37 La imaginación como factor generador

 La imaginación, es un primordial factor generador, en y de las facultades humanas, puesto que activa todas sus potencialidades como expresión de la inteligencia, empezando a manifestarse ya desde la infancia, aún antes de tener formado un criterio general de conciencia del por qué y el como de las cosas que le rodean. Posteriormente, la imaginación como premisa básica, será esta puesta en juego de forma ordenada, por mediación del conocimiento matemático regulador, y el conocimiento intuitivo como expresión resultante en el desarrollo humano.

 Si observamos el poderoso papel que tiene la imaginación en la sexualidad, veremos que está siempre al servicio del humano, en su multiplicidad de necesidades y menesteres, adaptándose a toda forma y condición, y en cuanto a la investigación se refiere.

  La imaginación, a semejanza del libre albedrío, es tanto una necesidad vital, como puede ser al mismo tiempo un peligro, sin la consabida conciencia dentro del orden natural de las cosas, sujeto a Ley. Pues tal facultad imaginativa en el humano ser, tanto le puede remontar a las más altas esferas, como bajarle a lo más bajo del plano denso. Por lo cual, es preciso el reconocimiento, de que las facultades humanas, no son autónomas en el sentido total, sino que forman para su buen ejercicio, de un todo indisoluble e interdependiente, dando a comprender, que el ser humano es en sí mismo una entidad vital esencialmente formada y dotada; es una unidad diversa unificada en su expresión vital, que debe saber reconocer y objetivarse en un todo, como una unidad perfecta dentro de su diversidad.

  Por lo cual podemos apuntar, que la imaginación humana, nos acerca a lo infinito dentro de su cada día más dilatado radio de acción, en conjunto con el conocimiento matemático e intuitivo.

  Hagamos pues un buen uso de todo ello, unificando externamente las facultades innatas, así como lo están internamente por Ley de creación y causa original, para hacerlas cada cual conscientes externamente, y no solamente los títulos materiales adquiridos, por haber títulos sin facultad y facultades sin título.

Iostako Maraltrix