46 Pactos y realidad existencial

  El ser humano, como así mismo toda cosa originada o creada en el ámbito universal, tiene un propósito, un principio y un fin dentro de su desarrollo, como complemento dentro del Súper organigrama cósmico. Por lo cual, nada es excluyente, ni prescindible ni imprescindible, dentro de la Unidad de todas las cosas, puesto que, todo el existir manifestado, visto desde su neutralidad interna, todo es diferente como diversidad, aunque al mismo tiempo, igual como Unidad indivisible, por lo que, estamos y trabajamos en la diversidad, siendo al mismo tiempo Unidad aunque no tengamos consciencia de ello. Pero siendo el caso que nos ocupa el ser humano, bien podemos visualizar la existencia de un hilo fluídico de conexión y contacto con nuestro Origen, llámesele DIOS, PADRE o como sea, que nos capacita para obtener una relación y comunicación, a nivel tripartito: Tanto, con nuestro Principio origen; con nuestro propio orden interno, o con nuestro inmediato ascendente en Luz ante la Ley, como es nuestro Ángel guía protector. Y siendo estos últimos los que ejercen un trabajo con el ser humano, de niñera, nos intuyen en nuestro camino de cumplimiento y desarrollo.

  La vida en el plano físico del ser humano tiene dos facetas: Con pacto y sin pacto, habiendolo realizado espiritualmente antes de encarnar Cuando el espíritu-ser-humano dispone de su libre albedrío, o sea, sin pacto, tiene total libertad de acción, sin que no exista ninguna oposición ni encauzamiento por parte de su Ángel guía protector, pues este solamente puede intuir o sugerir, pero no interferir; como no sean las consecuencia a que terrenalmente se exponga el que tiene libertad de acción.

  Cuando el espíritu-ser-humano decide efectuar pacto de cumplimiento bajo su responsabilidad y libre albedrío, con su Ángel guía protector, generalmente lo verifica antes de encarnar, o sea, en estado de espíritu libre de cuerpo, puesto que, todos aquellos seres, que habiendo tomado una cierta conciencia en su deambular reencarnativo, y se han dado cuenta de su dificultad en el cumplimiento, por causa de las solicitudes de la materia, (y por sus agregados moleculares de esencia de materia, que como egos originados a través del tiempo y el espacio por la pluralidad de mundos de descenso, como en este último mundo de materialización denominado planeta Tierra, en sus sucesivas reencarnaciones), viendo su reincidencia en los actos contaminados una y otra vez, muchos deciden pactar con su Ángel guía protector en el plano espiritual antes de encarnar o tomar cuerpo, como ayuda y garantía de cumplimiento en este plano de nuestro existir existente corporal.

   En el ámbito universal, unas cosas van delante y otras detrás, y como el Principio fundamental de nuestra inteligencia, sabía de antemano, que íbamos a tener gran trabajo en el estira y afloja entre las dos tendencias o componentes que conforman nuestro espíritu-ser-humano, estableció que no nos podía dejar solos con nuestro libre albedrío, por eso permite que sus hijos que ya han andado parte del camino, ayuden a aquellos que les falta buen trecho, y estos son nuestros Ángeles guías protectores y tutelares, que nos acompañarán en nuestro caminar de desarrollo.

   El pacto espiritual con nuestro Ángel guía protector, consiste, en haberle cedido el libre albedrío, bien sea en parte, por cumplir en aquellas situaciones en las que uno se haya elegido, o bien total, para que el guía tenga libertad de acción, para el hacernos variar el rumbo, por medio de contrariedades, enfermedades u otros, cuando no cumplimos  lo pactado. Puesto que todos, sin distinción, antes de venir prometen cumplir, pero no todos traen pacto contraído, si bien actualmente dada la situación del cambio evolutivo que tiene que hacer el mundo, y el progreso de los espíritus, muchos cuando vienen a nacer, vienen ya con pacto contraído. Siempre teniendo en cuenta, que los pactos pueden ser diversos, según el estado de desarrollo y misión elegida a cumplir.

   Por lo que, la mayor dificultad en la comprensión de este importante evento existencial, como es el pacto espiritual, consiste precisamente en que al tomar el cuerpo, perdemos conciencia de nuestros estados y andanzas anteriores en otras existencias, cosa que, si efectuamos un examen retrospectivo de nuestra propia actual existencia, investigando los hechos en ella acaecidos, que son de los que podemos tener conciencia como memoria, para ver los sutiles hechos que nos hicieron cambiar el rumbo en nuestras decisiones, y si cuando íbamos desarmonizados en la Ley del Amor, tuvimos el percance que nos hizo retroceder, meditar, sufrir consecuencias, o bien que nuestros planes viables se nos esfumaron o no fueron posibles:

 Y si observamos al mismo tiempo toda la multiplicidad de diferencias existentes, tanto psicológicas como de nacimiento, están fuera de toda lógica en cuanto al Atributo de justicia se refiere, si no trabajamos o experimentamos con el concurso de una visión esotérica o espiritual, explicativa a tales causas, pudiendo de esta manera el indagar sobre nuestra propia realidad o situación psicofísica, como se puede dar en muchos casos, por ejemplo:

__ Cuando vemos y observamos en vista a toda la serie de hechos vividos hasta el presente, como si lleváramos en muchos momentos a cuestas un gafe, que nos hace variar el rumbo aunque no nos guste, viendo en las cosas que nos suceden, que la cosa no va en orden con lo que normalmente se da o se espera, o debería de ser, o se consigue. Y es que ahí está o puede estar la acción de nuestro Ángel. Por eso es bueno, y yo diría imprescindible, la observación de los hechos en nuestra propia existencia, no solo para darnos cuenta de qué pié cojeamos, sino de que estamos inmersos en dos mundos definidamente paralelos, uno invisible, y otro visible del que participamos activamente y tenemos una inconsciente conciencia, al no participar al mismo tiempo del mundo invisible que mueve los hilos.

  Como podemos captar, los hechos a observar son explícitos, implícitos, sutiles y múltiples, para descubrir en qué estado nos encontramos encima de la cuerda, sea esta floja, media, o tirante, para saber quien sopla y de donde viene el viento.

  El que subscribe, como un navegante en mar embravecida, después de andar en escollos y remolinos, necesitó treinta años en tomar una real consciencia de su situación, con la acción reiterada del guía, para meditación y descubrimiento de su realidad existencia pactada. Por lo que no dice en este orden, nada que no haya vivido y experimentado por sí mismo como instrumento en jaque. Todo natural dentro de lo existencial. Pues, como un vulgar e infra homo sapiens que come y bebe como los demás, no está exento de resbalón, pues mientras estemos revestidos del cuerpo-pasión-sexy-gravitatorio, estaremos en la tabla resbaladiza, para no tener que bajar la guardia.

  A todo lo dicho: ¿cómo contactar? ese es el gran reto universal, pues siendo la primera puerta de enlace nuestro orden interno, para tomar conciencia. Mas, como esto es en muchos dificultoso por la materia sutil o grosera envolvente, tenemos el apoyo de la segunda puerta de enlace o contacto, que pasa a primera con el toque de conciencia como fiel regulador de nuestros actos, para que el ser humano tome conciencia de la primera como orden interno, y esta segunda que pasa a primera es el Ángel, que por el Atributo de Caridad se dispuso, y se dispone en muestra ayuda.

  Dejando de lado en este momento, todo lo que son o pueden ser facultades psíquicas o mediumnicas, que sirven de contacto o enlace con el mundo espiritual o invisible (no significando con ello el ser ni mejor ni peor), nos podemos centrar en el común general de todos los humanos, para despertar a la realidad de los mundos paralelos dentro de la Unidad: Pues una de las formas más comunes en el ser humano, puesto que en este sentido no existe diferencia, es la acción del Guía a través de videncias, llamadas sueños, o bien diríamos mejor, videncias cuando estamos en el descanso o durmiendo. Todo ello para que nos acostumbremos a la meditación y el desarrollo de los símbolos o imágenes, que como mensaje se nos pueden transmitir, indicándonos el cauce por el que va nuestra vida. Tanto es así que, todo aquel que en el estado del sueño se comporte o reaccione agresivamente, bien sea aporreando, disparando etc., es que no está todavía preparado para sacar la cabeza a la Luz; y esto es una prueba del nueve que todos pueden ejecutar en sí mismos, sin trampa ni cartón.

   Por eso es importante, que cuando tenemos recuerdo de una tal videncia, nos la apuntemos o la rememoremos para que no se nos olvide y la podamos meditar e interpretar. Muchas veces tenemos la videncia pocos momentos antes de despertar, para que nos sea más fácil al levantarnos rememorarla o escribirla para que no se olvide, pues si divagamos o nos distraemos se esfuma. Aunque puede haber algunas tan importantes y tan impactantes que no se puedan olvidar jamás.

   Si en algo se ha podido contribuir al esclarecimiento de tan importante evento, de nuestros Ángeles guías, como del pacto que tengamos contraído, o no, lo daré por bien empleado.

Iostako Maraltrix