02 Investigación EN POS DE LA VERDAD

         Puntos básicos en la investigación EN POS DE LA VERDAD     

  A lo largo del proceso histórico de la humanidad, se han ido desarrollando todos los diversos aspectos correspondientes al ser humano, quedando plasmados los conocimientos de la Verdad de la vida en sus diversos órdenes a través de unos y otros maestros de Sabiduría, descubriendo y dando respuesta a los grandes interrogantes de nuestra propia vida existencial evolutiva, a saber:

   ¿Quién eres?
   ¿De dónde procedes?
   ¿Por qué estamos, o nos han traído aquí?
   ¿Para qué?
   ¿A dónde debemos marchar?

   Como así mismo de la sutil manifestación del Origen Creador, y del origen del ser humano con sus obligaciones como ente existencial evolutivo, y su destino.

   Al correr del tiempo se han ido consolidando los dos grandes enfoques o tendencias en la Verdad, establecidos como Doctrina:
   La Doctrina del CENTRO, y La Doctrina del VACÍO.
   Y estas dos se complementan en sí mismas. Pues la una sin la otra no puede abarcar el conjunto de la realidad total.

   La Doctrina del VACÍO, es el enfoque panteísta de la Vida. Tenemos el ejemplo de los maestros antiguos originarios del sistema Taoísta o del Tao. También el Budismo se enfoca en este sentido. Este enfoque no presenta un Creador y Padre representativo como Centro de LUZ.

  El enfoque de la Doctrina del CENTRO, aunque no se vea tan profundo, es en lo general más útil, como asequible. Es el que presentó Jesús cuando dijo: «Padre nuestro». Estaba presentando un «Principio Creador o Padre, con SU Centro de LUZ representativo»; y por tal causa, es «la forma de SÍ mismo». Pues EL no teniéndola, las tiene todas. Pero no obstante tiene la SUYA propia, que es la que LE hace SER representativo de la semejanza de SU Propio Amor. Y que sus hijos tienen la semejanza de SU Amor, por su chispa de esencia de inteligencia con la que son creados y dotados.

  La visión conjunta de este enfoque dualista de la verdad, nos tiene que dar al mismo tiempo la comprensión de que los dos enfoques son parte intrínseca de una misma realidad: A semejanza de una semilla, que si no existiese su dualidad interna, no fructificaría.

  En la investigación EN POS DE LA VERDAD, el ser humano en general ve las cosas y los eventos, como unidades parciales, no encadenadas, y debe de ir tomando conciencia de la UNIDAD como un Todo. Eso quiere decir, que en su indagar con esa «unidad parcial», y que como ejemplo se podría plantear como «Tesis», y esta no puede prosperar si no se desarrolla o se afirma a través de la dualidad, que en este caso sería su «Antítesis» como opuesto complementario: Eso no quiere decir que una verdad como tesis, deba de tener forzosamente su antítesis, pues los hechos en sí mismos, no tienen ni tesis ni antítesis: Si salimos de nuestra casa y vemos la calle mojada, decimos: cuando el suelo está mojado, es porque ha llovido o han regado. Esto como afirmación no tiene antítesis, es un hecho y nada más. Pues solamente en las interpretaciones al margen pudiera haber tesis y antítesis, del porqué tal o cual cosa ocurrió.

  Si pasamos posteriormente a la resultante Trinitaria como «Síntesis», que en este caso sería la Trinidad o Unidad como un Todo, entonces tenemos: Unidad; Dualidad; Trinidad (1, 2,3 = 6), para efectuar la transformación (6) mental hacia la UNIDAD-VIDA como un Todo.

  Esto lo podemos ver claro también en el correcto uso del libre albedrío: Por un lado tenemos nuestra consabida INDEPENDENCIA, como libertad individual de acción y de conciencia, en nuestro pensar, opinar, etc. Necesitamos independencia y libertad, tanto para ser responsables, como para efectuar libremente nuestro desarrollo psicofísico. Debemos ser libres hasta para equivocarnos. (Y esto es un problema en muchos progenitores y mentores, al no tener esto en cuenta, dado el amor pasión).

  Por otro lado debemos reconocer que somos dependientes en gran medida del mundo que nos rodea, pues sin esta DEPENDENCIA no podríamos ni existir en el plano físico ni desarrollarnos; y este reconocimiento es básico en nuestra convivencia, llegando a la suprema conclusión de que, nadie es imprescindible porque todos somos necesarios; pues el creerse imprescindible, es una arrogancia impotente amiga del orgullo.

  Y en esta dualidad de Dependencia e Independencia, llegamos al tercer aspecto que es la INTERDEPENDENCIA, producto del equilibrio de las otras dos, y su comprensión nos da el correcto uso del libre albedrío. En este planteamiento llegamos a la misma conclusión que lo anterior, con su Trinidad como Síntesis correcta.

   Si aplicamos este punto de vista en la investigación EN POS DE LA VERDAD, vemos que estamos obligados a trabajar en Dualidad con el plano físico o tangible, y el plano suprafísico, esencial, espiritual…etc. porque lo de abajo es un reflejo de semejanza de lo de arriba según la gran Ley de Analogía. Esto nos lleva al reconocimiento de un Macrocosmos y un microcosmos, y que las mismas Leyes que rigen el uno, también rigen el otro. Pues, las Leyes no discriminan entre materia y esencia, porque rigen desde el Principio fundamental Creador, en todos los grados de la existencia.

  Otro aspecto muy importante a tener en cuenta, es el principio INTERNO-EXTERNO. Lo externo es producto de lo interno, y lo interno se mueve y desarrolla a través de lo externo. Es decir: La interdependencia del binomio interno-externo, en la investigación, es básica, pues comparte los principios básicos de que todo lo vital, se transforma y desarrolla dando «el igual de su igual», al dar «la esencia de su misma esencia», visto y comprobado con una semilla.

  Según esto, podemos ver en el ser humano, que si en lo interno domina lo egoico, la resultante externa le dará el acto egocéntrico, causando el remordimiento de conciencia para reconocimiento de su estado interno. Y si la resultante interna deriva en armónico, lo externo se expresará también armónicamente, dando la consecuencia satisfactoria en su conciencia. Pues, Mas vale perder con la razón, que vivir sin ella.

  A todo esto, la visión filosófica es, que cuando admitimos una verdad, aunque no nos apercibamos, esta forma parte de un encadenado de verdades dentro de la Verdad como un Todo. Y cuando la negamos, también negamos su encadenamiento. Por eso es importante sobre todo en las cuestiones existenciales, cuando no vemos las cosas claras, mantenernos dentro de una duda inteligente, o entrar en convivencia dentro de la verdad en investigación, sin que nos altere el ego. Por ejemplo: Si admitimos la evolución de las especies, cosa científicamente probada, también deberíamos admitir la existencia del alma, pues ¿qué sentido tendría la evolución externa que es netamente pasajera, si no hubiera al mismo tiempo, una «vida interna en transformación»? Y si admitimos » esta», al mismo tiempo debemos admitir su encadenamiento con las Leyes que la rigen, como la Ley de la encarnación de la esencia en su sentido genérico, que al mismo tiempo es Ley de materialización y desmaterialización, y así sucesivamente….

  El efecto dominó, encaja perfectamente en los movimientos efectuados. Si nos transformamos nosotros, automáticamente se transforma el mundo. La investigación de la verdad siempre tiene que empezar por nosotros mismos. Existe una serie de hechos, circunstancias y encadenamientos en nuestra propia vida y la que nos rodea, que si nos apercibiéramos de ello, veríamos como se mueve la Energía, tanto en nuestra propia ley de causa, como en lo Universal, en orden al organigrama establecido en cada plano de vida, como en este en que nos movemos del planeta Tierra, y que nuestra mente no es capaz de captar los pormenores que en ese organigrama concurren.

  El mundo es una semilla y debe de fructificar a su tiempo, como todas las demás semillas. ¿Y si el humano no se adapta a esa fructificación? ¿Qué pasará? tendrá que pasar por el Bautismo de Fuego con su transformación forzosa, que ya lo está pasando y más lo pasará.

Iostako Maraltrix