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Revelaciones filosóficas (2)

Irremisiblemente, el hombre en el mar de las pasiones ha de saber navegar si quiere hacer el trabajo de transformación total. El buen marinero ha de saber por donde navega para llevar un rumbo fijo; no ha de ir a merced de los vientos, sino que a su debido tiempo ha de saber virar y si es preciso, remar, aunque le cueste trabajo. Esta es la situación del humano en la Tierra: saber navegar sin dejarse arrastrar por el torbellino de la vida, único medio de llegar a puerto seguro; tal es la feliz conclusión de la travesía, es decir de la estancia sobre la Tierra.

En un puerto espera un barco
carga do con ilusiones;
procurad que no zozobre
cuando salga a mar abierta,
porque el barco se hundiría
después de mucho navegar,
por el mar de las pasiones,
y con él, las ilusiones.
Pero esto no será,
si expertos y obedientes sois,
para empuñar el timón
de vuestra propia embarcación,
que navega algunas veces
con nublado y rumbo incierto,
y necesita saber que su camino es otro,
el que indica la brújula de Amor y Paz,
y con estos el binestar.

Acuérdarte de cuando eras joven,
alegre, vistosa y joyosa´
y con bellos atuendos te engalanabas,
porque entonces hacías por joven,
lo que luego, no podrás por vieja.
¿Qué fue del tiempo que trajo ese cambio?
¿Fuiste tu quien lo trajo,
o fue quien todo lo puede,
lo crea, dirige y ordena?
Deja que el tiempo te de la respuesta;
y con ella quedarás complacida,
porque veras claro que viene,
de quien es todo Amor y Justicia.

Divagaba un caminante ante la ruta que debería recorrer, cuando al borde del camino halló una olorosa flor, que le sacó de dudas en lo incierto de su caminar, por vislumbrar en ella una verdad; el aroma de una diminuta flor cambió su ruta equivocada por otra que le mostró la luz, para que no divagara ni tropezara cuando quisiera subir ha Dios.
Cuajadas de saber van estas poesías, como esclava ataviada con brillantes, que por su valor hasta en la noche brillan, en la que todo color se disipa. Mas lo natural y lo puro se resiste a la obscuridad de la noche. Buscad, pues, lo natural, como son los ramilletes que presento, en estas líneas dirigidas con Amor por hermanos que lo sienten y desean que despierte el ser humano a este saber: lo más bello para el alma, lo que a Dios pertenece, lo que perdura y jamás se extingue. De las cosas terrenales nada os digo, puesto que ya lo sabéis, sol trato que sepáis las Divinas, para que con ellas os confortéis, a pesar de tener el espíritu abatido por las penas y agobios del destierro.

Buscad la verdad, para repartirla entre todos los de buena voluntad. Venid a por ella, como quiera que no es ningún secreto el poseer tal riqueza. Está al alcance de todos para quien quiera saberla. Buscad hermanos, los medios para que a vosotros venga. ¡Oh, maravillosa entereza!, la que da paso el saber para comprender ese algo más que existe en la Eternidad, a la que pertenece todo ser, por ser creación de Dios, no excluyendo El a sus hijos de poder comprender y ver las maravillas Celestes.

TODO CUANTO A DIOS SE REFIERE ES COSTOSO DE CUMPLIR, PERO BELLO DE VER Y COMPRENDER.

Hay a la vista manjares
que os han de deleitar,
y por ser tan exquisitos
no todos los asimilarán.
Pero la constante ayuda
que del cielo recibirán,
hará que todos anhelen
tan delicioso manjar,
cuando por el sufrimiento
se paren a meditar,
recordando cuanto leyeron,
que no hubieron hecho jamás.

¡Cuánto dudas, humanidad,
por no saber la verdad,
para entrar en comprensión
de cuanto a Dios pertenece!
Yo te invito a saberlo,
si deseas escuchar,
pero sepas de antemano
que es duro el aprendizaje.
Si lo quieres supesar
habrás de ser muy valiente,
para mostrar el amor,
respetando, como quieres te respeten,
que es como se consigue,
llegar a ver y comprender al Padre.

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