22 CUANDO EL PADRE OS CREA

  El Padre, al daros vida, pone, además de Su Luz, os da Sus Atributos, “Paz, Amor, y Caridad”; son las tres espadas con que tenéis que defenderos y hacer frente a los tres enemigos del alma: Mundo, con sus pasiones; carne con sus vicios, y espíritus de tinieblas con sus persecuciones. Estad alerta ya que estas tres “espadas o Atributos” no las dejéis olvidadas, que no se enmohezcan por falta de blandirlas porque los tres enemigos son fuertes, os harían caer. Pensad que esas espadas si con fe y siempre vigilantes las empuñáis, el enemigo ya no se acercará porque sabe que son fuertes y que nada pueden contra ellas.

  Mundo, a cuantos hundes con la sed de los honores y de las grandezas. Carne, como sepultas a las materias convirtiéndolas en gusanos que roen su carroña en todos los vicios. Espíritus malignos, cuanto trabajáis para apoderaros de lo que no os pertenece; apartaros, que esos espíritus que vosotros buscáis tienen preparadas sus armas y no los venceréis….

  Tenéis que ser celosos guardianes de los Atributos del Padre. Tenéis que procurar no perderlos nunca de vista. En una ocasión estando reunido con mis discípulos, les dije: Velad y orad si no queréis caer en la tentación de vuestros tres enemigos. Ellos acechan siempre como ladrones. Y así os repito en esta lección: Tú, hermano, tal vez ya te consideras fuerte delante de estos enemigos. No hermano, que tus perseguidores no duermen nunca, y ten presente que cuando más purificado te vean más arreciarán sus embestidas; porque a los que ya han aprisionado no les interesan, los tienen seguros en sus redes. Es a ti espíritu encarnado que deseas con gran fe purificarte, hacia ti van sus embestidas. Cuidado, que el enemigo es astuto. Te lo presentará todo sencillo, sin darle importancia para caer sobre ti en el momento oportuno como ave de presa. No te descuides de vivir con los Atributos del Padre siempre a tu alcance, y no pierdas de vista a tus guías protectores. Vosotros no lo veis pero muchísimas veces, estos guías tienen que reñir durísimas batallas con los espíritus de tinieblas, que quieren hacer presa en esos espíritus que luchan para elevarse y purificarse, y que si no acudieran sus guías a defenderlos sucumbirían.
Con los Atributos que el Padre te ha regalado, recorre tu destierro espíritu terrenal y no desmayes, que la blanca Paloma de la Paz te dará ánimo y valor. Reclámala con fe en tus luchas.