⇐ Mensajes del 61 al 90
La inteligencia es un hecho como virtud de vida, luego la inteligencia en sí misma no se tiene que salvar sino ejercer su función de desarrollo. Y la Luz es lo mismo en orden con la inteligencia y la vida, ya que forman una sola unidad indivisible como Luz, vida e inteligencia.
La llamada salvación, es en orden a un estado de materialización e ignorancia del espíritu-ser humano, de quién es el Padre Universal, como Principio Creador con Sus Atributos.
El Padre nos da la fuerza polarizada, y nosotros debemos de unificar tal dualización trabajando las dos esencias como tendencias con la fuerza de voluntad como esencia indeterminada, para ir determinando el movimiento regenerador. La voluntad en sí misma no tiene tendencia, porque es fuerza, energía o esencia indeterminada, y hay que determinarla por medio del libre albedrío, entrando en juego la inteligencia, la mente y la voluntad.
El espíritu ser humano creado, en principio debe pasar su niñez dominando la materia primitiva que le dio la forma humana, y si no lo consigue pasando por los mundos preparados para los espíritus niños, va pasando por los mundos de descenso, agregando capas de esencia moleculosa, hasta llegar al planeta Tierra, como destierro.
La salvación del alma como trabajo a realizar, es originaria a partir de nuestra creación con la tendencia material, puesto que es nuestro trabajo emprendido a desarrollar. En el proceso de descenso, hemos grabado en la conciencia el castigo y la penitencia con los «agregados moleculosos de esencia de materia», con todas sus consecuencias de peso, descenso y materialización, adheridos a la molécula elemental de esencia de materia primitiva. Y en cuanto a nuestro despertar de conciencia, se inicia cuando tomamos conciencia de nuestra conciencia.
La llamada Salvación también es Ciencia, porque hay peso, gravedad y gravitación, establecido como peso, substancia y tiempo.
Luego nos apartamos de nuestro origen Casa Paterna cuando nos cargamos. Y nos acercamos en Luz, hasta que el espíritu junto con el alma han cumplido en su eternidad de desarrollo como arquetipos.
La tendencia a pensar que el mundo nos necesita y que somos imprescindibles eso es error. Solo debemos de cubrir nuestras propias necesidades, y si para ello debemos efectuar un determinado movimiento y trabajo, se efectúa, pero no como imprescindibles. Objetivo sin objetivo. El cumplimiento como necesidad conlleva su deber.
Esta es una cuestión esencial filosófica y teológica a resolver, puesto que el espíritu ser humano encarnado debe valorar dándose cuenta que en última instancia desde el punto de vista Metafísico, no tiene una voluntad propia aunque crea que la ejerce, por ser movido según Ley en el proceso evolutivo Universal. Y pensar que debemos algo a los demás, o que podemos actuar sobre los demás, es la gran herejía sobre la separatividad. Pues solo es la convivencia con la vida, relacionándonos por afinidades en nuestro desarrollo perdiendo peso por un aumento de la atención consciente al proceso ordenador de la vida, de expansión vital.
Puesto que se nos dice que tenemos que salvar el alma, y ya nos dicen cómo, tenemos que completarlo con el por qué y cuándo. Luego, lo que hay que defender, tanto a nivel social como espiritualmente, es la Luz, la vida y la inteligencia.
H.J.S.P.T.M.D.E.A.C.F.I.N.
Todo Espíritu Ser Humano Tiene Necesidad De Efectuar Su Trabajo, Puesto Fue Creado Para Ello, Como También Está Acreditado Por El Principio Creador.