51 ¿Qué es lo que prima?

  El ser humano en todos los tiempos, ha buscado e indagado sobre lo para él desconocido, por medio del lenguaje espiritual, que es la meditación, como ejercicio de la facultad del alma. Por eso han existido y existen una variedad de medios útiles, por cuanto promueven una atención y superación, más allá de las meras pasiones como tendencias egoicas humanas. Siendo tales medios hábiles, toda una gama de sistemas, sean estos dietéticos, religiosos, ejercicios posturales como el yoga, mentalistas, filosóficos, etc. por lo que podríamos aplicar aquí en última instancia, el pensamiento de que, «todo es justo a los justos, mas a los injustos nada es justo»:

  Habida cuenta, que más allá de todo hecho o acto meritorio de cumplimiento que sea hecho por medio de la voluntad, independientemente del desarrollo alcanzado, existe la última resultante resolutiva, como hecho natural establecido, que es el denominador común de la Luz, por grados, pues esta no es posible obtenerla a no ser por el cambio psicológico efectuado por el ser humano, en orden a su madurez obtenida por medio del conocimiento de sí mismo, y su consabido desprendimiento de las capas de materia adheridas al alma, que como tendencias originadas por medio de los actos contaminados o negativos, son todavía estos agregados que como yoes en acción, piensan por nosotros mismos utilizando la mente como vehículo, para su expresión, puesto que tales agregados de esencia de materia, no tienen la facultad de pensar por sí mismos, como no sea utilizando la mente para ello.

  Por lo cual, en definitiva, siempre es el alma la responsable como Luz, vida e inteligencia, pues siendo esta, la que dejándose dominar del yo-ego (como esencia de materia acumulada), es actúa como responsable, pues es ella la que tiene la misión de regeneración como mandato implícito.

  Por eso es muy importante, tanto el visualizar como el comprender cuando uno piensa, que es lo que piensa o produce el pensamiento, puesto que todas las acciones humanas, aunque sean estas positivas como actos meritorios de cumplimiento, como el ejercicio de toda la gama de dones y facultades psíquicas y mediumnicas desarrolladas que puedan manifestarse por medio de mensajes, profecías, curaciones, etc., no tienen por qué ser todo esto una garantía en el desarrollo psicofísico del espíritu-ser-humano, si no va al mismo tiempo acompañado del conocimiento de sí mismo, con la consabida disolución de sus agregados moleculares como yoes en acción, cosa esta que es, tanto necesaria como imprescindible con una buena voluntad en la conciencia, el efectuar, previa contemplación, reconocimiento y resolución, y finalmente su desprendimiento, utilizando la invocación si cabe al Supremo Hacedor para su disolución.

   Si se comprende dentro de la justa Ley, que nadie puede cumplir por otro, ni pagar o cancelar, ni desprender o regenerar, entonces justo es también asumir, que el denominador común en todo acto de desarrollo, se traduce individualmente, en grados de Luz, que como resonancia magnética, abarca su intensidad correspondiente en el espacio, ejerciendo en forma caritativa, su halo de comprensión y desarrollo en su propio ámbito.

   Por todo ello, nos dará una visión en Ley y Justicia, que la llamada salvación, no es ni puede ser solamente una cuestión de fe o creencia, sino el salvarnos de nosotros mismos en cuanto a nuestros propios vicios, pasiones o malas inclinaciones y actos delictivos, que hemos adquirido a través del tiempo y el espacio en sucesivas encarnaciones.

Iostako Maraltrix