64 Filosofando sobre el Tiempo

Consecuencias filosóficas, en base al establecimiento del tiempo, en las cuestiones morales; filosóficas; teológicas y metafísicas.

  Cuando se filosofa desde el tiempo, tenemos una visión parcial,  puntual o concreta. Y cuando se filosofa desde la eternidad del tiempo, las connotaciones filosóficas no están ancladas en el tiempo, son atemporales; se inician desde el origen, y todo el hacer o no hacer como cumplimiento, se efectúa en base a la relación de semejanza que tenemos con el Principio fundamental de nuestra inteligencia o con el origen Creador.

  Cuando el ser humano establece una condición, una meta y un devenir en su mente, automáticamente establece el tiempo, y en base a el tendrá la resultante filosófica y también psicológica (y esto no significa ningún juicio peyorativo).
   Cuando estamos aprendiendo las lecciones que nos auto imponemos por nuestra forma de obrar, bien  sea en esta existencia o reencarnación, o en las anteriores, estamos al mismo tiempo desprendiendo «agregados de esencia de materia», que son tiempo. Pues, mientras existan en nosotros «agregados de esencia de materia» en nuestro desarrollo, existirá el tiempo, porque «estos» también se agregaron y desarrollaron a través del tiempo. Y todo lo que se adquiere o plasma a través del tiempo, también a través del tiempo se desprende y transforma, por estar esto dentro del Orden Natural. Aunque la mente no piense en términos de tiempo, en el desprendimiento sí lo hay, porque representa un proceso en la propia vida.

  El libre albedrío se desarrolla en el tiempo, porque es la opción que tiene el ser humano, de volver a su origen de donde procede, más tarde o más temprano, y esto  evidentemente es tiempo. Por eso, el libre albedrío consiste en cumplir  o no cumplir con nuestro orden interno que es amor, o sea, más tarde o más temprano, con todas sus consecuencias ante la Ley de Causa y Efecto.

  ¿Por qué existe el tiempo en este mundo? Porque en el, cuando nos hallamos en materia, disfrutamos parte de Luz del Creador y parte de tinieblas. Y donde hay opuestos hay tiempo, porque con estos se genera el tiempo. Los hermanos de Luz alcanzada, como están libres del peso de la esencia de materia, para ellos no existe el tiempo.

   El cumplimiento no se busca, surge para ser realizado. Es el conocimiento de la verdad que nos hace libres, el que confirma el cumplimiento. Caminante no hay camino, se hace camino al andar. En el andar no debe de introducirse el tiempo. El que busca el camino para andarlo está andando con su ignorancia en el tiempo, o en lo que terrenalmente llamamos tiempo.

  La primera disquisición a tener en cuenta es, de que, cuando decimos tiempo, indisolublemente tenemos que añadir el espacio, puesto que no puede existir el uno sin el otro, ya que el espacio-tiempo está delimitado a partir de dos puntos en el espacio, dentro de su dimensión correspondiente. En el Espacio-Tiempo, existe un tercer factor que es el Movimiento, puesto que, el movimiento originado en base a dos puntos en el Espacio o Vacío Mental, genera el Tiempo como proceso evolutivo, ya que no existe movimiento dentro de lo existencial manifestado universalmente, que no esté sujeto a un determinado proceso evolutivo.

   En nuestra existencia, o existir existente, podemos filosofar, tanto el pasado como el presente y el futuro sin problemas. Por la sencilla razón de que somos en el presente en relación como nos hemos movido en el pasado. Y seremos en el futuro como nos movamos en el presente. ¡Pura Ciencia! Pero también es verdad, que somos en el presente, psicológicamente hablando, tal como nos movemos y nos realizamos en el presente eternamente cambiante. Por lo tanto, si nos remontamos mentalmente al plano de la Causa sin causa, o sea, si vemos nuestra temporalidad desde ese plano metafísico, no existe ninguno de los tres como proceso, por no existir el tiempo. Pero ¡Atención! siempre existirá el Supremo y Creador Absoluto, como el Eterno Presente en todo. Y nosotros como parte integrante del TODO, en el Eterno Presente.

  En lo inmediato existencial, según lo mental, filosofamos de una manera, pero cuando se filosofa desde lo Eterno, filosofamos de otra. Ahora bien: ¿En qué punto de esta realidad nos encontramos mentalmente cada cual en Ley y Justicia? Esta es para muchos la gran incógnita.

   El futuro, del espíritu-ser-humano en su desarrollo, puede ser modificable desde el presente, pero nunca desde el pasado. Porque las consecuencias contaminadas del pasado acumuladas en el presente, las tendremos que asumir en el presente hasta que se disuelvan. Y lo que modifiquemos en el presente será nuestro futuro. Por eso, todas las consecuencias habidas y por haber, se inician, trabajan y organizan existencialmente desde el Eterno presente.

   Podemos establecer conceptualmente el Tiempo, bajo los siguientes aspectos:

__ El Tiempo como materia.
__ El Tiempo cronológico.
__ El tiempo psicológico.
__ La Eternidad del Tiempo.

__ El tiempo en base a la materia, es un proceso existencial y de naturaleza, sujeto a Ley y que no podemos eludir. Observando algunos ejemplos lo podemos percibir como un movimiento cíclico: Nacimiento­Crecimiento-Plenitud-Decadencia: Si plantamos por ejemplo una simiente sea cual sea, no podremos pretender recoger sus frutos hasta que esta no haya hecho sus procesos en el tiempo. Si un ser humano en su existir existente desea adelgazar por haber engordado lentamente, también por el mismo proceso en el tiempo deberá de adelgazar. Esto es en consecuencia el Orden Natural en lo temporal existencial.

  Si analizamos la materia en su aspecto humano más sutil, tendremos precisamente la esencia de materia e imponderable de la que fuimos creados, y los posteriores agregados de esencia de materia como esencia moleculosa, causado por las acciones contaminadas que el ser humano haya ido efectuando a través del tiempo-espacio por medio de las reencarnaciones. Por lo que podemos indicar que mientras exista la materia, tanto sutil como densa existirá el tiempo. Por lo cual, en todos los casos y estados, la materia es gravitatoria por estar sujeta a la Ley de gravedad, y con su proceso de liberación en el tiempo.

   El tiempo cronológico es naturaleza, por lo tanto no nos podemos librar de él, ya que a través de él efectuamos nuestro desarrollo. El tiempo cronológico, por ejemplo, no interfiere ni nos divide en el ciberespacio (Internet), puesto que podemos conectarnos a la hora que nos convenga sin obstáculo.

  El Tiempo cronológico es lo que terrenalmente llamamos tiempo. Según el Orden Natural de las cosas, viene dado cosmológicamente, puesto que está enmarcado en base a la Luz y la oscuridad, en cuanto al reloj natural en relación con el Sol en el movimiento astronómico.

  En el ser humano tenemos el fenómeno del tiempo psicológico, que él mismo lo crea, estableciéndolo mentalmente como pasado y futuro, y a eso no necesariamente estamos atados u obligados, puesto que todo creador puede modificar su propia obra. Podemos estar y de hecho estamos existencialmente como materia, en el tiempo como proceso, pero no obstante al mismo tiempo podemos estar mental y psicológicamente liberados de el: No yo; No tiempo. Es decir, que nuestras acciones no están sujetas a ganancia o pérdida.

   El origen del temor como amor-pasión = tiempo.  El tiempo no solamente puede ser mental-psicológico, sino también existencial, ya que, en lo existente corporal, estamos liberando, desprendiendo y transformando, la esencia moleculosa o esencia de materia que envuelve la Luz del alma, y que es nuestro trabajo en el desarrollo del ser.

  El espacio-tiempo, son solo conceptos inteligentes con propiedades y características también de tipo inteligente, Puesto que  la energía no origina el espacio-tiempo, sino su manifestación. Pues a partir de dos puntos manifestados como creación en el espacio, se origina el espacio-tiempo, como condición arquetípica condensada, sujeta a transformación y cambio, en el espacio-tiempo-cambio de su genuina eternidad.

  Y tenemos el aspecto metafísico, al decir que el tiempo no existe, precisamente por ser Eterno. O sea, la Eternidad del tiempo.

  Sobre estos aspectos del Tiempo dentro de la realidad de la vida, es importante el reconocer y admitir el valor que corresponde a cada cual, vistos como una Sola Unidad.

  Vivimos, pensamos y cumplimos en el tiempo, en Lo Infinito atemporal en SU Eterno presente.

Iostako Maraltrix