hermanos de Luz, sino que es lo que más temen, y es que les descubren allí donde se presentan. También en ese aspecto alabad la Misericordia del Padre, que nos permite esas transmutaciones para poder acercaros a vosotros, cuando en videncia os es dado contemplarnos, por daros esa prueba de que no estáis solos en la lucha, y para que descubráis la maldad, de la Luz, y también los falsos profetas, con lo cual los espíritus de tinieblas quieren disfrazarse de humildes corderos. Seguid infatigables aprendiendo la Ley Espiritual, que solamente Ella os descubrirá las tinieblas de que estáis rodeados, y el modo de vencer esas oscuridades con la práctica de esa hermosísima Ley, todo Paz, Amor y Caridad.

  DIOS de Amor, Padre amantísimo es nuestro Padre Celestial. Yo te venero, y postrada a tus plantas, la blanca paloma de la Paz te da gracias por tu gran Obra. Mundos de gloria infinita. Allí es donde se contempla en todo su esplendor la gran Obra del Padre, allí se comprende lo poco que somos; aunque hayamos sido unos grandes sabios, allí recapacitamos y comprendemos que, solo una gran Fuerza Creadora, un SER con un Amor sin fin, pudo haber creado para gloria y premio de sus hijos, semejantes maravillas. Cuánta felicidad, con que emoción te alaba en esos planetas todo; mundos, Seres que los habitan: Con los pensamientos todos unidos, se condensan en una nube de incienso que, sin parar sube hasta el SOL Central. Son perfectos los seres, es perfecto el espacio Astral que habitan, y continuamente se desplazan con el pensamiento a otros espacios, pues son fluídicos, son como tenue celaje, son masas de Luces de gran esplendor que las reflejan por donde van, por donde pasan. En los espacios cuando muchísimos, dejan estelas de Luz, dejan Paz, Amor y Caridad, que de estos tres Atributos se componen estos Espíritus Celestes.

  En los mundos Superiores la humildad es la gran virtud de los Seres que los habitan. Las discordias no existen y así solamente el Amor; no solamente manifestado para con los Espíritus de esas moradas, sino también y aún mayor grado para los seres de los mundos bajos. A estos Espíritus ya progresados, les causan muchísima pena los seres de los destierros. Su Caridad no tiene límites. Son agradecidos en grado sumo, cuando los seres de los mundos bajos piden al Padre por los hermanos aún no purificados para su mayor gloria; agradecimiento que enseguida miran de recompensar si es Voluntad del Padre. Por esto comprenderás, si conoces la Ley Espiritual, que cuando os visita, reclamado con el pensamiento algún Ser de alta categoría, os deje tanto fluido, tanta Luz, aunque vuestro espíritu encerrado en una materia pecadora, no puede recibir en todo su esplendor su Luz.

  Espíritu terrenal, ¿por qué no haces un esfuerzo para imitar a tus hermanos progresados? ¿Por qué te empecinas en atrasar tu liberación en una envoltura material, y pones obstáculos a tu alma para remontarte a los Soles del Padre, tan poco en consonancia de un espíritu que ya conoce los caminos que le tienen que conducir a la presencia del Creador? Pon una barrera entre tú y los hermanos contaminados por todos los vicios. Levanta una barrera, pero no los olvides; ellos más que nadie tienen que constituir para ti el objeto en tus plegarias, pues su espíritu recibe gran consuelo al no verse desamparado en una materia pecadora, y tarde o temprano sepan despertar y hallar el camino de su redención.

  Los seres bajos que aún están en tinieblas nada bueno os pueden dar, solamente la certeza de sus sufrimientos en mundos de destierro, o la gran caridad que de vosotros piden para liberarse de la oscuridad en que yacen. Sois terrenales y como espíritus aún no liberados de la materia, no estáis en grados de adelanto para recorrer los espacios: Mucho nos admira la precisión, dicen los Seres o Espíritus ya habitantes de otros espacios Astrales progresados, con que calculan los astrónomos de la Tierra la distancia de los astros, y nos admira, porque no saben que un espíritu terrenal no puede calcular y medir en toda su inmensidad la Creación:

  Mucho, muchísimo habéis adelantado en todos los órdenes, pero los espacios Astrales, solamente os serán revelados a medida que los seres del planeta Tierra se vayan purificando, y entonces verán o mejor dicho, en su cerebro se albergará la Luz suficiente para comprender y explicarse las maravillas y distancias exactas que os separa de toda la federación de mundos. Ahora todo son cálculos que se forjan las mentes terrenales y que a nosotros, Espíritus todo Luz, nos admiran por la distancia que aún estáis de la verdad. Purificaos seres terrenales, para que pronto la luz de la verdad pueda ser revelada en vuestros cerebros.

  Reflexiona, espíritu, y sé valiente para emprender tu ruta. Cada materia terrenal tiene una estrella que le guía. Si nacéis en una federación de mundos, estos mundos según la órbita que están o siguen, influyen en cada materia, por eso, también influyen en el carácter, sobre todo, de aquella materia. Esto es muy complejo de explicar; por cuanto como no estáis instruidos para poder daros explicaciones de los secretos del Universo y sus maravillas, y como se rigen los mundos, no puedo adelantaros mas. Cuando vuestro espíritu progresado y ya habitante de planetas de mucho adelanto, entonces podréis estudiar y descubrir infinidad de maravillas que ahora no es tiempo de poner a vuestro alcance terrenal. El Padre os reserva los tesoros de la inmensidad de SU Poder Infinito, y cuanto mas os iréis elevando y purificando, mas claras y altas se os irán mostrando esas maravillas de la creación. Pensad y meditad, que si poco a poco el Padre desplaza a Espíritus de gran adelanto sobre el planeta Tierra, es para que estos Espíritus, poco a poco, vayan preparando los espíritus atrasados, y un rayo de Luz rasgue las tinieblas en que vive aún envuelta la Tierra. Dad gracias al Creador por permitir que de Sus maravillas gocéis los terrenales, cuando concede que os vengamos a instruir.