07 Sobre la Salvación

  La tan traída y llevada salvación, utilizada también como banderín proselitista religioso, visto a nivel científico-espiritual no es mas que liberación o desprendimiento del campo gravitatorio de la substancia, (esencia moleculosa o esencia de materia), adquirida a través del tiempo y el espacio por medio de las encarnaciones.

  Para liberar primero hay que comprender: para comprender hay que visualizar el fenómeno como pensamiento, sentimiento y acción, darse cuenta: y para darse cuenta de nuestra realidad hay que observar libremente, sin apegos ni ataduras.

  Cuando ponemos una buena voluntad en la conciencia, somos conscientes de nuestra conciencia: la observación es limpia, da sus frutos, nos conduce al reconocimiento de la verdad de nuestra realidad. Y desde ese punto de lo que es y somos, iniciamos ese caminar llamado de varias maneras, como SALVACION; LIBERACIÓN: REGENERACIÓN; PURIFICACIÓN; ILUMINACIÓN, etc. Si bien la definición no sea la cosa en sí misma.

  Si la investigación la verificamos desde el plano científico, tenemos que, cualquier acción o movimiento en nuestro caminar produce resultados, traduciéndose en dos movimientos: absorción o materialización, y desprendimiento o desmaterialización. Cuando las acciones humanas son contaminadas y egocéntricas, nos encadenan porque su consecuencia se traduce en absorción de esencia moleculosa, por lo tanto, gravitatoria. Por el contrario cuando son movidas por el Amor, su consecuencia se traduce en desprendimiento y regeneración. Es decir, liberación del campo gravitatorio molecular (esencia de materia), que es lo que nos tiene atados al plano denso, con prejuicios y juicios erróneos.

   En el ser humano se da un tercer estado, que podríamos definir como de estancamiento, en el cual no hay un movimiento definitorio ni en pro ni en contra, (ni frío ni caliente). Y este, por el hecho de serlo es retrógrado, por existir también como temporal su condición moleculosa. Y al mismo tiempo que, en toda vida existe su arquetipo como organigrama correspondiente establecido semejante a una semilla, para dar cada cosa la esencia de su propia esencia en su fructificar, o el igual de su propio igual semejante a su igual de interno a externo.

   Por lo cual, podemos decir sin lugar a dudas, que todo movimiento en la vida tiene su resultante específica dentro de las Leyes inmutables que la rigen, con hechos consecuenciales netamente científicos.

Iostako Maraltrix