12 Hacia una canalización sociopolítica

Barcelona 12 Febrero 2015

POLÍTICA DE INVESTIGACIÓN CIUDADANA

HACIA UNA CANALIZACIÓN SOCIOPOLÍTICA REEDUCACIONAL:

  Todas las siglas en su ideal político, en el sentido Cuántico significan que debemos reeducar-nos en unidad, siendo consecuentes a postulados inherentes dentro de la lógica, la razón y la justicia social humanista.

  Esto significa que los enunciados a los que algunos están tan apegados, solamente deberían ser utilizados en principio como herramienta de cambio, con el propósito de aglutinar realmente a toda la diversidad sociopolítica existente, para que desaparezcan toda clase de “siglas” en un solo y único partido, donde el único ideal no sea el caciquismo, el amiguismo, el soborno, cosa nada fácil pero sí posible con el criterio de una sociedad soberana de su destino, respetando las diferencias económicas que siempre existirán mientras el nivel de desarrollo Mundisocial moral-social no evolucione; pero no obstante sí se cubran necesidades naturales de supervivencia con margen ilimitado en la cultura y educación en todos los órdenes en su conjunto, haciendo hincapié en la canalización de las facultades naturales humanas, no solamente en la adquisición de títulos metidos por un tubo. Esto es hacia el cambio re-educacional de la sociedad.

  Una nueva política exige no cometer las mismas inconveniencias, ni plegarse a poderes depredadores externos, puesto que la unidad social, sea europea, sudamericana o asiática, no debe ser para sojuzgar sino para liberarse del yugo impositivo del mal enfocado bien común, en su vértice de negativa imposición de unos pocos sobre la mayoría.

  Si hasta ahora ha habido la posibilidad de que tanto la recepción de capital como la gestión económica en un humilde municipio, de una ciudad o autonomía, un solo mandatario o reducido grupo tenga potestad para decidir libremente sobre el usufructo del bien común, con el peligro de prevaricación, con obras a veces millonarias sin fundamento o criterio de lo inmediato, o porque el deseo de perpetuarse en su ego con tales obras, como rotondas espectaculares, grandes centros de concentración ciudadana, aeropuertos, etc. Eso es una evidencia repetida en la que se ha caído; luego es preciso la existencia de ministerios de obras, donde existan los responsables técnicos e ingenieros necesarios que canalicen las necesidades de infraestructura, para que cualquier responsable como alcalde, gobernador o presidente no decida personalmente la canalización económica en sus manos, sino sea solamente un gestor en la petición de servicios y responsable de las necesidades comunes de su localidad.

   Cuando la política se planifica como bien común es liberadora.

Iostako Maraltrix