35 GRANDES CATACLISMOS

  En todos los planetas en formación, en mundos de purificación, de tanto en tanto dan unas grandes sacudidas, se producen grandes trastornos, grandes cataclismos, que son causa de que cambien totalmente el curso de los ríos, y aún de los mares y montañas; pues se dan casos que de la inmensidad de los mares, salen a la superficie islas, y al revés, en otras ocasiones esos mismos mares se tragan las que siempre habían existido: Esos fenómenos, son producidos porque estos planetas van progresando en su formación, en su estructura. Todo eso se llama la evolución de los planetas: se van asentando, van puliéndose, van hacia su progreso, van hacia su perfección. Y así los mundos, aparte del adelantamiento del hombre, ellos no detienen su marcha, no detienen su progreso, no olvidan el fin para que han sido creados.

  Todos los «mundos» progresan espiritual y materialmente. Es Mandato Divino, es Ley de la gran Fuerza Creadora. ¿Se puede detener alguno? No, jamás. Pues si examinas o has comprendido mi anterior lección, verás que no se puede detener ninguno, pues, aunque la sabiduría de los hombres parece que en algún siglo ha florecido más que en algún otro, ha sido en el orden del saber humano, pero no ha sucedido en las demás cosas creadas.

  Medita, y en «ellos» verás, o sepas ver la imagen de vuestros espíritus hacia el progreso espiritual: Tenéis que pasar por esas etapas, por esos períodos de progreso, de adelantamiento para pulir vuestro espíritu. Tenéis que pasar por muchos cataclismos, muchas penas y dolores hasta que estéis en la plenitud de ir a ocupar espacios Astrales a donde ya están asentados o pulimentados planeta y espíritus, Tú, tal vez por medio de esos cataclismos, tal vez por medio de grandes dolores has despertado y, aunque de momento te hayas desesperado, al despertar has dado gracias al Padre por haberte alcanzado el despertar.

  Contempla un reloj en su incansable tic-tac. Sin inmutarse van desfilando las horas, los minutos, los segundos. Es la imagen perfecta del Universo. Sin descanso todo marcha hacia su progreso. Nadie lo puede detener. Todo marcha al compás de sus Leyes. Todo está calculado, incluso los que quieran parar esa máquina potente; y así, cuando en un planeta se empeñan sus moradores en destruirlo, ya está previsto todo para que esto no suceda. Ya está preparado el Ejército Celestial para que aquel planeta no perezca. Todo es obra de DIOS y nadie tiene potestad para desencadenar tal cataclismo en el Universo. Podéis destruiros unos a los otros, podéis destruir vuestras obras de arte, podéis emplear vuestra ciencia y progreso en incendiar todo cuanto existe, pero las Leyes del Universo con que se rigen los mundos, esto os está vedado. Nadie ni nada puede destruir un mundo. Ni los seres malignos pueden nada contra las Leyes de los mundos. Pueden las fuerzas del mal desencadenar horribles catacumbas, pero la rotación de los mundos seguirá implacable. Es creación de DIOS y nadie puede alterar SUS sapientísimas Leyes, que si son de Amor, también son de Justicia.

  Dios Creador que creaste y creas mundos para tu gloria y Poder: Yo te bendigo en medio de la Majestad de tu Obra Infinita. Dichoso tú, hermano, si así lo has comprendido. La blanca Paloma de la Paz te acompaña en tus dolores.