⇐ Mensajes del 61 al 90
Existen dos posiciones o enfoques a la hora de filosofar, bien sea en cuanto al humano, como faceta de dioses en el destierro en desarrollo, sujetos a las Leyes establecidas. O bien, remontándonos desde el origen Creador de nuestra vitalidad, dándonos una perspectiva global de la vida en su conjunto.
Con la perspectiva de abajo hacia arriba, podemos ver a semejanza de una semilla plantada, cómo va dando su fruto a través de sus procesos de transformación, hasta dar su flor, o exponente reproductor de principio. Esto visto en el humano filosóficamente, cómo se debe iniciar en el cumplimiento moral, para ir remontando hacia la Luz, que representa su punto álgido de retorno por la luz alcanzada: Esta perspectiva intelectiva dada su naturaleza, contempla en todos sus planteamientos, el tiempo-espacio, puesto que incluye desarrollo y proceso.
Y la perspectiva filosófica, contemplando todo el conjunto, pero desde la comprensión de los movimientos del Principio de Creación. O sea, iniciando de arriba hacia abajo, tenemos una visión filosófica más igualitaria, es decir como metafísica, sin separación tiempo-espacio, de forma universal en unidad como un Todo, con esencia de materia, esencia vital, y parte de esencia del Gran Todo en todo.
Luego, en cuanto al desarrollo del humano ser como ente mental filosófico, tenemos una primera fase de origen moral social natural, que se inicia con los hechos en cuanto a la bondad o malicia, justificando una forma de ser y estar. Si pasamos a una segunda fase que es Teológica, que estudia la relación y comunicación con un Principio Creador con Sus Atributos. Y puesto que tenemos la semejanza de un Principio con Sus Atributos, también el ser humano dispone como semilla de cumplimiento, con los Atributos como espejo donde mirarse en las formas de cumplimiento o maneras de cumplir.
Y si pasamos a la ultima y definitiva fase, que es la Metafísica, tenemos el origen del origen que es Neutralidad Indiferenciada sin añadidos. La Energía primaria como Eternidad Inmutable, mantenida de principio a fin de todo proceso.
En todo ello podemos ver una relación en cuanto a criterios filosóficos entre las tres fases: Moral, Teológica y Metafísica, puesto que depende si a la hora de valorar los movimientos contemplamos el tiempo y el NO tiempo:
De aquí viene que del Principio Creador se derivan dos formas de adoctrinamiento, con Centro y sin Centro. Es decir, la Doctrina del Centro y la Doctrina del Vacío. Esto es debido a la Eterna Dualidad Existente entre la Esencia manifestada y la no manifestada, pero que las dos forman una Sola Unidad indivisible puesto que es el SI Mismo como SI Mismo, presentado en SU sentido Puro y Perfecto, como resultante de haber cubierto o de cubrir SU necesidad de manifestación.
La Doctrina del Vacío es de tipo panteísta, monista admitiendo que todas las cosas de este mundo, al menos las que vemos son irreales e ilusorias, que no tienen más realidad que el argumento de una novela. Los múltiples acontecimientos de nuestra vida forman un espeso tejido de ilusiones que aprisionan nuestra alma y nuestra inteligencia, haciéndonos creer en la realidad de toda esa fantasmagoría.
Los hechos de la vida no son sino una sucesión de sombras, como las que nos dan la ilusión de los personajes y escenas de una pantalla cinematográfica. Esta ilusión de las cosas está originada por la noción de la pluralidad, es decir, del número. Con Pitágoras…..los números constituyen la esencia y el origen de nuestro mundo de cosas fantasmagóricas. Si no pudiésemos concebir las cosas como separadas, distintas y coexistentes, nuestra concepción del Universo material desaparecería como por encanto.
El Ser como totalidad inmanifestada lo representamos como la Unidad.
El Atributo más destacado del sistema MONISTA o de la Doctrina del Vacío se encuentra en la OMNIPRESENCIA y en la ASEIDAD. Esencia Indiferenciada o Increada como exponente principal, presentado como VACÍO o MENTE Universal.
La doctrina del Centro es de tipo Deísta, Teísta (de Teo) y aquí concuerdan la diversidad de tendencias religiosas y Deístas.
__ Desde el punto de vista del Vacío Mental Cósmico como esencia increada, no hay Superior ni inferior, por ser el Gran Todo sin punto de referencia. Mas desde el punto de vista Teocrático sí hay superior e inferior, puesto que el punto de referencia está en SU LUZ, y siendo dotados de semejanza Luz, se dice superior e inferior en Luz, todo y no existiendo metafísicamente. Luego ahí es donde está el misterio de la relatividad del SI y del NO, conjugando los dos al mismo tiempo, puesto que los dos tienen su razón de ser, dentro de la Unidad de todas las cosas.
En el sentido metafórico de la MORAL de la acción mística, se tiende a anular la engañosa multiplicidad de las cosas.
H.J.S.P.T.M.D.E.A.C.F.I.N.
Es Normal En El Conocimiento Cósmico, El Establecer Mentalmente El Parámetro Del Tiempo, Puesto Es Faceta Fundamental Asumida Como Tendencia Material I Principio De Creación En El Ser Humano.