49 Dios, creador de todo lo existente

   Dios, Creador de todo lo existente en todo el Universo, es Esencia Pura, es Amor, y para llegar a Su Morada (Sol Central Casa Paterna), hemos de estar convertidos en Esencia y sentir ese fuego del Amor con todos sin excepción, por ser todo creación de Dios y parte de esa Gran Vitalidad. Todos somos creados con la misma parte de esencia sin diferencia alguna. Las diferencias las crea el humano al hacer diferente cumplimiento; por consiguiente, este es el que le separa o aproxima más al Padre. La parte bruta que acompaña al espíritu, es la materia que este adquiere y que nada más le sirve para hacer su trabajo de progreso; por eso, no te afanes en dar recreo a tu cuerpo, que no le das progreso a tu espíritu, sino que adquieres más materia.   

   Todo cuanto aquí te rodea es materia, ¿por qué no procuras separarte de ella, y con tu pensamiento acercarte a la Esencia, y así coger de su Sabiduría, para comprender lo que viene de Dios, y que a tu espíritu conviene para su progreso? ¿No comprendes que te dejas llevar como hoja que azota el viento, sin tener voluntad y criterio propio para pensar por tu cuenta qué hay de verdad de lo que hasta ahora te han dicho?

   Dios todo lo ve, todo lo oye y todo lo dirige, por lo tanto, a Su justicia nada se escapa: Jesús vino a enseñar el camino y con sus enseñanzas no te embrolló tu inteligencia, que te dijo con pocas palabras como habías de salvar tu alma, amando a tus hermanos que en ello amas al Padre, como no le ofenderás si no lo haces primero a un semejante, porque debes saber que Dios es Inmutable, pero las ofensas que hagas a otros no las deja impunes, así pues, ten bien presente que todo cuando hagas que no te gustaría te hiciesen a ti, es una deuda que adquieres y que más tarde o temprano infaliblemente la tendrás que pagar, sea en esta existencia, sea en otra, y entonces viene la interrogación: ¿Cómo es que yo, siendo bueno, no ofendo a nadie y en cambio todo son para mí contrariedades? Y en algún caso dudáis de la Justicia de Dios, sin saber que estáis cosechando la siembra de ese ayer, por estar en juego esa Justicia Divina y volver a pagar la pena del «Talión».

   Esto os dará la respuesta el porqué esos tiernos infantes a tan temprana edad los veis sufrir tanto en muchas ocasiones; es porque así lo pidieron para cancelar su pasado, que no fue de cumplimiento, ya que el castigo no existe ni tampoco el perdón en la Ley de Justicia de Dios. Por eso, para ser exacta Su Justicia, permite que cada uno pague cuanto debe, que es lo mismo que decirte que el daño que tú hagas a tus hermanos lo tendrás que pagar, porque si te perdonase a ti, ¿a dónde estaría la Justicia que llevaría a cabo con el hermano ofendido? Así obra la Justicia de Dios y si no te cuadra es porque tú no eres justo. En la Tierra vives tu vida corporal para que tu espíritu se pueda purificar, no le pongas trabas, materia, no seas la causante de que éste no se pueda elevar y por esto mismo estar distante de El.

   Si estudias bien esta lección verás claro como ha de ser tu comportamiento a seguir, y comprenderás el sufrimiento a tan temprana edad. Los buenos hortelanos, cultivan muy bien la planta que ha de dar la semilla, para hacer la siembra en ese mañana, poque saben que si buena es la simiente, buena será la planta que nacerá, y así será el fruto que de ella salga. Esto es un ejemplo para ti y para que procures ser buen hortelano de ti mismo que instrucciones no te faltan, pues hay quien se preocupa de que puedas tenerlas con un solo interés, el de ayudarte para que seas esa planta lozana, que ha de dar la semilla, que equivale a decirte que con el ejemplo de tu comportamiento has de dar motivo a que otros te imiten y como tú vayan anivelados.

  De Dios salimos cuando somos creados y después de recorrer mundos, hayamos vencido la tendencia material, volveremos a El, por eso Dios no creó los espíritus de Esencia Pura, porque todos llegarían a ser Dioses como El sin haber ganado mérito alguno.

   Mira, espíritu encarnado que en la Tierra habitas, que puede ser muy corta tu estancia en ella, pero si dejas buen recuerdo con tu comportamiento, con el bien y ayuda que a tus hermanos hayas prestado, ya dejas tu semilla, y es como si presente estuvieses porque tu alma contemplará con júbilo como van creciendo las plantas de la siembra que hicieron de tu semilla y con esto es la más grande recompensa que el Padre Dios otorga a los hijos que bajaron desterrados y supieron cumplir, y dejaran el recuerdo del bien hacer, para que otros también lo pudiesen imitar.

 ES TU PRESENTE, RAMIFICACIÓN DE TU PASADO, Y SERÁ EL FUTURO LA RAMIFICACIÓN DE ESTE PRESENTE.