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20 Prolegómenos de lo Real-Vida-Verdad

   Si tomamos como Verdad, todo cuanto existe en el infinito existir, como Hecho existencial, la Verdad como Realidad surge de la propia vida; siempre ha sido así y siempre lo será como axioma existencial básico. Y su exponente universal lo podemos ver y observar en la semilla que nos da de comer.
  S-E-M-I-LL-A = 6 = Transformación  ¿Que nos sugiere? que si la semilla no es puesta en estado de transformación (6) al ponerla en la tierra, no da vida.
VIDA = 4 = VIDA   Esto apunta a, que sin unidad (1), dualidad (2) y trinidad (3) previas, la vida (4), no surgiría objetivamente.
   Lo que no captan nuestros sentidos puede ser natural y real, pero si no lo cataloga nuestra mente ¿de qué sirve que sea natural y real, si no nos sirve en nuestro desarrollo psicofísico? El manjar que nos alimenta es el que nos llevamos a la boca mental. Y aunque todo sea lo mismo visto desde su neutralidad interna, lo que nos llevamos a la boca mental es lo que puede ser catalogado a nivel de conciencia, pues de no ser así, por Ley de Justicia no se asume lo real del alimento en puertas, ya que todo es visto según el estado de conciencia, para su alimento.
  Para la investigación de la Verdad de la Vida, es un elemento valiosísimo, la Cábala numerológica, puesto que el número existe en base al punto originado como existir en lo universal.
  Todo lo universalmente originado y su desarrollo, tiene proceso, puesto que no existe nada en el universo, que no se haya originado sin proceso alguno, por lo cual, los procesos (9=procesos) como significado, también nos dan el número. Si plantamos cualquier semilla tendremos unos procesos por medio de los cuales fructificará y así todo.
  Pues de la misma manera que todo tiene proceso, también lo es de forma inteligente, porque no puede ser de otra manera. El universo fue pensado y originado. Y si el número es originado a partir del punto en el espacio, razón de más para estar en lo cierto, puesto que existen infinidad de puntos en el espacio, aunque metafísicamene todo sea unidad como vida. Y para demostrar que el punto como primer origen existencial tiene validez, no tenemos más que aplicar el método de eliminación en su proceso de retroceso, eliminando mentalmente todo aquello que observamos a nuestro alrededor en el universo, puesto que, todo lo originado, como proceso, tiene la propiedad de ser eliminado mentalmente. Así pues, podemos eliminar tanto la naturaleza, el mundo en que vivimos, todo los mundos, galaxias y demás, mentalmente, hasta llegar al primer punto a partir del cual tenemos el número como unidad (1), y aún más allá antes del existir (O).
  La verdad como Hecho existencial es una cosa, y la verdad como apreciación y criterio es otra: Pues en «este» mundo que habitamos, afortunadamente ya podemos decir «este», puesto que reconocemos la existencia de una pluralidad de mundos, por la diversidad de ellos catalogada. Otra cosa es el descubrir su habitabilidad. Por lo tanto, como puntos en el espacio, tenemos el tiempo como recorrido entre dos puntos.
  El punto como cosa originada no es una abstracción mental, sino una realidad como Hecho existencial, siendo esto una verdad demostrable, a menos que, metafísicamente nos situemos más allá del existir, y veamos ilusoria cualquier manifestación, y no le demos la cualidad de punto existencial, pues entonces negaríamos la relación espacio-punto-tiempo, como medida y su relación con los demás puntos.
  Al retroceder mentalmente hasta el primer punto en el universo, no lo hacemos solamente sobre la base imaginativa, sino por la conciencia que tenemos del punto que habitamos como Hecho existencial, y los puntos que tenemos catalogados. Y por analogía experimental de Ley y Justicia, puesto que la Ley en base al movimiento y proceso lo abarca todo. Si un proceso tiene un retroceso, de la misma manera todo lo demás. O sea, no partimos de una acción solamente imaginativa, sino de una premisa existente como es el mundo en que habitamos como unidad (1) o punto en el espacio. Por lo tanto, no podemos dividir la trilogía del Hecho-Verdad-Realidad, dentro de la propia Vida, por formar parte de la misma Unidad.
  Todo lo originado universalmente como punto en el espacio, lo es en base a un proceso, y como no todos los procesos son igual, tenemos el número, sea como punto en el espacio, o bien como proceso.
   Según el orden natural de las cosas, y en relación al sistema evolutivo como proceso, actualmente desarrollado en el mundo en que vivimos, sujetos a espacio-tiempo-cambio, el ser humano tiene necesidad de concebir el número en cuanto a proceso. Así pues, tenemos dentro de un orden general, los nueve (9) procesos explicitados en el máximo exponente reflejo ejemplar de semejanza, como es el humano, en sus meses de gestación, dándonos el número nueve 9 = procesos, significando nueve lunas: Quedando cuatro lunas más, representando de esta manera, la VIDA = 4= VIDA en movimiento en el planeta Tierra, completando las trece (13) lunas completas que son necesarias, para efectuar el ciclo de vida que da la Tierra alrededor del Sol (13 = 4):

   Cosa que el humano se desvirtuó del orden natural, como son los trece (13) ciclos naturales o trece (13) lunas como orden natural planetario, y puso doce (12) ciclos como meses del año. Y sabido es como influyen los procesos de 28 días en las menstruaciones, pues los  nueve (9) procesos de gestación son nueve (9) lunas, en generasl, porque este es el orden que nos corresponde según nuestro estado evolutivo planetario. De aquí viene también, que el número nueve (9) según las Cábalas psicofísicas Cristianas, tenga el significado de procesos. Y en las Escrituras Bíblicas el 9 representa el número de hombre, adoptando la Llave de la Ciencia que Jesu-Cristo reclamó encarnado en la Tierra, en esta última fase de donación redentora. Pues si aplicamos la sabiduría del susodicho 666=18=9, nos dá el número de hombre, que durante tantos siglos la iglesia heredada y manipulada tuvo oculto, al no dar paso a la Sabiduría implícita en la revelación, con la Llave de la ciencia, entreteniendo de esta manera a las inteligencias; y en el sigló XXI=21=3 (2025=9=numero de hombre) todavía sin enseñar en los colegios la sabiduría con la semilla, aplicando la Llave de la ciencia cabalística, por el imperativo predicacional religioso en todo orden.
  Por lo tanto, bien nos podemos remitir al proceso como número, y al número como proceso, en relación con el vivir, que ni tiene ni puede tener contradicción dentro de su orden natural.
   Si investigamos el por que de los dígitos numéricos, tenemos que son diez (10), contando desde el cero (0) al nueve (9). Formándose el diez (10) como repetición, dándonos la primera dualidad con sus dos dígitos. Ya que el diez (1O) en este caso, como Unidad de Esencia originada, se forma con el cero (O) como Esencia original, y el uno (1) como unidad. Viéndose en lo originado universal, el cero inicial como esencia interna (O), y el cero O del 1O como Unidad de Esencia, que si juntamos los dos OO nos da infinito en su dualidad de esencia. Como también, visto en la unidad (1) externa originada en el hijo, a partir de los nueve (9) procesos de veintiocho  días. Y si los sumamos ya tenemos el diez en puertas 28 = 10 = 1 dándonos la unidad (1) originada en el hijo planetario, como punto en el espacio.
  Según esto podemos observar, el por qué el sistema métrico decimal fue adoptado generalmente, por reflejo y ósmosis universal, puesto que el Principio Creador, originó las mil y una cosas, al manifestarse en Unidad de Esencia (1O), que representa en la semilla la flor, y que a partir de tal Principio de Creación activo (1O), una vez ha verificado sus procesos, se genera vida de su vida, y esto son hechos en cuanto a la semilla, dentro del orden natural de las cosas.

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