⇐ Volver Atrás

27 Código masónico

Adora al gran Arquitecto del Universo

Ama a tu prójimo como a ti mismo.

No hagas mal aunque esperes bien.

Deja hablar a los hombres.

Haz bien por amor al bien mismo.

Ten siempre tu alma en un estado de pureza para comparecer dignamente delante del gran Arquitecto del Universo.

No seas ligero en airarte; la ira reposa en el seno de los necios.

Detesta la avaricia, porque quien ama las riquezas, ningún fruto sacará de ellas, y esto también es vanidad.

En la senda del honor y de la justicia está la vida; mas el camino extraviado conduce a la muerte.

Estima a los buenos, compadece las flaquezas del prójimo, huye de los malos, pero no desprecies a nadie.

Habla discretamente con los constituidos en dignidad por sus talentos y virtudes, sinceramente con tus amigos y cariñosamente con los pobres.

No lisonjees a tu hermano porque le haces traición y teme a su vez el ser corrompido por la lisonja.

Escucha siempre la voz de tu conciencia.

Sé el padre de los pobres; cada suspiro que tu dureza les arranque será una maldición que caerá sobre tu cabeza.

Respeta al viajero nacional o extranjero; ayúdale, su persona es sagrada para ti.

Evita las querellas, precave los insultos y procura que la razón siempre te acompañe.

No abrigues el orgullo, y recuerda que no hay deshonra o desgracia en ningún oficio o profesión, sino en el modo de ejercerlo.

Lee y aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja; ocúpate siempre en el bien de tus hermanos y trabajarás para ti mismo.

Sé entre los profanos, libre sin licencia, grande sin orgullo, humilde sin bajeza, y entre los hermanos, firme sin ser tenaz, severo sin ser inflexible y sumiso sin ser servil.

Justo y valeroso defenderás al oprimido, protegerás a la inocencia, sin reparar para nada en los servicios que prestares.

Exacto apreciador de los hombres y de las cosas, no atenderás más que al mérito personal, sean cuales fueren el rango, el estado y la fortuna.

Si el gran Arquitecto del Universo te diere un hijo, tribútale los beneficios de la instrucción, la práctica de todas las virtudes, y muéstrate con él tierno y bondadoso.
Haz que te tema hasta los diez años, que te ame hasta los veinte y que te respete hasta la muerte.

Procura inspirarle buenos principios, con preferencia a bellos modales, a fin de que te deba una probidad ilustrada y no una frívola elegancia.
Hazle hombre honrado aunque no sea muy científico.

Parte con el hambriento tu pan; y a los pobres y peregrinos mételos en tu casa.

Cuando veas al desnudo cúbrelo, y no desprecies tu carne en la suya.

No abuses de la debilidad de las mujeres y muere antes que deshonrarlas.

El corazón de los sabios está donde se practica la virtud, y el corazón de los necios donde se festeja la vanidad.

Muestra siempre constancia en tus propósitos por el bien.

Ama a la justicia, desprecia la iniquidad y no juzgues para no ser juzgado.

No olvides que la Masonería tiene su origen desde el primer día en que hubo desgraciados; es decir, desde el principio del mundo.

 Su culto es Dios, la ciencia y la virtud.

Sus dogmas, la prudencia y el valor.

Sus misterios, la luz y la razón.

Sus preceptos, la caridad por la humanidad y para la humanidad.

Sus ministros los hombres virtuosos.

Y sus recompensas, la propia estimación y el aprecio de todos los hermanos.
______________
P.D. Este Código Masónico, está en orden con la Doctrina Cristiana según la Ley de Dios

Enlace para compartir: https://www.maraltrix.com/yxs4