09 Perdón, pedido, y lenguaje

SOBRE EL PERDÓN, EL PEDIDO Y EL LENGUAJE DE LOS ESPÍRITUS

  El mal entendido perdón es un mal legado que nos transmitió la religión humana .Siendo esto causa de tradiciones ciegas en la adoración de imágenes, sin saber que tal representación no es nada más que una realidad en el plano de los espíritus libres, y que solamente la meditación, el reconocimiento, y el cumplimiento de la Ley de Amor, Paz y Caridad, nos llevará a contactar espiritualmente con tal realidad del espíritu en cuestión. Pues estamos tratando de Espíritus, y para contactar en general con los espíritus en relación y comunicación personal, lo debemos de efectuar por medio del lenguaje espiritual que es mental.

  El adorar ídolos o imágenes prohíbe que los espíritus se eleven al Creador y puedan hablar con EL por medio de la meditación, pues los distrae y entretiene el ídolo o imagen

   ¿Quién lo justifica? S. Pablo a Corintios dice: Que huyamos de los idólatras, ladrones y maldicientes. C. 8 vs. 4 a 6, dice: Sabemos que el ídolo es nada, y que no hay otro Dios, sino solo uno. Mas para nosotros es solo un Dios, el Padre de quién son todas las cosas, y nosotros en él y solo un Señor Jesucristo. C.10. v. 14, dice: Por la cual muy amados míos huid de adorar ídolos. Primera a Timoteo c. 2 vs. 4 y 5, dice: Porque uno es Dios, y uno el Medianero entre Dios y entre los hombres, Jesucristo hombre.

    DIOS es Espíritu, y todos los que Le adoren lo harán en Espíritu y en verdad.

  ¿Quién trajo o puso las imágenes? El oscurantismo de la iconografía religiosa. En la primitiva Iglesia de Cristo no ostentaban imágenes, porque desarrollaban el lenguaje universal de las almas. Y los seres espirituales cuando se presentan, es para darnos un mensaje de perfección y desarrollo, no para que se formen imágenes en su nombre. Las visiones son una cosa natural y facultativa, desprendida de la relación y comunicación también natural, y las facultades del espíritu.

“No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay en el cielo”
“No te postrarás ante ella ni le darás culto”
“¿No sabéis que sois templo de DIOS y que el Espíritu habita en vosotros? 

  ¡A dios mundo por mil años que a los dos mil no llegarás, que la verdad pura y clara no se vuelva a predicar!

  ¿Será Dios justo por darnos lo que no nos merecemos, aunque se lo pidamos? Pues no sería justo si solamente con pedirlo nos lo diera sin haberlo ganado.Pues ni la Gracia concede sin un punto de reconocimiento de cumplimiento.

  ¿Será Dios justo si no nos da lo que nos merezcamos , aunque no se Lo pidamos? Pues tampoco sería justo.

  Si se dijo pedir y se os dará, llamad y se os abrirá, era en el buen sentido dentro de la Ley justa y su cumplimiento, no de forma aleatoria o inconsciente: Aquí se podría alegar la siguiente pregunta: ¿Si un padre terrenal es un buen padre, niega a sus hijos lo que le piden para su provecho y desarrollo si este puede proporcionárselo? Pues cuánto más DIOS siendo Amoroso, Misericordioso y Caritativo, que no solamente no se esconde para sus hijos, sino que siempre lanza una tabla salvadora para que sus hijos despierten y entren al cumplimiento de SU Ley.

  Pedir sin saber lo que se pide, puede ser una carga y una rémora, sobretodo cuando es por y para uno mismo. Pues ha habido casos en que, por su ignorancia, pidiendo con fe solución a alguna llamada desgracia personal (que ante la Ley es justificada), se ha acompañado tal petición de alguna promesa o votos para efectuar tal o cual cosa que exija sacrificio y entrega. Y puede ocurrir que la tal gracia o petición se conceda, por haber sido acompañada de un voto de desprendimiento, por estar eso unido a la Ley Justa: Pero si después de haber obtenido tal gracia, el que hizo la petición, olvidándose de su promesa se tiró para atrás y no cumplió con ella, es cuando le puede acarrear graves consecuencias y mayores sufrimientos por tal causa.

   Por lo tanto, podemos decir realmente sin lugar a dudas, que somos nosotros mismos los únicos que nos castigamos o nos perdonamos a nosotros mismos, según nuestra manera de proceder.

   Con la capa del Cristo, de los Ángeles, y de los maestros, se quiere enseñar a pedir lo que ellos no enseñaron. ¿O lo enseñaron? ¿Porqué no se pregunta a los que tanto ponemos por pantalla, cual es la causa y el origen de la enfermedad, para que cada cual aprenda a curarse a sí mismo? Veamos el origen de la petición: Cuando se dijo “pedir y se os dará” no fue para hacer un culto de la petición, sino para encontrar la VERDAD que nos hiciera libres.

  ¿Y qué verdad es esa? Pues aquella que pone de relieve cual es nuestra propia causa a asumir; nuestro origen; nuestras obligaciones, y nuestro destino.

Iostako Maraltrix