61 Formados los ejércitos de luz

  Los Ejércitos Espirituales, están formados de hermanos que voluntariamente se alistan a ellos: ¿qué misiones se les confían? Son heraldos de Paz en mundos de Luz, son constantes celosos guardadores de que ningún espíritu Maligno se filtre en medio de estos espacios; son los que en el Universo despejan la atmósfera, cuando ven bandadas de espíritus del Mal que quieren atentar a los espíritus sembradores que los recorren. Son una guardia permanente del cumplimiento de la ley Divina, y son también, los que acompañan a recorrer los espacios cuando un espíritu tiene permiso para recorrerlos, aunque no haya desencarnado. Son espíritus que, cuando en un mundo bajo se manifiestan señales de que los espíritus malignos se aprestan a desencadenar grandes hecatombes, ellos también se aprestan para defender y amparar a los seres de aquel planeta que tienen que sobrevivir, para cumplir la misión que se les tiene confiada en la contienda. Son espíritus infatigables que nunca retroceden, y así siempre están al lado vuestro en las luchas.

  Si por un momento pudierais contemplar la oscuridad de que está rodeado vuestro planeta os moriríais de pesar. Se han apoderado los espíritus malignos de la humanidad y hay que vencerlos. ¿Cómo? Con grandes sacrificios. Aprestaos a ayudar , espíritus, al Ejercito Espiritual a quien el Padre confía la gran misión.

  Los que pertenecéis a los ejércitos espirituales, sois la vanguardia de los Ejércitos Celestiales en los mundos bajos. El Padre manda sus sembradores o representantes, en los mundos de purificación, para que ellos vayan preparando el camino que hay que recorrer hacia otros mundos mejores, y cuando aquel ejército de vanguardia ya tienen preparados los rebaños, entonces, el Padre desplaza al Ejército Celestial sembrador, que se encarga de los hermanos que ya están a punto de recibir la semilla, y así, ya se les da el Don de que se han hecho merecedores. Se les da el grano que les convierte en nuevos sembradores. De ese modo es como los ejércitos terrenales espirituales, van preparando los campos a los Espíritus Celestiales sembradores.

  Que sea mucha la mies, que sea buena la cosecha, por esto no se cansará el Maestro de deciros: espíritus terrenales de vanguardia, sed humildes y modestos, pues sin que brillen en vosotros estas hermosas virtudes, nunca podréis pertenecer al ejército espiritual de vanguardia. Es a vosotros de quien el Maestro espera reclutar su ejército querido: Estoy otra vez entre vosotros y soy yo el que rompe el telón oscuro que os cubre para no dejaros solos en la contienda. Acercaos a mí en los momentos trágicos, y orad y velad conmigo para vencer a los espíritus del Mal y ganar la batalla, y hacer revivir el planeta en la Luz y la gran Ley Espiritual. Soy siempre entre vosotros y allí donde me reclaméis, allí se presentará la blanca paloma de la Paz, a la cual acompaña todo un conjunto escogido de los grandes Espíritus terrenales que ya desencarnaron. Ellos con Amor me acompañan en la gran batalla. De ese Ejército Espiritual la blanca paloma de la Paz va a escoger sus más amados espíritus, para salvar a los hermanos del planeta Tierra que tienen que ser salvos. El Maestro, si os ve con ansias y con fe verdadera, os probará antes de ser admitidos a formar en sus filas. Fe, humildad, modestia, es lo que te desea la blanca paloma de la Paz. Gracias al Padre Creador por haberme rodeado de estos fieles hermanos.