46 Si supieras la grandeza de Dios

  Si supieras la grandeza de Dios Padre no te entretendrías en cosas materiales que solo son pasajeras; y las que has de alcanzar cumpliendo el mandato divino son las que disfrutarás una vida eterna; y cuanta ceguedad que lleváis para dar tanta importancia a una existencia creyendo que cuando termina esta acaba todo y en el mayor de los casos tan contrariada. Piensa un poco en lo que es la vida en este mundo de expiación. ¿Qué te imaginas que eres y por qué la muerte de seres queridos, y a veces a temprana edad? Tú te preguntarás, ¿y por qué me toca a mí pasar esta prueba? Si el origen de las cosas lo supieras analizar por ti mismo, verías que nada es casual en esta vida, todo tiene un por qué, y hay un algo que controla y dirige al humano y a todo el planeta Tierra, y lo hace con Amor, no obstante tú no lo creas, cuando no te salen a tu gusto las cosas; antes bien, es para que medites, cómo el hombre no puede detenerlas y aunque no le gusten llegan a consumarse.

   Siempre piensa que puedes desenvolverte sin perjudicar a los demás que son tus hermanos. Cuánta armonía que habría si no fuese por querer ser más, tener más e ir siempre delante, sin acordarte que los primeros serán los últimos. Los humildes, los que ceden el paso, los que no quieren querella, estos son los que cuando dejen la carne irán delante y presentarán su ganancia, mientras el que nada más le interesó lo material, nada se podría llevar, porque aquí queda; ¿has pensado bien esto? Es lo mismo como el que se gasta el sueldo de un mes en una fiesta y cuando esta termina no queda nada, ni sueldo ni fiesta, pero sí le queda algo, el sufrimiento y volver a trabajar si quiere subsistir, ¿de qué le sirvió trabajar si en un momento lo malgastó? Pongo este ejemplo material para que comprendas mejor lo espiritual: lleva tu vida siempre nivelada, no haciendo a tus hermanos lo que para ti no quieras. Si así lo haces, procura que en un momento dado no lo tires todo por tierra, dejando que asome en ti ese yo que se llama orgullo.

   No te gastes los ahorros espirituales si es que los tienes, en las cosas materiales, guárdalos, que es tu visado para que en su día tengas paso libre por esa frontera que es el límite de este planeta con el que pasarás habitar, cuando hayas cumplido la causa que trajiste y que has de pagar sin inmutarte como cosa tuya, y así no te pongan obstáculos por no ir en regla lo que has de pasar. Si llevas orgullo, egoísmo y vanidad, con tal contrabando seguro que no la pasarás por haber un control que examina el visado con mucha neutralidad pues en él, no hay pasión ni favoritismo, eso solo existe en la Tierra. Si supieras desprenderte de esos enemigos, con cuanta facilidad pasarías la frontera cuando dejes tu materia, y en lugar de ponerte obstáculos te felicitarán por haber sabido vencer esas tendencias que tanto atenazan al alma.

   Dios no exime a ninguno de sus hijos de la tabla de salvación y les da oportunidades para que con su cumplimiento puedan escalar los mundos que han de alcanzar antes de acercarse a El, y que todo va con armonía por ser espíritus puros los que allí habitan, como otros lo hicieron ya. Tú también puedes cumplir como ellos, puesto que nadie te priva que seas bueno, que hagas bien en lugar de mal, y son esos que llamáis ángeles y santos y que tú con frecuencia les pides, cuando deseas que te ayuden en las cosas materiales, y no siempre te lo conceden porque no lo mereces, y en cambio, si pides para comprender las espirituales, ten seguro que las tendrás porque ellos saben que son las que te convienen, por ser riquezas para el alma y no para la materia. Las cosas materiales pídelas a los materiales y las de Dios, a los hermanos que te hablo y oyen tu súplica si al hacer bien van dirigidas; así pues, para mejor comprensión de lo que te presento, dirige el pensamiento a estos hermanos que tanto amor sienten por los desterrados.

   La Tierra está llamada a ser mundo de progreso en lugar de ser destierro, porque Dios así establece las cosas por El creadas; y sus moradores también han de ascender, pero cuidado, has de estar preparado, no seas cobarde para desechar lo que a tu alma no le sirve para remontarse, que es lo que ella anhela y lo que más tarde o temprano has de conseguir.

   Da el sentido que tienen estos escritos que te presento y no los desdeñes, no los dejes en olvido, porque sabe quien quiere y ve y oye quien se lo propone, si por la meditación sabe quitarse la venda que lleva en los ojos que lo tienen ciego.