Si buscas a Dios con tu pensamiento
Si buscas a Dios con tu pensamiento has de estar desligado de las cosas de la Tierra y así tendrás más concentración. Es por esto que cuando leas estos cortos pero esenciales escritos, procura concentrarte, o sea elevarte hacia Dios con tu pensamiento y así sacarás la esencia que todo ello tiene y podrás comprenderlo mejor y no les darás el sentido equivocado. Cuanto más concentrado se está en lo que se va realizando, más perfecto sale y más se comprende el modo de hacerlo. Lo mismo has de hacer cuando trates de sacar a una lectura la veracidad que contiene.
Siempre que pongas deseos de hacer la labor encomendada, a ese deseo responderá la realidad. Cuando se tiene uno y desea dos en el saber espiritual, se consigue, porque va en ello la voluntad y a esta va nuestra ayuda, y según es el interés del saber, así es la respuesta, según lo crea oportuno para el trabajo que más eficacia sabe operará en ti, para tu saber y meditación, y por ello, tu progreso siempre es la enmienda a base del cumplimiento. Solo cuando este es curioso, no manda tu deseo sino el de quien lo dirige y a su gusto;
Este caso es constante entre protector y protegido, esta ayuda es permanente si el protegido desea aceptarla, de ahí viene que el ser humano puede llegar a Dios cuando se lo proponga, sin más obstáculo que el cumplimiento y de este deriva la voluntad para el estudio y a continuación la meditación en querer saber de las cosas de Dios. Para esto se necesita concentración, hacer una limpieza total de la mente antes de dar a las que de Dios derivan y solo así se está en condiciones de recibir cuanto tiene de real y que en ello hay una extensión tan grande como sea capaz tu mente de abrigar. Para esto es importante saberlo para dar más claridad y veracidad a cuanto ves, oyes y comprendes. Todos sin excepción sois iguales para ello, ahora bien, en el trabajo espiritual se necesita voluntad y constancia, como se necesita para las cosas materiales.
Hay en lo espiritual y lo material una semejanza muy exacta, sin ningún fenómeno que opere en ello como alguien se lo atribuye, ya que todo cuanto al saber espiritual se refiere es limpio y verdadero si así lo practicas. Solo cuando lo envuelves en lo material es oscuro y sucio y entonces ya no son ni vienen de Dios sino de los hombres, haciendo de ello un comercio o formulismo a costa de crearse un retroceso en el progreso espiritual, por haber ensuciado una cosa tan limpia y verdadera como es todo cuanto lleva en buen sentido la palabra Dios, por ser todo Amor, Paz, Caridad, Bondad, Misericordia y Justicia, todos en grado infinito. Por eso, tu mente que no cree fantasías, que solo tienen el calificativo de Divinas y sirven en este destierro para que comprendas bien que dentro de ti llevas un alma y que esta no la hace el hombre como el cuerpo, sino que tiene un origen y este es Dios, y como creación de El, le espera que vuelva a su Lado a gozar de la Divinidad, pero tiene una tarea a cumplir, despojarse de toda imperfección antes de poder acercarse a El y esto se consigue siguiendo la doctrina del maestro, nuestro hermano Jesús. Esta se reduce en pocas palabras pero muchas a cumplir en todo momento; no hagas a tus hermanos lo que no quieras que ellos te hiciesen a ti, siempre en igualdad de circunstancias; esta es la base para poner de manifiesto el amor que os ha de salvar de seguir distanciados mentalmente de ese Gran Todo, por falta de cumplir Su Ley, a pesar de que constantemente derrama Amor por todo el Universo.
No es bastante conocer el género, sino saber para lo que sirve, por eso el Amor de Dios se extiende constantemente entre todos sus hijos, y hoy permite lleguen hasta vosotros estas mis lecciones de instrucción y saber, para que te regeneres y te espiritualices, que quiere decir, que mande el alma en lugar de hacerlo la parte que solo a la materia pertenece y que ésta tú sabes que en cualquier momento la puedes dejar, y si nada más procuras para ella, cuando esto suceda no te quedará nada. La carne, el espíritu la ocupa para regenerarse. Medita hermano mío, que a eso has venido, a purificarte por medio del bien hacer o del sufrimiento, los dos los pasarás en cierta parte, pero no te confundas si a pesar de hacer con tus semejantes lo que te gustaría que ellos te hicieran a ti, sigues pasando contrariedades, porque has de pagar lo que de atrás debes. Pero si eres pensador y sabes reservar el alimento que le permite elevarse al alma, hallarás posteriormente lo que a esta vitalidad pertenece, y por ti mismo verás claro, que hay que alimentar el alma como lo haces constantemente con el cuerpo. Por venir ésta de Dios hay que darle lo que le pertenece, amor y armonía entre todos.
Siempre que tengas que hablar hazlo con cautela, lleva siempre en ti el estandarte que acredite la limpieza de palara y de conciencia; deja resquicio de fuego por donde pases, que puedan encenderlo los que tengan fría el alma, por eso han de ser tus pasos ajustados, porque han de ser ejemplo para otros. Has de ir constantemente con conocimiento de causa, para ser espejo de cuantos en él se quieran mirar.
Llega el fin de una vida para empezar otra, aunque de mejor estar para los que cumplieron la Ley Divina; busca amparo y refugio en esta Ley antes de que sea demasiado tarde, para que sepas todo cuanto después de la muerte te espera y lo que todo ser humano ha de saber antes o después. Quieras ser de los primeros como lo haces por las cosas materiales que será el tiempo mejor aprovechado de toda tu existencia y busca el origen de las cosas detenidamente que es lo que te dará el saber de todo cuanto han tenido oculto y que no se puede retener por mas tiempo. Por el ascenso que debe hacer también el mundo Tierra y sus moradores, para pasar a otro de más o menos elevación por el progreso del espíritu, y que esta elevación la hará el pasado y el presente que tú hayas hecho, el trabajo voluntario que en favor de tus hermanos hayas practicado.
Estas lecciones han de ser para ti de un estímulo que tu mismo desconoces, pero que irás sabiendo poco a poco hasta que tu alma esté saciada del alimento que solo para ella es, porque el cuerpo cada día le dará menos, por sentir menos apego hacia el y un poco más par el alma y llegarás a compenetrarte con ella como lo puedes hacer con tus hermanos, sabrás tanto de sus gustos y apetencias, que no regatearás lo más mínimo para darle todo cuanto ella exija ; eso se llama espiritualizarse. Son dos tendencias que en ti van, y para que gane una ha de perder otra que es precisamente la lucha que sostiene espíritu y alma. Que sea esta última la que gane te deseo, para tu bien eterno.
Es la base de tu progreso el cumplimiento, y el resultado de éste es el poder elevarte hacia el Padre, que es por lo que siente añoranza el alma.