11 Comunicación Universal de las almas

   Uno de los aspectos más relevantes en el mensaje de Cristo y todo lo que deriva de las Escrituras, es el lenguaje espiritual o la comunicación universal de las almas. Pues sin el lenguaje espiritual o del espíritu, no existirían ni los profetas ni las profecías, y según el Atributo de Amor, por el cual Dios creó y crea eternamente a sus hijos los espíritus de los humanos para tener con quién relacionarse, les da un lenguaje espiritual para relacionarse con EL y con sus hermanos espirituales y crea el vegetal y el animal para que sirvan al humano en cuanto puedan necesitar.

Este lenguaje espiritual (mental), lo ejercieron José, María, los Pastores, las Tres Marías, los Apóstoles y todo cuanto se halla en lo que llaman libros sagrados. Puesto que en ellos se dice que María, madre de Jesús, habló con el Ángel; lo mismo que José, su esposo algunas veces; que los reyes tuvieron aviso y la estrella los guió hasta donde había nacido Jesús; que Este habló más espiritual que materialmente y que el espíritu habló con Él en presencia de algunos de sus apóstoles.

Que María de Magdal y la otra María vieron a Jesús después de muerto, como lo vieron también los apóstoles, en figura humana, y que estos hablaron luego porque el espíritu hablaba en ellos. Que Pablo, habiendo sido el más encarnizado enemigo de la doctrina de Jesús lo vio y que su figura era la imagen de Dios.

Si para poderse dar el título de cristiano, es preciso comprender y practicar la Ley Divina, como Cristo la enseño y la practicó, ¿por qué muchos son los que a su modo se creen serlo, apoyándose para aprobarlo en ciertos textos que llaman sagrados, negando la comunicación de los espíritus libres y los encarnados? ¿Pueden negar estas palabras de sus evangelios? No, porque son los cimientos de su edificio y al negarlos los echan por tierra. Pero tengan presente que si no los niegan, y niegan que los demás hombres puedan también tener revelaciones, niegan al Ser Supremo Universal:

En Juan, cap. 4 ver. 24 dice que Dios es Espíritu y es menester que aquellos que lo adoren lo hagan en espíritu y en verdad, y Ezequiel, en el cap. 39, ver. 29, dice: Y no esconderé mi rostro de ellos porque he derramado mi Espíritu sobre toda la casa de Israel, dice el Señor.

  Pues con este lenguaje las ovejas pueden comprender al verdadero Pastor cuando el verdadero rebaño se halla reunido en su nombre:

“Donde estéis dos o más reunidos en mi nombre allí estaré yo”.

“Y porque no comprendéis mi lenguaje es porque no podéis oír mi palabra”.

“He aquí, que estoy a la puerta y llamo: si alguno oye mi voz y abriere la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo”.

“Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre y aprendió, viene a mí”.

“El Amor es la observancia de sus Leyes, la atención a las Leyes es la garantía de la incorruptibilidad, y ella hace estar cerca de Dios”.

“El hombre animal no percibe las cosas, que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede entender porque se han de examinar espiritualmente”.

“Señor, ¿por qué te has de manifestar a nosotros y no al mundo?

“El que me ama, mi palabra guardará, (la Ley), y mi Padre le amará y vendremos a él y haremos con él morada”.

“El que no me ama no guarda mis palabras, y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”.

 “Estas cosas os he hablado estando con vosotros”.

    Y refiriéndose al Consolador, al Espíritu que enviará en su nombre:

  “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho”.

  “Mas para que se cumpla la palabra que está escrita en Su Ley: Que sin causa me aborrecieron”.

  “Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí”

  “Aun tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis llevar”

  “Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir”.

  Probado es, que el verdadero Evangelio, para poder salir las vitalidades, o sea, el ser humano del destierro (planeta Tierra), deben cumplir la Ley de Amor. Paz y Caridad con todos sus semejantes, que Cristo vulgarizó diciendo: No hagas a otro lo que no quisieras que te hagan a ti, pero haz con todos como quisieras que hagan contigo en iguales circunstancias que en ello amas al Padre que está en los cielos (compréndase que esta Ley es espiritual).

  Todo el que cumple la presente Ley, se perdona sus pecados (el carma acumulado por la Ley de Causa y Efecto) y se abre comunicación con los hermanos, tanto libres como encarnados, y Padre Espiritual, usando el pensamiento; como lo verifica terrenalmente con la palabra con el padre y hermanos hombres. Para tal cumplimiento solo sirven los hechos propios, puesto que DIOS EL PADRE solo atiende a las buenas obras según Su Ley.

Iostako Maraltrix