14 Vienes de otros mundos mejores

  Sí, el Padre, al crearte, no pienses que esa chispa de Luz, tu alma, la puso en ti, para que enseguida la tuvieras que oscurecer en un mundo bajo. No, EL es Sabiduría Infinita y no nos crea para sufrir, al contrario, quiere todos los reinos que ha creado sean para sus hijos. Al salir de Su seno, EL nos dice: Recorrerás la pluralidad de mundos para instruirte en las maravillas de la Creación, cumplirás las misiones que se te irán confiando, pues en el Universo, todo para un fin ha sido creado. Ahora cumple la primera misión que te doy como espíritu radiante que eres, y no dejes mancharte por los espíritus de tinieblas que vas a hallar, y que te saldrán a tu paso para entorpecer la misión que con Amor te confío. Y así, de este modo, sale de la Mente Creaddora aquel nuevo ser. Pero ¡ay!, cuán fácilmente cae en manos de los espíritus de tinieblas. Cuan pronto olvida la misión que se le confió. Dios le dio el libre albedrío para que pudiera desenvolverse sin trabas, ¿y de qué le sirve? Para caer una y otra vez, y así le llega la hora de presentarse a rendir cuentas de su misión, y como la olvidó tiene que venir el castigo; por eso,ya tiene que dejar aquel planeta para ir a otro más bajo, y así sucesivamente si no cumple, hasta llegar a ser un espíritu viejo.

  Sí, estás desterrado por no darte prisa en cumplir en otros mundos mejores. ¿Por cuánto tiempo? Esto te pregunta el Maestro ¿Por cuánto tiempo? Contesta; ¿es que no te place dejar estas miserias, estas cadenas que te aprisionan? Si te encerraran en una carcel buscarías todas las influencias para poder liberarte. ¿No piensas en que esta carcel en que vives es peor? ¿Y cómo no ansías en liberarte, tan fácilmente que lo puedes conseguir, y lo retrasas? Siempre hablas de penas y cuándo ellas acabarán. ¿Ya piensas que esas penas y esas expiaciones si tú no haces progreso nunca las soltarás? Nada más sabes lamentarlas como si lamentándote te aliviaras. No, hermano, busca el camino del progreso espiritual y si deseas de veras liberarte de la carcel de este destierro que sufres, no seas ingrato con la Misericordia de Dios que tantos medios pone a tu alcance.

  No siempre sois llamados en el mismo mundo que dejásteis. Si sales del mundo que dejas, con más progreso, como es el fin de todo espíritu, y por lo tanto te has gando una morada de más elevación, este espíritu se va a reencarnar en un mundo donde los espíritus que lo habitan, ya clarificados más o menos por el saber espiritual, la cual Ley cumplen escrupulosamente; no dándose nunca el caso de que la adulteren como en vuestro planeta, o la comprendan torcidamente por no tomarse la molestia de estudiarla a fondo; o lo que es peor aún, dar con enseñanzas que no dan ningún adelanto, y no saben salir de ellas para ir en busca de la verdadera Ley, o sea, en los focos de Luz y de Ciencia.

  Piensa hermano querido, que aunque salgas de un mundo de destierro, tienes la obligación de salir con todo el adelantamiento posible espiritual, porque la Ciencia Espiritual, aunque no la practicases, siempre al desencarnar te servirá para saber adonde te encaminas y adonde vas. Podrás más pronto despertar, porque al morir (desencarnar), tu espíritu libre de la materia, pronto buscará espíritus que lo acompañen por conocer ya la Ley. En el tribunal de la Justicia Divina, claro que se le pedirá cuenta porque conociendo la Ley no la ha practicado, pero el despertar no será tan doloroso. Levántate, despierta hermano terrenal, pues ten entendido que en cada reencarnación vienes con una misión, y así pagar la Ley de Causa y Efecto.