37 Conformaos con lo que el Padre os da

  Hay hermanos terrenales que continuamente están quejándose, y muchas veces maldiciendo su suerte. Parecen ciegos, sordos y mudos, pues digo parecen, por cuanto en su egoísmo por los bienes terrenales, no quieren darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor. Claro que por lo regular se trata de hermanos completamente ignorantes de la Ley que rige los mundos, o sea, la gran Ley Universal, o si la conocen están muy poco convencidos de ella.

  En los mundos en los cuales ya todos los seres son instruidos en la Justiciera Ley, en estos mundos nadie se queja de sus penas, pues ya saben que son sus purificaciones hacia otros mundos mejores, y las acatan sin quejas, al contrario, resignados consolándose naturalmente y ayudándose a hacer más llevaderas aquellas purificaciones. Se reúnen cuando algún hermano pasa por una prueba, y todos le consuelan y prodíganle su Amor. Ya comprendéis hermanos queridos, que estos mundos, ya son como la antesala de mundos de Luz y así, aquellos hermanos, ya es el último mundo de purificación que pasan. Son purificaciones, si, pero no tan penosas como las vuestras, pues aquellas purificaciones como están rodeadas de Paz, Amor y Caridad por todos los demás seres, son un bálsamo celestial que el Padre les concede, como un anticipo de los mundos de Luz que les esperan.

  Sí hermano, aunque reencarnado en la Tierra, si te lo propones, puedes hacer adelantar a tu espíritu en preparación para disfrutar en un mundo como el que anteriormente te he descrito. ¿Cómo? Pues sencillamente, renunciando a tu yo, o sea al egoísmo personal, para dedicarte a ayudar a tus hermanos, de todas formas, dentro de tus medios y de tu estado. Dichoso el que voluntariamente y con amor, renuncia a todo por Amor al Padre Celestial, pero de estos hermanos hay pocos también, que cumplen con toda su pureza la gran Obra de la Paz, Amor y Caridad, pero si llegan a cumplirla, estos ya en la Tierra viven y se comportan como si hubieran reencarnado en un espacio astral como el que os he descrito y que se llaman mundos de último grado de purificación, o sea, planetas que ya se deja la materia. Siempre adelante hermano, y si quieres verdaderamente tu adelanto, pega el salto espiritual, remóntate aprisa, y así, en el planeta Tierra ya habrás ganado un espacio de Luz.

  Medita esta lección y en ello veréis la variedad de espacios astrales que hay en el Universo. Medítalo y hazte merecedor de comprenderlo. Así te lo desea la blanca paloma de la Paz.