21 Orden cósmico y sociopolítica

   Barcelona 10 de Julio 2015

POLÍTICA DE INVESTIGACIÓN

¿Cómo se define el Orden Cósmico en Sociopolítica?

   El Orden Cósmico no domina pero establece prioridades y enfoques que se suceden en el tiempo a pesar de las confusas voluntades humanas, y su principal movimiento es reducir todas las fuerzas sociopolíticas en dos bloques, enfoques o direcciones, para hacerlas coincidir en una única dirección de progreso evolutivo para el espíritu, porque ese es su movimiento unificador y transformador. Esto es preciso y necesario, porque a semejanza de cómo se genera la vida unificando y haciendo trabajar conjuntamente dos polos, así también en sociopolítica se repite tal movimiento generador y regenerador. Y eso no quiere decir que se tenga que obviar la legalidad, y actuar al margen de la voluntad popular, con la mentira, el engaño y prepotencia de unos pocos erigidos anulando la voluntad constitucional de la mayoría democrática.

   Veamos cómo se genera el ser humano físicamente a través de sus dos desprendimientos del macho y la hembra actuando en conjunto en una misma unidad. Pues así también debemos de comprender los dos grandes bloques formados cada uno por asociaciones de afinidad, tanto en uno como en otro bloque. Y aunque en un principio se hayan hecho ideológicamente antagónicos, posteriormente deben de seguir el camino en el orden cósmico haciéndose complementarios, al mediar una comprensión de acercamiento entre las partes. Eso se verifica aunque el humano no sepa o se aperciba de ello, porque tal constante energética está más allá de su voluntad consciente.

   Luego si hacemos un seguimiento de todo el proceso, podemos ver cómo en un principio existió y aún existen diferencias encontradas e incomprensión entre las partes; aunque posteriormente debe desembocar en un intermedio, para ir unificando criterios donde se pueda ir tomando acuerdos conjuntos, para que la creación de reproducción se verifique, formando una Sola Unidad conjunta entre dos resultantes radioactivos.

   A lo largo de la Historia, la pugna entre dos tendencias sociopolíticas ha ido perdiendo fuerza ideológica como era de esperar, y hoy en día deja de mantenerse a nivel de siglas, ya que lo que prima y se valora socialmente es una política social pragmática con nuevos valores reales; y eso es lo que se va imponiendo entre los ciudadanos, la realidad en la que viven, y no en bloques de confrontación; aunque también se ha desarrollado una política de pactos afines, formando unidades de bloque constitucional y constituyente.

   En resumen: Los ciudadanos no queremos ser solamente un número, sino entes de razón constituyente, porque así está limpiamente justificado con nuestros obligados impuestos. Por lo tanto, todo acuerdo que afecte tanto al vivir como a la dignidad de los ciudadanos comunitarios, que no sea transparente y se haga al margen de un plebiscito aprobatorio general, es anti constituyente, y está fuera de la legalidad en Ley y Justicia. Y todos los votos democráticos de los pueblos, deberían ir enfocados en ese sentido.

Iostako Maraltrix