Sin las tres substancias o elementos de espíritu, alma y cuerpo no habría «unificación de creación humana para procreació». Sin las dos esencias, el espíritu representando al hombre, y el alma representando la mujer, separados «no pueden realizarlo».
También trinitariamente, es ser humano tiene la trinidad de mente, voluntad e inteligencia en trabajo conjunto, a saber: La mente para hacerla que trabaje y curtirse de muy buenos conocimientos; la inteligencia para formarlos y crearlos; y la voluntad, para darles vida según al molde de SU Voluntad. Por lo que no hay voluntad sin inteligencia ni inteligencia sin mente y voluntad.
La creación del cuerpo humano en la procreación, se verifica por mediación de la trinidad, de los dos desprendimientos de la pareja y del espíritu encarnante como tercer elemento. Luego sin trinidad no hay reproducción de procreación.
El ser humano crea de la materia y procrea la formación de cuerpos, creando previamente los desprendimientos de la pareja como son el óvulo y el espermatozoide por mediación de la esencia de materia. También forma su centro de conciencia con los agregados moleculosos como capas o velos del alma, adheridos en el periespíritu.
El espíritu ser humano encarnado en este mundo, está llamado a efectuar su desarrollo como co-creador, reproductor, procreador, ya que como hijos del Padre Creador, formamos parte de SU Inteligencia, Vida, y Voluntad.
Es la Ley que rige en la forma de crecimiento y creación, ya que cada unidad de vida co-crea reproduciendo conforme a su creación, por la Esencia interna que lleva, que la viene efectuando desde que salió del Principio de Creación.
La función de la esencia de materia, agregado adherido al periespíritu, promueve los desprendimientos seminales para la procreación, a través del periespíritu, hasta que este se va disolviendo.
Si definimos al Principio Creador como una Trinidad, el Hijo Eterno como Co-Creador Universal; y el hijo, como todos los hijos, tanto encarnados como desencarnados. Y el Espíritu Santo, SU Fuerza Activa Eterna, Inmutable e Indiferenciada. Y el espíritu humano con apelativo de «Santo», son los hijos que han realizado su naturaleza. Así también, el conjunto Trinitario de la Vida-DIOS como totalidad, de Naturaleza, DIOS Y Universo, dando contínua creación y transformación.
Y en cuanto a Divinidades: La DIVINIDAD Suprema de LUZ, que esta es la del Padre. Las Divinidades Superiores de Luz al servicio de la creación, para serir al Padre cuanto sea su Voluntad. Y la Divinidad intermedia como Ángeles y guías en ayuda al ser humano en acción caritativa, uniéndose a la Caridad de la Divinidad Suprema.
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