63 Orden Natural y Existencialismo

  Toda la diversidad de vida como realidad universal, está dentro del orden natural de las cosas, siendo esta independiente de si se interpreta o no, de si se comprende o no, está ahí, «ser ahí», y aunque sea el humano el que lo perciba, el problema siempre es y será en todo caso, del humano, que no llega a comprender la vida y sus Leyes que la regulan para el gobierno de la naturaleza, pues aunque parezca que ésta sea contingente, siempre prevalece el orden dentro de su organigrama universal.

  Este orden natural, no tiene por qué ser ordinal o cardinal, sino que tiene su natural existir en la naturaleza, en su orden independiente, con arreglo al proceso evolutivo: Por ejemplo, hablando en líneas generales evolutivas, ¿por qué el orden natural en la naturaleza de este mundo, nos ha dado mosquitos u otros, que pican y nos transmiten enfermedades? Porque están dentro del orden natural evolutivo humano, puesto que, los humanos, también pican y se pican unos a otros; o sea, la humanidad tiene en líneas generales, lo que necesita o se merece, dentro de su orden evolutivo, y para desarrollo de la inteligencia en la Tierra, por eso están también las ciencias para que investigue y se espabile en su existir existente corporal.

   El «ser ahí» como punto básico demostrativo óntico-ontológico, comprende de forma interdependiente dos preeminencias:
–La preeminencia óntica como ser determinado por la existencia «ser ahí».
–La preeminencia ontológica como ser existente en transformación como esencia y pensamiento en su existir existente, en el «ser ahí», como «expresión concreta  de unidad de vida y creación».
Exigiendo a su vez, esta «unidad dualista de vida», del ser ontico-ontológica de la esencia y la existencia, una demostración de que la existencia precede a la esencia, al tomarse la existencia, como primer punto de investigación científica, para la demostración posterior de la esencia como pensamiento y ser,  en el  «ser ahí», como 
arquetipo evolutivo existencial básico, semejante a una semilla.

  Todo lo que está dentro del Orden natural de las cosas es existencial-ismo-ista. Es decir, puro existencialismo. El existencialismo es connatural con la existencia, el existir y lo existente, y los tres tienen su complementario, como muchas cosas dentro del corpóreo existir existente universal.

  El orden de la naturaleza con sus Leyes y fenómenos naturales, nos da el fundamento del existencialismo. Porque de ese ORDEN NATURAL DE LAS COSAS, lo mismo deriva, tanto el veneno que mata, como el bálsamo que cura. Tanto lo uno como lo otro nos exige el ejercicio de la conciencia natural para poderlos armonizar en nuestro existir existente; porque a nadie se le ocurriría tomar cicuta o similar de forma indiscriminada. Como también el bálsamo exige el mismo ejercicio meditativo:

  De todo ello se deriva un equilibrio evolutivo existencial en sus dos fases de vida, que son, el existir existente (corporal), y el existir del no existir de nuestro existir existente. Pues sin equilibrio derivaríamos a un existir complementario de nuestro existir existente, o sea hacia el no existir de nuestro existir existente.

  Por tanto, el existencialismo es Afirmación. Sin afirmación de algo existencial no hay existencialismo. Aquí tenemos la pregunta ¿Cual es el complementario de la afirmación? ¿No sería la Negación? Entonces tenemos que el existencialismo debe de contemplar tanto la afirmación como la negación, o sea tanto el existir como el no existir. 

   Pues en este mismo orden de cosas, tenemos la idea del caos como desorden, que el ser humano ya la tiene establecida como cosa natural,  puesto que la basa en los llamados cataclismos por los que pasa y ha pasado la Tierra, como así mismo, la depredación del más fuerte, y las pandemias naturales por las que ha pasado, dentro del espacio-tiempo-cambio. Así pues, la síntesis entre el orden y el caos como desorden, es la lección a aprender por el humano, en el existir de su existir existente corporal.

  El fundamento primigenio existencial, como Idea existencialista, se originó en el primer EXISTIR. O sea, en el existir inexistente de nuestro propio existir, donde todos y todo éramos una sola cosa. El 2º Existir, cuando es formado y creado nuestro propio existir, como una unidad dualista en transformación. El 3er EXISTIR, cuando nuestro existir forma una trinidad con lo tangible corporal, para dar transformación al existir de nuestro propio existir, en su nueva fase de vida, con su existir existente. Y el 4º EXISTIR, cuando retornando a nuestra fuente original, existiendo en nuestro existir existente corporal, pasamos al existir del no existir de nuestro existir existente, con el Existente existir de nuestro existir, ontológico, en Luz Divina Inteligente. 

  El existencialismo es connatural con la esencia, la presencia y la conciencia. Son tres factores fundamentales para la comprensión del origen, las obligaciones y el destino existencial.

  La ESENCIA original como fundamento y origen bipolar (dualidad inmanifestada), genera a su vez la Polaridad (dualidad manifestada) como manifestación de la  Suprema Presencia o manifestación de SU Existir Existente en Potencia de SU propia Esencia, para que la PRESENCIA en lo manifestado universal, como Existencia en SU Existir Existente, contemple la ESENCIA y esencia; el pensamiento, y la conciencia, en el humano desarrollo existencial.

  La Cosmología y Cosmogonía, son concordantes, coadyuvantes, y    complementarios con el existencialismo. Pues todo lo existente en el plano  tangible o existencial en su existir existente, forma parte del mundo  VISIBLE como presencia.   El pensamiento y la conciencia, representa el   mundo INVISIBLE VISIBLE, como aspecto mental que se ve internamente en la mente, aunque todavía no se haya manifestado en el plano o mundo VISIBLE o existencial tangible.    Y por último que es el primero, que es el mundo INVISIBLE, el de la Esencia Original Bipolar, que manifestó a través del segundo (INVISIBLE VISIBLE) el tercero que es el VISIBLE,  o sea, la existencia en desarrollo en su existir existente. 

  Si toda idea existencial o existencialista, la asumimos en base al arquetipo existencial básico, podemos verificar un desarrollo óntico-ontológico, desde la existencia y la esencia, y desde la esencia a la existencia. Y este arquetipo existencial básicoes la semilla. La semilla como esencia siempre va recubierta de la materia que nos da la visión de existencia.
__ ¿Qué es lo que fructifica? Pues la esencia a través de la existencia como existir existente.
__ ¿Qué es lo que se pudre o desaparece? En este caso no es la esencia que fructifica, sino la existencia como forma, para dar nueva existencia con la planta, dando paso a la esencia de su propia esencia, y de esta manera, digamos que se hace a sí misma, al dar la esencia de su propia esencia sin distorsión, dando el igual de su propio igual.
No así el ser humano que muchas veces distorsiona su propio arquetipo existencial básico, y en vez de dar el igual de su igual semejante a una semilla, da el no igual de su igual, al haber deformado su  arquetipo existencial básico que es amor-vida.

   El tema de la muerte del existir existente corporal, debe de ser enfocado desde un plano universal, no solamente humano. Por lo tanto, si aplicamos el principio existencial de la semilla, por la cual comemos todos, la muerte no es nada más que una fase de la misma vida. Veamos: Si la semilla no se pudre (muere literalmente hablando), no resucita la esencia de vida que estaba encerrada en su cuerpo de unidad. Así pues, visto desde este punto de vista científico, si no hay muerte no hay resurrección de nueva vida, para dar vida a la propia vida.
Entonces podemos argumentar, en relación al ser humano, que si no mueren los vicios, pasiones y malas inclinaciones, no puede resucitar a una nueva vida de perfeccionamiento, en el existir de su existir existente corporal.

   Si la Ley es macro-micro, entonces dicha Ley no es exclusiva para una sola forma de vida. De alguna manera a semejanza se expresa en todo lo creado. Por lo tanto, el ser humano también participa de tal Ley universal semejante a una semilla con sus procesos.

Iostako Maraltrix