63 Instrucciones de vuestro mesías

  Instruiros es el deber de los espíritus sembradores y en particular de los Mesías. Cada Mesías es el pastor del mundo a él confiado, y transmite a los espíritus sembradores los mensajes del Padre. El, avisa los peligros del mundo a él confiado, y él establece la cadena de pensamientos con los mundos progresados. Desde los Soles del Padre, en donde moran los Mesías de los mundos bajos, atentos, vigilantes, contemplan, diríamos, su mundo y los seres a él confiados y con especial predilección radian los «Atributos del Padre» con más intensidad, aunque Amor tengan para todos los espíritus del Universo, porque su Luz es la misma Luz de Dios-?- : Sois ignorantes espiritualmente, y de tanto en tanto, la Justicia y también «SU Amor Infinito», hace que lleguen hasta vosotros esas ráfagas de Luz para que no se oscurezca más el camino que tenéis que seguir, para que sepáis exactamente hacia donde os encamináis y así no llegar al fin de vuestra peregrinación completamente a oscuras, esperando solamente un cielo o un infierno.

  Como aves de paso así vais reencarnando y transmigrando de un mundo a otro. Muchos no están conformes con esta doctrina porque se han formado del Dios de AMOR y JUSTICIA una idea equivocada: Nada se puede perder de lo que EL crea, y así en ese reencarnar y transmigrar está el progreso de los espíritus. ¿Mundos? Muchísimos para vuestro progreso y también castigo si no cumplís. El Padre ha creado moradas para cada caso, para que los espíritus se dieran perfecta cuenta de que las Leyes por las cuales se rige el Universo, no pueden ser alteradas: Aquí radica la Infinita Misericordia del Padre para sus hijos y la Ley rigurosa de SUS Juicios; así que, ningún espíritu puede soslayarlas. Con pena contemplo el desprecio que se hace de la Misericordia de Dios y de SU Justicia. ¿Por qué? Porque no os enseñan SU Ley en todo su esplendor y también severidad. Si en las casas de Dios o que dicen levantadas a Dios se os enseñara este Amor y Justicia tal como los espíritus sembradores os vienen a enseñar, yo estoy seguro que el Amor y Justicia del Padre, mejor explicado y mejor interpretado, muchísimas ovejas volverían como el hijo pródigo al hogar del Padre.

  Cuidado, mucho cuidado has de poner para no verte envuelto en falsas doctrinas. Tú, que caminas desterrado en un mundo bajo, tienes que mirar, que vigilar siempre contra los falsos profetas, pues estos no solamente están esparcidos en el mundo que habitas, sino que también se encuentran en los espacios. Cuidado, si eres hermano con algún Don agraciado, pues estos falsos profetas del espacio pueden darte trabajos de muy mala índole: En el planeta Tierra hay esparcidos falsos profetas, los cuales van sembrando mucha falsa semilla. Asegúrate de la pulcritud de su vida, porque la buena semilla, solamente se les da a hermanos muy virtuosos. Así que, ya lo sabes, para hallar santidad hay que buscar santidad. En cuanto a las diferentes religiones que están esparcidas por el planeta mundo, todas son dignas de que seas respetuoso con ellas, siempre que su fin sea la adoración hacia el Padre Creador.

  ¿Eres creyente de una religión, de una secta? Esto es indiferente. ¿Crees que hay un Dios Creador, Absoluto, dueño y Señor de todo cuanto existe? Ya estas en el camino de SU reino. Por amor a ese Padre esparce amor, paz y caridad entre tus hermanos terrenales y así ya llegarás más pronto o más tarde a ese Reino. La religión o secta que se basa en estos preceptos, todas, si cumples con amor, todas te conducirán a un reino de Luz, no lo olvides. Yo vine para traeros la Paz, el Amor y la Caridad, y sobre estos Atributos, los terrenales habéis edificado infinidad de sectas y religiones, y por defender cada cual la suya se ha derramado la sangre a ríos, olvidándose del Amor y sembrando odios. No es así como el Padre quiere que se establezca SU reino. No, es con Amor y nada de violencias. Que los reinos de Dios no quieren sangre, y en los mundos bajos solamente derramándola quieren establecer su Ley. No te olvides, que Dios me manda para deciros: Amaos los unos a los otros y perdona si quieres ser perdonado. Este debe ser tu lema, pertenezcas a la religión que sea.

  La Ley Espiritual es la antorcha que ilumina a los mundos bajos. El Padre desplaza a sus Mesías para que iluminen a los mundos de purificación, con la fulgurante antorcha de la gran Ley Espiritual. Es el Código por el cual se rige el Universo y por lo tanto tenéis la obligación de aprenderlo. Deja aparte las diferentes formas de adorar a Dios, y aprende sin descanso la gran Obra y procura profundizar en ella. Esta gran Obra os la pongo ahora a vuestro alcance, ya que los Mesías, su misión es, sembrar siempre sin descanso, y cuando el mundo a nosotros confiado se halla preso en infinidad de sectas y religiones, tenemos que volver a vosotros para recordaros la gran Obra de la Creación.

  Tú hermano que deseas instruirte en la Ciencia de la Ley Espiritual, tú, si con fe la practicas, estás más cerca de la gran Obra del Padre, por lo tanto, Espíritus de gran saber os vendrán a enseñar las verdades eternas. Nunca te apartes de otros hermanos, separados de ti por diferencia de religión, al contrario, con amor y caridad, si hallas oportunidad para ello, indícales el verdadero camino como si fuera un viajero extraviado, pero todo esto sin violencias ni críticas. Sois los sembradores de la paz, del amor y de la caridad, y en todo momento y para todos por igual tenéis obligación de esparcir y reflejar estas tres virtudes: Sí, en estos momentos cruciales de vuestro planeta, en los cuales se han enseñoreado de el infinidad de banderas religiosas, en estos momentos críticos tiene que volver el Mesías, vuestro Maestro, a definiros bien exacto el camino a seguir, y con mi sencilla doctrina, recordaros el camino verdadero que tenéis que recorrer: No dejéis ensombrecer este camino, tened siempre la vista fija en el gran faro Espiritual, en donde siempre brilla la antorcha encendida y alimentada por la gran Paz, por el gran Amor, y por la gran Caridad, y sosteniendo esta antorcha, la blanca paloma de la Paz: Sois mis ovejas, y mi misión es encaminaros y enseñaros los diferentes caminos, todos conducentes a vuestro progreso. Podéis llegar por al Amor, podéis llegar por la Paz, y podéis llegar por la Caridad, y tened seguro, que al final estos Atributos ya se habrán confundido en uno solo. Esforzaos espíritus sembradores terrenales a esparcir la semilla que se os da, y trabajad sin descanso para que ella fructifique espléndidamente en verdad y Justicia.

  No siempre nos es dado comunicarnos con vosotros, o sea, establecer alianzas con espíritus terrenales. No siempre ni en todo momento podemos participar de la reunión de vuestro espíritu con el mío. Los Mesías, una vez cumplida nuestra misión en el planeta que somos mandados, las dulzuras de la reunión con vosotros lo efectúa nuestro espíritu. Los espíritus menos encumbrados que reencarnan en mundos inferiores, para el progreso de seres y mundo, estos van y vienen varias veces, siempre dirigidos por el Mesías sembrador de la doctrina Universal. Ellos han sido los discípulos predilectos del Mesías, y el Padre les va mandando en los mundos que habitaron en varias reencarnaciones, hasta que aquel mundo ya ha llegado a la madurez de su progreso. Yo, hermanos míos, cada vez que retornan estos espíritus de sus misiones nos reunimos nuevamente; y así mis queridos discípulos que en la Tierra me acompañaron, disfrutaban de las dulzuras de mi presencia entre ellos entre etapa y etapa de su reencarnación, esperando órdenes de nuestro Padre Celestial. Con cuanto Amor son recibidos e instruidos para su nueva misión, y sin cansancio vuelven estos espíritus convertidos en sembradores. Honrad a esos hermanos cual se merecen, por ser ellos quienes sin fatiga vuelven a vosotros a esparcir el Amor, Paz y Caridad que aprendieron del Maestro.

  Sois aves de paso como ya os he dicho, y solamente tenéis un objetivo que tarde o temprano debéis alcanzar, y son los Soles del Padre. En la presente obra os voy descubriendo las maravillas de un mundo de Luz, y cómo los espíritus cumplen su misión en esta morada; para que vuestro espíritu despierte a la Luz de la verdad y con valentía pueda llegar prontamente a EL. Gracias al Todopoderoso por estas ráfagas de Misericordia que os puedo transmitir.