02 La Filosofía Natural y el filosofar

  Si iniciamos la introducción a la Filosofía desde la definición, de que la Filosofía es la Ciencia que trata de la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas naturales, nos iniciamos en el buen camino de su real significado. Para que la Filosofía sea catalogada como Ciencia, debe de estar apoyada por Leyes inmutables. Al igual como la Teología, como Ciencia que trata de Dios y de SUS Atributos y perfecciones. Por lo que se puede comprender que sin tales Leyes no hay Ciencia, ni Espiritual ni del Espíritu.

  La esencia de las cosas naturales, como formadora y creadora, no es las cosas en sí, sino la que las produce. En cuanto a las propiedades, son las llamadas virtudes y facultades. Y en cuanto a las causas y efectos de las cosas naturales, entra el proceso de la creación en función con su desarrollo de vida, sujeto a Leyes.

  Si tomamos la Filosofía como Ciencia, toda ciencia debe de ser desarrollada por un ser pensante, y también en su orden sujeto a Ley, esto es, el filosofar. Por lo cual, el filosofar con más o menos acierto, dimana precisamente de unas cualidades mentales en orden al desarrollo dentro de la Ley del Amor, en el bien entendido, que todo ser humano según su estado evolutivo, así también será su capacidad filosófica. El filosofar no debe de ser confundido con la exposición de un conocimiento determinado más o menos estudiado, sino una facultad del alma en desarrollo. Tenemos el claro ejemplo de Jesús, como alma con un claro desarrollo en Luz, en su mensaje dándose a comprender por medio de ejemplos, parábolas y metáforas con su filosofar.

  Las ciencias para el hombre, son un elemento poderoso para el sostén y desarrollo del cuerpo y de la inteligencia en la Tierra. Pues tan poderosas como son las Ciencias para el cuerpo lo es la Filosofía para el alma, tanto para estar en la Tierra como fuera de ella.
Podemos decir que la Filosofía natural con su filosofar, son la resultante de la meditación como lenguaje espiritual del Alma. Si la Ciencia es la que busca las cosas, la Filosofía natural es la que las descubre. Por lo tanto, la Filosofía natural no es un método en sí, sino una facultad del alma.

  La función, utilidad y finalidad de la Filosofía, Teología y Metafísica, como aspectos interdependientes de la verdad, son la de ayudar al ser humano a descubrir por sí mismo los eternos interrogantes del porqué existimos como entes inteligentes; el porqué de las diferencias existentes en todos los órdenes en los seres humanos ya desde la cuna, como es el caso de los niños llamados prodigio, y de todos aquellos que sin apenas haber estudiado una determinada materia se comportan como maestros de ella, y que la mera genética y la herencia no son capaces de darnos una respuesta satisfactoria. El porqué de algunas enfermedades e inclinaciones congénitas, que sirven de estudio e investigación a los doctorados. Como así mismo la diversidad de fenómenos llamados científicamente parapsicológicos, etc.

  En consecuencia, responder a los grandes interrogantes del ser humano: ¿Qué somos? ¿De dónde procedemos? ¿Porqué y para qué estamos en este minúsculo punto del eterno infinito, con toda la inmensidad de mundos, universos y galaxias? ¿Cuál es el término de nuestro viaje? Todos estos interrogantes tiene la misión de dilucidarlos la Filosofía, Teología y Metafísica.

Iostako Maraltrix