03 Atributos Divinos como premisa básica

      Atributos Divinos como premisa básica de investigación Espiritual

  Existen unas premisas básicas que se derivan de los Atributos Divinos, siendo estos Amor, Paz, Caridad, Bondad, Misericordia, Justicia e Inmutabilidad, todos en grado Infinito.

  No obstante el Creador teniendo todos los Atributos por ser Infinito, es preciso coordinar los Atributos básicos donde poder fundamentar nuestro edificio: Semejante a un plantero de donde el campesino saca las semillas para sembrarlas. Pues en este plantero de los Atributos Divinos cada cual puede sacar su fundamento como semilla para su cumplimiento y desarrollo.

  Aunque los Atributos Divinos se presentan diversos, en cuanto a DIOS se refiere entre todos forman Una Sola Unidad, pues si sacáramos o apartáramos uno de solo ya no serían Divinos. Así vemos que el Amor Creador tiene infinidad de cualidades expresándose a través de SUS Leyes creadas para el Gobierno de SU Obra como creación y naturaleza, sintetizándose todo en el Amor.

  Por lo tanto tenemos que el Amor, expresado como Ley es creador por su propia necesidad o naturaleza. Siendo este Amor Universal el exponente de unión de todos los seres y todas las cosas creadas. Y como quiera que SU Amor es Justo, todo rige con la más estricta Justicia en el proceso evolutivo de todo lo creado.

  La Paz como Atributo Divino tiene su expresión en la «Libertad e Inmutabilidad», pues sin «estas», se inmutaría por todo cuanto sin amor fuera dirigido contra EL.

  La Caridad está fundamentada en la fraternidad universal de las almas, tanto encarnadas como libres. Por eso el Padre tiene establecido que sus hijos que han realizado su naturaleza ayuden a los que lo necesitan. Prueba de ello lo tenemos en las revelaciones, contactos y profecías que en todos los tiempos se han dado y posteriormente comprobado.

  La Bondad del Padre es tal que SU Esencia Eterna es por doquiera uno esté y vea, puesto que EL jamás nos impone porque sus Leyes que son fuerzas creadas por EL se encargan de reflejar todo movimiento en lo creado. Por eso nos hace libres para que seamos responsables de nuestra obra.

   La Misericordia es fundamental, puesto que en un período tan insignificante como es una existencia no sería posible efectuar el desarrollo de nuestra verdadera personalidad, y asumir la gran Sabiduría que encierra el Amor y la creación del Padre. La Misericordia justifica los demás Atributos, permitiendo el Padre a sus hijos que rediman sus errores o faltas cometidas ante la Ley, por medio de las reencarnaciones.

  El Atributo de Justicia es la otra cara de la moneda complementaria del Amor. Por eso en la pasión, no puede existir el Amor Universal del Padre, por ser Justo e Inmutable en todos SUS Atributos, y con todos sus hijos.

  Otro de los Atributos genuinos del Creador es el Atributo de Aseidad, por el cual existe por sí mismo o por necesidad de SU propia Naturaleza. Es decir: Existir por y a través de sí mismo exige una serie de movimientos promovidos por su propia necesidad de vida y su manifestación: Según esto y en base de semejanza a como la creación fue hecha y su desarrollo, los movimientos previos para el Existir Existente de SU propio Existir (lo vemos a semejanza de una semilla, como va manifestando de interno a externo la esencia de su propia esencia y vida, verificando el primer movimiento de materialización y su consecuente desmaterialización), para quedar formado en Esencia por SU propia Esencia a semejanza de un gran SOL como Principio de Creación activo, de donde surgen sus principios vitales reedificadores para creación y procreación de la Naturaleza.
Por lo cual este Atributo nos da la visión del Principio de Creación de DIOS, EL PADRE, como inicio de nuestra vida, y la creación que nos rodea, como creación de SU Creación.

  La INMUTABILIDAD del principio Creador es, que estando en todas partes y en todo lugar como esencia neutra, increada e indiferenciada, esta no cambia ni se inmuta, sino que promueve el cambio y creación, fractal o no, por su Omnipresencia, y Omnisciencia. Si se LE añade no engrandece; y si se LE quita no merma, por ser el TODO en todo:
Esto quiere decir o significar, que cualquier cosa que LE hagamos a la vida, se la hacemos a EL pero sin inmutarse por ello, aunque estará en relación directa con nosotros mismos en base a Ley, causa y efecto, sufriendo o recibiendo las justas consecuencias de nuestra propia obra. Pero no EL, que continúa siendo EL mismo en su esencia increada inmutable con SU neutralidad interna eterna, y externa infinita.

Iostako Maraltrix