54 EL LENGUAJE ESPIRITUAL

  ¿Es un idioma? ¿Lo hablan solamente en una nación de vuestro planeta? No, es un Lenguaje que lo entienden y hablan los súbditos de todas las naciones, es Universal, porque es el Lenguaje del Universo. Y no solamente lo hablan los seres que habitan todos los planetas, todos los espacios astrales, sino que también lo habla y entiende todo lo creado porque es el Lenguaje de Dios: Unos con la boca material, otros con el pensamiento, todos saben hablar esta lengua, porque no tiene fronteras ni en los mundos ni en el espacio. Todos, con el mismo Lenguaje adoran a Dios, porque para adorar a Dios no haya más que un Lenguaje y este es acatamiento a una Fuerza Creadora.

  Dios te entiende siempre espíritu de todos los mundos, Dios recibe y entiende todos los homenajes de todo lo creado, del viento, de las plantas, de los animales, del mar, de las montañas, todo tiene su Lenguaje Espiritual que es el de adoración a la Fuerza Creadora, un himno de gracias al Dios Padre.

  Los seres ya progresados, en mundos superiores, se comunican con el pensamiento. Ellos, como son eternos y carecen de miembros corporales, no necesitan de la palabra. Son como soles, y por lo tanto, su Luz radia con el pensamiento en todos los espacios, en todos los planetas. Son ya la figura perfecta que se acerca más al Creador y por lo tanto, como al Padre: con solo reclamarlos con el pensamiento están junto a vosotros, y así pueden estar en todas partes, por ser su Luz tanta, que llega a todos los ámbitos de la Creación. Son los luceros hermosos que en contadas ocasiones se vislumbran en los mundos bajos. Qué hermosura despiden, cuánto Amor dejan a su paso. Son focos fosforescentes de la Sabiduría del Padre, y allí a donde se presentan, dejan una radiación tan grande que, a los seres que visitan, les dejan una Paz Celestial en nada comparada con los goces de la Tierra. Los seres visitados por esos Espíritus sublimes, dejan en ellos tal fuerza de Amor, Paz y Caridad, que con razón, algunos hubieran deseado en aquel instante dejar la vida terrenal, sin importarles sus afectos familiares:

  Cómo se postran los terrenales ante la grandeza de estos Espíritus que son el compendio de todo lo bello, de todo lo sublime que ha salido de la gran Obra del Padre. Reflexiona, hermano, que estos Espíritus, han sido como tú, y que por haber sabido purificarse ya han llegado a poseerlo todo en grado sumo. Medita y comprende lo caduco de las miserias terrenales, y sepas desprenderte de ellas, por muy encumbrado que te halles. Así te lo desea la blanca Paloma de la Paz.