24 ¿ES DIOS EXPLICABLE?

  ¿Por qué DIOS no tiene que serlo? EL no se esconde para sus hijos por apartados que estén de EL, pues si no fuera así sería peor que los hombres. Por lo cual, a través de las revelaciones del Espíritu de Verdad, que se han sucedido en todo los tiempos, por SU Atributo de Caridad, ha permitido que se pueda hablar de EL y de conocer sus movimientos en cuanto al hecho de la creación e incluso de SÍ mismo. 

 Y aunque algún maestro de la antigüedad dijo que a DIOS, o el Principio Creador de todas las cosas, no se LE podía explicar, se refería solamente a un aspecto o faceta de EL, pero no en cuanto a sus Atributos en relación con sus hijos.Tengamos en cuenta que, como adelantan las ciencias adelantan las esencias. Y en este nuevo ciclo de transformación terráquea en el siglo XXI, podemos aplicar el dicho: «Adiós mundo por mil años que a dos mil no llegarás, que la verdad pura y clara no se vuelva a predicar».

  Como según la creencia o el estado emocional de cada cual, la palabra DIOS, que es una palabra definitoria del Padre, o Principio Creador Universal, es preciso el observar, el investigador de la Verdad y la Vida, que hay tres formas de definirlo y desarrollar tal significado, dentro del contexto universal, y son las tres definiciones: DIOS – Dios – dios, pues siendo el ser humano, por su dotación de esencia de inteligencia o Alma, la semejanza de DIOS, el PADRE, posee como semejanza el atributo de dios, es quien tiene que empezar  primeramente, por ser testigo en conciencia, internamente, de sí mismo, antes de ser testigo de la manifestación de Dios, como ente desarrollado, e interna-externa -DIOS. 

  Por lo cual, la excusa, con buena fe o no, de que a DIOS solamente se puede explicar con la fe o la mera creencia amparada en ciertos textos llamados sagrados, que ya quedaron lejos, para darle capotazo a la Verdad, no es justo ni de Ley. Porque DIOS es ciencia. La Ciencia del Espíritu; la Ciencia Espiritual cósmica; la Ciencia de los mundos y de la creación, expresada y sujeta a Leyes que gobiernan la naturaleza. Cuanto más, expresado en el dicho: «El reino de DIOS es semejante a una semilla». 
Así pues, que no se engañen tanto creyentes como ateos, que todos tienen que morir al palo de un Principio Creador.

Iostako Maraltrix