11 Nuevo destierro

  Cierta religión, hablando del fin del mundo, nos ha dicho que vendría el Ángel y encendería la Tierra, y todo quedaría reducido a cenizas, separando los buenos para el cielo y los malos para el infierno; mas yo os digo que el Ángel a que alude, entre nosotros se halla dispuesto a obrar de la manera explicada, y que el infierno que mencionan no es de fuego ni la Tierra se incendiará. El nuevo destierro se halla dentro de nuestro globo o mundo y la luz del Sol penetra tan poco en él que no ven al astro, la claridad que reciben es cuando más como entre nosotros después de puesto el Sol y antes de anochecer, su atmósfera y muralla se puede comparar con una bóveda cuyo techo es de cristal, y encima lleno de agua. Su suelo es húmedo y fangoso y los vegetales son de color amarillo. No me ha sido dado ver los animales, como los vegetales, pero sí los humanos (aunque momentáneamente); es tan triste su situación que horroriza el verlo y el mismo horror nos impide poderlo explicar como muchos de mis hermanos tal vez desearían; no hay sexo conocido, su cara como todo el cuerpo, son de un color oscuro (como el de nuestros filipinos) y su deseo de alimentarse es tan grande que ni un solo instante descansan; siempre revuelven el fangoso suelo en busca de alimento, y cuando lo hallan lo comen con avidez. Sus enseres son las manos, las cuales, aunque humanas, están bastante transformadas, puesto que las palmas son mayores que las nuestras y los dedos apenas si llegan a la mitad; nada puedo decir de su lenguaje porque no lo he oído (creo que se entienden con la mirada). En fin, sienten constantemente frío y hambre, y respecto a goces, sólo sé que los sexuales no existen. Eso es cuanto puedo decir del nuevo destierro, puesto que no he podido ver más hasta hoy.

  Réstame ahora dar mi parecer sobre la diferencia que hallo entre el nuevo destierro y el que habitamos, y la hallo en relación directa con la que existe entre la Tierra y Venus; que si a mis hermanos les fuera posible pasar la atmósfera y ver la diferencia, creo que todos serían del mismo parecer.

  Hechas, pues, estas aclaraciones y no siéndome posible ir más adelante en la carrera espiritual que termina llegando los espíritus al Padre, aunque me consta que no acaba allí todavía, pues de nuevo se emprende otra carrera, debo decir que, como hay mundos regentados por hermanos Mayores, y aquellos nos prestan su Luz, según el grado de elevación que ocupan, y dan las formas a los mundos, los hay Superiores que nos presentan la figura del Padre, el cual es Regentador del Sol de Justicia, y que a El solo podemos llegar después de haber cumplido Su Mandato, no porque el calor nos lo prohíba, como se ha dicho, puesto que este no existe en parte alguna, como en nuestra Tierra, como no existe otra atmósfera, igual a la que esta tiene, y es causa de los cambios de temperatura.

Iostako Maraltrix